El Gobierno de Aragón ha anunciado que va a ampliar al conjunto del territorio varias medidas de restricción que ahora solo están vigentes en algunas zonas de la comunidad autónoma, como prohibir el botellón, limitar el ocio nocturno y los horarios de la hostelería, así como las reuniones a un máximo de diez personas.

Así lo ha indicado en rueda de prensa la consejera de Sanidad, Sira Repollés, que ha añadido que tampoco se va a permitir la apertura de las peñas. Todas estas acciones se van a concretar a lo largo de este lunes, una vez se conozcan los datos de la incidencia acumulada.

El director general de Salud Pública, Francisco Javier Falo, ha precisado que el objetivo es "controlar la transmisión comunitaria, sobre todo en espacios de ocio" y donde no hay casos ha estimado que será "muy útil como herramienta preventiva". Ha añadido que otras Comunidades autónomas con menos casos han aplicado medidas similares.

Situación en Aragón

Los dirigentes sanitarios han reconocido que, salvo Zaragoza capital y la comarca central, en el resto de zonas más afectadas la situación es "más estable" y hoy se valorará su comportamiento por si es posible variar el nivel de restricciones.

Sin embargo, Falo ha señalado que independientemente de la fase en la que se encuentren, se ha decidido "con ámbito general" medidas que ayuden a controlar la transmisión de la covid-19 en el ámbito comunitario y en los espacios de ocio y prevenir dónde no ha llegado.

La consejera ha insistido en que no tienen previsto el confinamiento sino que es partidaria de las restricciones sociales y el distanciamiento social, lo que ha aprovechado para recordar que las personas que han estado en contacto estrecho con una persona positiva deben guardar también cuarentena porque son personas "potencialmente contagiosas" y es por lo que se ha creado la figura del mediador intercultural para trasladar el mensaje a la población.

Retrasos

La consejera ha manifestado que ante el retraso que ha habido la semana pasada por un problema técnico en uno de los aparatos de las pruebas PCR, se va a contar tanto con el Centro de Investigación Biomédica de Aragón, como con la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza y con laboratorios privados de Zaragoza y de fuera para que ninguna prueba "se quede en cola".

Además, se ha adquirido un nuevo aparato para el Hospital San Jorge de Huesca y el 15 de agosto habrá otro en la ciudad de Zaragoza. Ha apuntado que Aragón realiza 3.000 pruebas al día, "una de las Comunidades autónomas que más realiza".

También ha comentado que se han establecido contactos para que "no falten" reactivos para las pruebas PCR "y estemos en condiciones de realizarlas en tiempo real".

Sobre los rastreadores, ha recalcado que Aragón tiene uno por cada 5.000 habitantes y uno de cada diez aragonesas tiene hecha una PCR, un "gran volumen" que "nos obliga a tener gran cantidad de rastreadores", para cuya contratación "no tenemos restricciones".

Ha anunciado que en 48 horas se va a disponer de un call center, que ha matizado que quizá no sea necesario utilizar, para el trabajo de los rastreadores. En principio, estará atendido por trabajadores sociales, si bien "barajamos que entren a formar parte médicos y enfermeras jubilados voluntarios".

Residencias

La consejera ha manifestado que los servicios jurídicos siguen trabajando en la denuncia contra la residencia de Burbáguena, que todavía no se ha presentado, y que seguirá "el curso normal con las particularidades del mes de agosto".

Según ha dicho, "cuando observamos indicio de delito o de grave infracción de la norma nuestra obligación es abrir expediente sancionador".

Por su parte, el director general de Salud Pública, Francisco Javier Falo, ha aclarado que la aparición de casos en las residencias de mayores ha tenido lugar "en las dos últimas semanas". Ha pedido ser "cautos" y centrarse en "restablecer todos los mecanismos preventivos" y "recuperar el pulso de los diques de contención en las residencias".

Falo también se ha referido a la app Radar COVID para el rastreo de la COVID-19, sobre la que ha dicho que se trabaja "en consenso" con el Ministerio de Sanidad para fijar "cómo se implementará a lo largo de las próximas semanas en las Comunidades autónoma". A su entender, será "un elemento más de ayuda" que reforzará "otros mecanismos de prevención e intervención", pero "no es una solución".