Pedro J. Ramírez, director de EL ESPAÑOL, ha intervenido este sábado en el programa Liarla Pardo de La Sexta para analizar la "rebelión" que se está viviendo en las calles de Cataluña tras la detención del rapero Pablo Hasél, y ha considerado que la solución pasará por la formación de "un Gobierno transversal, de unidad y de reencuentro como el que propone Salvador Illa".

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Según ha recogido el director de EL ESPAÑOL, la situación que se vive en las calles catalanas es "revolucionaria", fruto de una escalada de tensión cuyas consecuencias se están viendo cada noche "con ataques en los que se usan técnicas de guerrilla urbana".

Lejos de estar secundados "por la gran mayoría de ciudadanos", estos ataques están siendo protagonizados por "una minoría radicalizada en torno a Puigdemont, que es de carácter xenófoba y heredera del antiguo fascismo catalán, y la mayoría de extrema izquierda de carácter antisistema".

Ante este escenario, Pedro J. Ramírez cree que no es aceptable que haya "estamentos de la sociedad civil que se crucen de brazos, como por ejemplo la Cámara de Comercio de Barcelona". Y se pregunta: "¿Cómo es posible que la Cámara de Comercio no defienda a los comerciantes? Porque está controlada por los 'indepes'", zanja.

Del mismo modo, considera alarmante que la CUP esté negociando con ERC un nuevo marco de actuación policial, "como si las bandas de atracadores negociaran con el Banco de España".

En ese sentido, el director de este medio recoge la llamada de los comerciantes de Barcelona que este domingo han alertado que "la situación se está yendo de las manos", y apunta que el único remedio será "un Gobierno transversal, de unidad y de reencuentro como el que propone el exministro Salvador Illa, junto a ERC y Comunes". "Y a mí me gustaría que también fuera con Ciudadanos", ha añadido. 

Asimismo considera que el en el seno del independentismo "hay hastío y desmovilización", como muestra la manifestación convocada este domingo bajo el lema "Ya somos el 52%" a la que han acudido varios cientos de personas. Y que la "supuesta mayoría 'indepe'" que ha logrado ese porcentaje, no es más que la suma de "partidos muy heterogéneos con planteamientos diversos".

Violencia y saqueos

Las protestas por la libertad del rapero Pablo Hasél se han sucedido por distintos puntos del territorio desde que fuera detenido el pasado 16 de febrero, pero han sido especialmente virulentas en Cataluña.

Este sábado, los radicales que se manifestaban en Barcelona lanzaron al menos un cóctel molotov, bengalas y líquido inflamable contra la sede de la Unidad Territorial 1 de la Guardia Urbana, situada en Las Ramblas. Además, prendieron fuego a una furgoneta en la que había dos agentes, antes de que los Mossos d'Esquadra cargaran y les dispersaran. Aunque en la mayoría de noches se han vivido incidentes, esta fue la primera ocasión en la que se utilizaron cócteles molotov. 

Además, este sábado los manifestantes volvieron a saquear bancos, un Zara y el hotel NH Collection, situado en la Rambla Cataluña, emulando el vandalismo que tuvo lugar el pasado fin de semana en el Paseo de Gracia.

Ante estos hechos, el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Montesinos, ha apremiado este domingo al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska a "reaparecer" y convocar de urgencia la Junta de Seguridad de Cataluña para coordinar el "terrorismo callejero" que está atizando Barcelona.

El dirigente popular ha expresado la "condena absoluta" del PP de los actos violentos que tuvieron lugar este sábado y ha pedido a Grande-Marlaska que convoque de urgencia la Junta de Seguridad de Cataluña "para que coordine la respuesta de nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en Barcelona y en otras ciudades de Cataluña".

Por su parte, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha condenado el ataque al furgón de la Guardia Urbana que "puso en peligro la vida de un agente" junto a la comisaría de Las Ramblas y ha mostrado su "rechazo más absoluto, la condena más firme y rotunda a los actos de violencia". También ha expresado su apoyo a los agentes de la Urbana que, junto con los Mossos, "actuaron rápidamente para contrarrestar la violencia, que podría haber acabado en una desgracia".