Tánger

El Gobierno marroquí confirma por primera vez de manera oficial que mantiene las fronteras cerradas con Ceuta y Melilla para ahogar el comercio atípico. En una respuesta parlamentaria, el ministro de Economía muestra la decisión de Rabat de  convertir la frontera en un paso sólo para viajeros, como viene anunciando EL ESPAÑOL desde el pasado mes de febrero.

La declaración del ministro Mohamed Benchaaboun se produce en respuesta a una pregunta parlamentaria de un diputado del Partido Socialista Unificado, Omar Balafraj, que se interesaba por la reducción de las importaciones y el apoyo a la industria nacional.

"Recientemente se han tomado una serie de medidas para reducir las operaciones de contrabando que representan una amenaza para la salud de los ciudadanos, contribuyen significativamente a la depresión de un grupo de empresas nacionales y perjudican el presupuesto estatal", responde Benchaaboun.

Para combatir ese daño a la economía nacional, el ministro enumera las medidas que ha tomado el Gobierno: "Control en las carreteras y almacenes, y el cierre de algunos pasos en los cruces fronterizos terrestres que fueron especialmente utilizados en el contrabando".

Benchaaboun considera que "la aplicación de la cuarentena y el cierre de todos los puntos fronterizos ayudarán a flagelar y poner límite final al contrabando; al mismo tiempo que a acelerar la búsqueda de soluciones apropiadas”.

30.000 afectados en Melilla

El ministro también adelanta que se procederá a rehabilitar los pasos con Ceuta y Melilla para que desempeñen "el papel natural asignado a ellos" y así asegurar "el flujo fluido del movimiento de personas y viajeros". De esta forma, Rabat reconoce de manera oficial que los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla con Marruecos serán turísticos, y no comerciales.

En consecuencia, miles de mujeres y hombres que pasaban a hombros o en carritos de metal hasta cien kilos de mercancía diariamente a través de El Tarajal II, en Ceuta, y el Barrio Chino en Melilla, serán cosa del pasado. Esa es la intención de Marruecos desde 2019, cuando comenzó a organizar el fin de ese comercio atípico y a preparar una alternativa económica para los ciudadanos que llevan décadas dedicados al porteo.

Son más de 30.000 las personas afectadas. Rabat creará tres grandes zonas industriales y nueve pequeñas para reacoplarlas. El puerto Nador Med, en construcción avanzada, se convertirá en una zona franca de exportación e importación. 

A las mujeres que no tienen estudios las emplearán en dos fábricas en la zona industrial de Beni Ensar, una de textil y otra de envasado de pescado. Además, preparan en el terreno otras compañías, entre ellas una de café. Otra zona industrial en Zeluán se destinará a hombres y jóvenes, pues el trabajo a desarrollar requerirá de mayor esfuerzo físico.

800 millones de euros

No acaba ahí el ambicioso plan marroquí. El Estado ha destinado 800 millones de euros en micro y macro créditos sin intereses para personas que quieran ser emprendedores, principalmente en las regiones de Nador y Tetuán. La iniciativa se lanzó antes de la pandemia.

Porteadores que trabajaban en la frontera ya están preparando sus proyectos. "Se les ha otorgado créditos a mucha gente que lo ha solicitado en el banco de Nador. Se paró durante el confinamiento, pero ya hemos comenzado de nuevo", confirman en un banco.

Mourad (40 años) es uno de los afortunados. El banco le ha concedido 60.000 euros para montar un negocio de envasado de aceite de argán y otros productos de belleza. De esta manera cambió los trapicheos de la última década para conseguir meter desde Melilla todo lo que le solicitaban en las tiendas de la zona por una pequeña empresa para la que a tiene nombre e incluso diseñado el logo.

Este padre de familia se muestra ilusionado en declaraciones a EL ESPAÑOL, "escuché en las noticias que el rey había dado dinero para crear pequeñas empresas y como la frontera estaba tan mal, me fui a enterar porque siempre he tenido el sueño de crear una empresa de argán".

En Castillejos, junto a la frontera con Ceuta, el Gobierno ha destinado 20 millones de euros para construir en tres años una zona de actividad económica unida al puerto de Tánger Med, donde se almacenarán las mercancías, principalmente productos textiles y de alimentación.

Esta zona franca, no solo busca aumentar las exportaciones, sino también crear empleo. Aquí se incorporarán parte de las 9.000 personas que cruzaban a cuestas con los productos a la espalda por El Tarajal II hasta el 8 de octubre de 2019.

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