El incendio forestal iniciado el sábado en Lober de Aliste (Zamora) ha afectado por el momento a una extensa área de las comarcas zamoranas de Aliste y Tierra de Alba, con un perímetro cercano a los 38 kilómetros y una superficie estimada de más de 2.000 hectáreas, según fuentes de enla Junta de Castilla y León.

El incendio se encuentra este domingo por la mañana ya sin llama y con la zona afectada perimetrada, aunque sigue sin darse aún por controlado, según han informado fuentes del servicio de extinción de incendios forestales de la Junta de Castilla y León.



Por el momento, pese a que ya no hay llama, no se ha bajado el nivel de peligrosidad del incendio, que es de dos en la escala Infocal que va de cero a tres, por el peligro para poblaciones y por la tardanza en quedar controlado debido a la dificultad que representó el viento reinante en la zona.



Medios terrestres, incluida la Unidad Militar de Emergencias (UME), han trabajado durante la noche para sofocar las llamas del fuego, declarado el sábado de nivel dos -en una escala de cero a tres- por amenazar poblaciones de la zona. A las labores de extinción se han incorporado desde primera hora de la mañana medios aéreos que trabajan para acotar la zona afectada, que abarca cientos de hectáreas.



El fuego, que ha llegado a alcanzar un frente de más de cuatro kilómetros, empezó a las 14:00 horas del sábado, y dos horas y media después se declaró de nivel dos tras traspasar carreteras provinciales y amenazar la población de Domez, donde las llamas llegaron a la entrada del casco urbano, según fuentes municipales y de la Junta de Castilla y León.



El incendio, el primero de importancia de la provincia de Zamora de este verano, ha movilizado medios de la Administración central, autonómica y local. 

A ellos se han sumado dos aviones de carga en tierra, dos aviones anfibios, otro de coordinación y una brigada de refuerzo de incendios forestales aportados por el Ministerio. En la zona se ha establecido un puesto de mando avanzado para coordinar las labores de extinción.

La Junta de Castilla y León también ha movilizado tres técnicos, seis agentes medioambientales, cuatro retenes de maquinaria y cuatro vehículos autobomba mientras que la Diputación de Zamora ha movilizado a bomberos del consorcio provincial de extinción de incendios.