El suceso constituye una de las páginas más trágicas en la historia reciente del Ejército de Tierra. La mina alcanzó de pleno al vehículo militar a su paso por la conocida ruta Lithium, en el corazón de Afganistán. El cabo John Felipe Romero Meneses, de 21 años, murió en la explosión y otros seis compañeros resultaron heridos. Ahora, diez años después del suceso, son éstos los que alzan la voz para contar lo que ocurrió.

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El episodio tuvo lugar el 1 de febrero de 2010 -este mes se ha cumplido una década de la tragedia-. Los militares españoles patrullaban a bordo de sus BMR por una de las carreteras más trascendentes para la estabilidad de Afganistán: la ruta Lithium representaba la columna vertebral del país y era imprescindible mantener la seguridad en la vía. Es probable que algunos lectores de EL ESPAÑOL recuerden otros episodios que tuvieron lugar en este punto.

Aquel día los militares españoles sufrieron una emboscada. En un vídeo inédito difundido por el Ejército de Tierra, los compañeros del cabo Romero detallan cómo vivieron su experiencia. Eran dos secciones, unos 30 efectivos, que viajaban a bordo de sus vehículos BMR.

"Recibimos un ataque"

"Hubo un momento en el que se avanzó y el camino se cortaba". Los insurgentes lo habían cortado para evitar el paso de los militares. Siguiendo el protocolo habitual, éstos empezaron a desandar lo andado para regresar a su punto de origen. "Teníamos que dar media vuelta, volver por el mismo itinerario".

Iban alerta, todos los sentidos estaban puestos en lo que podía suceder. El escenario reunía todos los elementos que presagiaban un ataque enemigo. Y así fue. En concreto, a la altura de la localidad de Sang Atesh: "Recibimos un primer ataque", detallan los militares en el vídeo.

Era necesario emplearse a fondo. Los insurgentes disparaban desde diferentes puntos y los militares españoles respondían: "Estábamos recibiendo y haciendo fuego con todo el armamento que teníamos".

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La explosión

Fue entonces cuando sucedió la desgracia. En una maniobra, uno de los BMR españoles pisó el explosivo oculto en la tierra. "Nos tocó la lotería... y nos tocó a nosotros encontrarnos el IED [siglas en inglés de artefacto explosivo improvisado]".

Momentos de confusión. Los militares españoles tratan de recomponerse, de hacer balance del alcance de los daños. "El conductor me preguntó qué había pasado -cuenta uno de los protagonistas de la historia-. Yo no sabía darle de primeras una respuesta".

Heridos de diversa consideración, los militares españoles lograron salir del vehículo. Todos menos uno: "Quería regresar al vehículo porque veía a todos menos al cabo Romero y yo… '¡Que está dentro, que está dentro!'".

Los gritos describían la fatalidad. El cabo John Felipe Romero Meneses, del Regimiento de Cazadores de Montaña Arapiles 62, perdió la vida en ese ataque.

El cabo John Felipe Romero.

Evacuación de los heridos

Pese a la tragedia, no había tiempo para el reposo. Un helicóptero trasladó a los militares heridos hasta el hospital de campaña ubicado en Herat. Los militares españoles que custodiaban el vehículo alcanzado por la explosión sufrieron un nuevo ataque de los insurgentes. Los informes detallan la baja de varios enemigos.

Por primera vez, los compañeros del cabo Romero cuentan qué vivieron en esa jornada, negra para la historia del Ejército de Tierra.