Por lo vivido estos últimos meses, produce vértigo pensarlo y mucho más escribirlo, pero creo que la crisis del Covid-19, en esta etapa, está llegando a su final. Lo digo con datos objetivos y que además he contrastado con otros hospitales públicos y privados.

Estamos teniendo ingresos con síntomas sospechosos de Covid-19, pero la realidad de los datos es que en HM Hospitales confirmamos el último paciente nuevo con PCR positiva en Madrid el día 12 de mayo, en Barcelona el 14 de mayo y en Galicia -donde nunca llegaron a saturarse los servicios sanitarios- el día 22 de abril.

Los pacientes que ingresan son pacientes con síntomas parecidos a los que produce el Covid-19 pero que, al final, están producidos por otros agentes o son reingresos de pacientes anteriores. Y aquellos que finalmente se confirman tienen una afectación mucho más liviana. De hecho prácticamente ya no hay ingresos en las UCI en las últimas semanas.

No obstante hay que estar con mucha precaución y mantener la disciplina social. Debemos de seguir con mascarilla y evitando aglomeraciones para poder garantizar el distanciamiento físico de dos metros una vez que se cumpla el objetivo de cero contagios y cero ingresos. Y mantenerlo durante 28 días para garantizar el periodo máximo de latencia del virus.

Hay que continuar durante este periodo haciendo test de identificación del virus (la PCR) a todos los sospechosos y a los contactos estrechos si hay algún positivo. De la misma forma, tienen que mantenerse los estudios de anticuerpos a la población para ir viendo cómo evoluciona la inmunidad a la enfermedad.

¿Qué le pasa al virus? La realidad es que se ha atenuado, ya sea por el efecto de las radiaciones ultravioletas o la existencia de cepas mutadas más benignas. Eso, que va más allá del efecto conseguido por el confinamiento y otras medidas de Salud Pública, hace que el fin de la crisis sanitaria esté yendo, afortunadamente, más rápido de lo esperado.

Insisto en la prudencia, pero creo que la victoria final de esta cruenta y dolorosa batalla -ya veremos qué pasa con la guerra en otoño- está tocando a su fin.

Es el momento de reactivar la actividad sanitaria normal y tratar de volver a recuperar nuestra vida. Cada semana de espera se incrementa la mortalidad de las otras patologías. Ya tocamos la luz con la yema de los dedos. Lo veréis.

*** Juan Abarca Cidón es presidente de HM Hospitales.