La determinación de Pablo Casado de no entrar, en adelante, a formar gobiernos con Vox -decisión de la que ha informado EL ESPAÑOL-, afectaría hoy a una total de 25 ayuntamientos de toda España. Majadahonda es el municipio más populoso (72.000 habitantes) de ellos.

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En esta ciudad madrileña, el PP consiguió retener la Alcaldía con diez concejales gracias al apoyo de los tres ediles de Vox. Ambos partidos dirigen la ciudad coaligados y, año y medio después, el pacto "goza de buena salud y así seguirá", apuntan fuentes del PP municipales. "El PP es un partido que cumple sus acuerdos y este pacto funciona con normalidad", añaden. El alcalde, José Luis Álvarez Ustarroz, optó por no hacer declaraciones a EL ESPAÑOL ni se ha prestado a valorar el veto impuesto por Pablo Casado.

De aplicarse de forma inmediata la decisión de Génova, además de Majadahonda, municipios como Humanes (Madrid), Consuegra (Toledo) o Cuarte de Huerva (Zaragoza) verían peligrar sus gobiernos. Tras las elecciones de mayo de 2019, el PP tejió aquí acuerdos de legislatura con la formación de Santiago Abascal. También en Los Molinos (Madrid), Ceuti (Murcia), Magán (Toledo) o Tordesillas (Valladolid).

El acuerdo de gobierno en Majadahonda se cerró en plena madrugada del 15 de junio de 2019. El acuerdo entre el hoy alcalde y el líder municipal de Vox, José Rodríguez Cuadrado, incluía que los tres representantes de esta formación se harían cargo de las concejalías de Familia, Juventud y Nuevas Tecnologías.

Un triunfo

Retener el gobierno del Ayuntamiento fue el primer triunfo para un PP muy tocado por la sombra de la corrupción. Álvarez Ustarroz recibía una herencia envenenada: Majadahonda ha sido durante años el epicentro de dos tramas corruptas, Gürtel y Púnica. "El alcalde actual no tiene nada que ver con sus antecesores: es leal y muy trabajador. Se desvive por convertir a Majadahonda en una ciudad mejor", coinciden varias fuentes consultadas.

En el acuerdo de gobierno, PP y Vox se comprometieron a reducir impuestos, a aumentar las bonificaciones a las familias numerosas y a ser más transparentes, estableciendo, por ejemplo, que los cargos electos no participen en las mesas de contratación o publicando el listado de personal eventual del Ayuntamiento.

Para evitar choques internos, los partidos que forman la coalición fijaron una reunión de control cada dos meses -en la que está presente el alcalde- para repasar los acuerdos y los temas pendientes. La relación es "buena", aseguran fuentes que siguen de cerca la política municipal.

Viviendas

La única polémica que ha trascendido en este año y medio de gobierno surgió en noviembre de 2020, cuando el Ayuntamiento acordó destinar dos pisos sociales para "mujeres desamparadas que no quieren abortar". Los grupos de la oposición, Cs y PSOE, aprovecharon para acusar al alcalde de ceder a las presiones de su socio de gobierno y, por ello, se dejaron fuera de las bases del sorteo de vivienda pública tres inmuebles de un lote de 23.

"Tenían que darle algo a Vox para que pudieran vender a su electorado que consiguen cosas, pero por lo general es el PP el que gobierna y ejecuta su programa", concluyen.

Pablo Casado va a consumar su viraje al centro con una decisión drástica: de ahora en adelante se va a vetar cualquier acuerdo con Vox en ayuntamientos y comunidades autónomas: "El PP no va a ser parte de un bloque nunca más", reconoció en una entrevista con Carlos Alsina tras la información que adelantó este diario.

La derrota en las urnas el 14-F no ha desviado el rumbo de un Partido Popular que cree que todos sus males proceden de la corrupción del pasado. La decisión de Casado de mirar a Vox de frente y no hacerle guiños ha supuesto un terremoto interno en el partido, sobre todo en los lugares donde ya se consumaron esos acuerdos de gobierno tras las elecciones de mayo de 2019 y que creen que sus expectativas de poder gobernar en un futuro pueden pasar por repetir esas alianzas.