Oriol Junqueras, considera una "puta mierda" el argumento de que los líderes independentistas engañaron a la población catalana cuando prometieron una independencia que sabían que era imposible. Por el contrario, el líder de ERC sostiene que dijeron "la verdad" y eso "se impidió con palizas, cárcel, destituyendo Gobiernos y cerrando Parlamentos". Por último, sostiene que "la lección de 2017 es que lo hicimos para poder volver a hacerlo”.

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El líder separatista está convencido de que "lo que hicimos en otoño de 2017 estuvo bien". Lo asegura desde la prisión de Llenoders, donde se encuentra condenado por el Tribunal Supremo por su implicación en el referéndum ilegal del 1-O. Su formación ha sido la gran baza del PSOE para lograr investir a Pedro Sánchez -que se abstuvo en la votación- y de sus negociaciones dependen cuestiones tan importantes como la aprobación de unos nuevos Presupuestos. De hecho, fue precisamente hace un año cuando la negativa de ERC a apoyar las cuentas socialistas desembocó en las elecciones generales del pasado mes de abril.

Sin embargo, Junqueras no ha moderado ni un ápice su discurso durante su tiempo en prisión y está plenamente convencido de que el 'procés' fue un acto democrático, y que "el Estado no podía soportar", lo que para ellos fue "la manera de ganarnos el derecho a volverlo a intentar". Bajo su punto de vista, "el Estado se esfuerza a diario en demostrar que es digno heredero de la dictadura", y le parece, literalmente, una "puta mierda" que se les acuse de engañar a Cataluña al iniciar un proceso que sabían que no podía llegar a buen término.

El líder separatista hace estas declaraciones en una entrevista en el diario El País, donde es preguntado directamente: "¿No engañaron ustedes a los catalanes prometiendo una independencia imposible?", a lo que responde: "Y una mierda. Y una puta mierda. Dijimos la verdad: que el 'procés' tenía que acabar en la independencia. Eso se impidió con palizas, cárcel, destituyendo Gobiernos y cerrando Parlamentos".

En la entrevista, Junqueras también carga con dureza contra los partidos con los que ha negociado la investidura de Pedro Sánchez, quienes considera que "siguen mostrando dosis de inhumanidad alucinantes".  Particularmente, acusa a los socialistas catalanes de "aplaudir la prisión de inocentes".

Respecto a las negociaciones con el presidente del Gobierno, el líder de ERC no asegura nada y condiciona nuevamente su apoyo "a los avances en la mesa de diálogo", si bien matiza que su "posición dependerá de las actitudes que veamos y de momento no ha cambiado nada". Junqueras asegura que "Sánchez tiene que demostrar que realmente quiere dialogar y que está dispuesto a ceder", aunque no explica cuáles serán exactamente esas líneas rojas.

Por su parte, el actual presidente del Gobierno continúa posponiendo la fecha para sentarse a negociar con ERC. En una rueda de prensa tras el primer Consejo de Ministros el pasado martes, el jefe del Ejecutivo evitó comprometerse con una fecha para la primera reunión y tampoco ha aclarado quién participará en ella.

Según el pacto entre el PSOE y ERC se incluía una cláusula, la del "calendario transparente". "La Mesa iniciará sus trabajos en el plazo de quince días desde la formación de Gobierno de España y establecerá plazos concretos para sus reuniones y para presentar sus conclusiones", dice el citado acuerdo. Según ese calendario, la primera reunión debería producirse antes de que concluyese enero, pero de momento no hay previsión alguna y la posición de ERC puede poner en un aprieto al nuevo presidente.