Ya van 10. El barco de Proactiva Open Arms cumple este domingo 10 días varado en aguas del Mediterráneo con 160 personas a bordo. Cada día que pasa, la tensión y la inquietud aumenta entre los migrantes que no ven cumplidas sus expectativas. Si la situación no cambia, la ONG ha asegurado que se podría ver obligada a atracar en un puerto sin permiso en caso de "emergencia humanitaria" porque "siempre va a prevalecer la vida y el bienestar" de las personas rescatadas. 

El hacinamiento a bordo está causando problemas de salud entre los rescatados. De hecho, este domingo la organización ha solicitado la evacuación de tres personas por motivos de salud. Se trata de una mujer sudanesa con una posible neumonía, otra mujer marfileña con problemas neuronales con un historial de tumor cerebral y un hombre eritreo con síntomas de tuberculosis. 

Fuentes de la ONG han explicado a Europa Press que han obtenido permisos humanitarios de La Valeta y de Roma, y prevén que Malta evacue a las mujeres por helicóptero. El joven eritreo será evacuado por Italia -la ONG prevé que sea por barco, a cargo de la guardia costera de Lampedusa-.

Estas tres personas se suman a otras tres mujeres que fueron evacuadas desde el pasado viernes del buque, dos de ellas con un embarazo muy adelantado y complicaciones que hacían prever un parto complicado y la hermana de una de ellas.

La decisión de atracar en un puerto sin permiso conllevaría sanciones administrativas y judiciales. El barco, que en estos momentos se encuentra cerca de la isla italiana de Lampedusa, tiene a su principal adversario en el ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno de Italia, Matteo Salvini, que se mantiene firme en su política de cerrar los puertos italianos a las naves de las oenegés, a las que acusa de favorecer la inmigración irregular.

En plena precampaña ahora que ha presentado una moción de censura contra Giuseppe Conte -el primer ministro tecnócrata elegido al alimón con sus rivales y socios del Movimiento 5 Estrellas-, Salvini no ha dudado en utilizar la crisis para sus soflamas. Justificando sus ideas xenófobas, incluso las ha reforzado con medidas como multas a las ONG que socorran a los náufragos. En este sentido, el 'Open Arms' se podría enfrentar a un sanción económica de hasta un millón de euros. 

Salvini que está inmerso en una crisis con su principal socio de gobierno, Luigi Di Maio, líder del Movimiento 5 Estrellas, que podría desembocar en un elecciones de las que parece que saldrá reforzado, ha hecho un eje de su política la intolerancia con los migrantes que se aproximan a territorio italiano desde África.

Pese a la situación de emergencia que viven las personas a bordo del Open Arms, entre las que se encuentran cuatro menores y tres embarazadas, el ministro del Interior de Italia no ha dudado en intimidar a la ONG con amenazas de un posible secuestro del barco si continúa navegando en círculo en aguas italianas. Además, Salvini ha instado a la organización que traslade a los migrantes "a Ibiza o Formentera, a divertirse", ya que es un barco español. 

"El generoso millonario"

En esta línea, Salvini ha emplazado al actor estadounidense Richard Gere, que se ha sumado como voluntario a la tripulación del barco, a que acoja a los rescatados en "sus mansiones". "El generoso millonario anuncia su preocupación por los inmigrantes del Open Arms, se lo agradecemos: que lleve a Hollywood, con su avión privado, a todas las personas a bordo para meterlas en sus mansiones", escribió en una nota.

Por su parte, el fundador de Open Arms, Óscar Camps, aseguró este sábado, en una rueda de prensa -ofrecida precisamente desde el aeropuerto de Lampedusa-, que no renunciará a seguir salvando vidas hasta que la Unión Europea no les ofrezca un puerto seguro donde desembarcar.

"Las organizaciones humanitarias que estamos en el mar resistiremos y ningún decreto, ni multa, ni código de conducta (en referencia al código de conducta que impuso el Gobierno italiano a las ONG en un intento de frenar su actividad), ni político evitará que protejamos las vidas humanas en el mar", dijo Camps. 

La ONG socorrió a las 160 personas en tres operaciones distintas: el 1 de agosto se socorrió a 55 migrantes, el 2 de agosto a otros 69, y en la madrugada del viernes al sábado se sumaron otras 39 personas.

"Están en peligro"

"Cada día que pasa es un eterna incertidumbre que no hace más que añadirles dificultades a las historias tan crueles y duras que han tenido que soportar estas personas. Desde aquí pedimos a los Estados que sen capaces de organizar un mecanismo para desembarcar y distribuir a todas las personas sin poner en peligro su integridad física como está pasando aquí ahora", ha manifestado este domingo la jefa de misión de Proactiva Open Arms, Anabel Montes

La ONG está agotando todas las vías con el objetivo de encontrar un puerto seguro. Esta semana, Camps ha pedido vía carta al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que facilite la activación del mecanismo de reparto europeo que puede permitir el desembarco en Italia o Malta de los migrantes rescatados.

"Consideramos que la Comisión Europea debe estar informada para que inicie y coordine un procedimiento de reparto de las personas rescatadas. Para poner este mecanismo en marcha, la solicitud debe proceder de un Estado miembro", como España. A esta hora, el presidente no ha respondido esta carta

Moncloa mira al resto de Europa

El mensaje de Moncloa se dirige a Europa porque aseguran que "la inmigración es una política de la Comisión Europea". La vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, ha reiterado que el Ejecutivo "no tiene" que pedir a la Comisión Europea que acelere el desembarco del Open Arms.

También, el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, recordó en una entrevista en Onda Cero que "es muy importante que cada uno asuma su responsabilidad en el ámbito que tiene delimitado y de acuerdo con la convención internacional porque si no, al final, no va a haber ninguna política que pueda encajar este fenómeno que tiene unas dimensiones muy importantes".

El ministro de Fomento destacó en esta misma emisora que el año pasado que Salvamento Marítimo salvó a "50.000 personas en el mar"  en el área de "responsabilidad" española que es el mar de Alborán y el Estrecho. 

Cambio de estrategia desde el 'Aquairus'

Esta estrategia del Gobierno contrasta con lo que sucedió el 17 de junio de 2018 cuando llegó al puerto de Valencia el buque 'Aquarius' con 629 personas a bordo. Hace ya algo más de un año Pedro Sánchez, recién investido, permitió este desembarco, alegando que era "obligación" de España cumplir con los compromisos internacionales y el derecho del mar, para evitar una "catástrofe humanitaria".

Este giro en la politica migratoria se evidenció el pasado 27 de junio, cuando el capitán del buque de Proactiva Open Arms recibió una carta del director general de la Marina Mercante, Benito Núñez Quintanilla, donde le amenazaba con multas de hasta 901.000 euros si persistían en su idea de retomar las labores de rescate de personas que están a la deriva en el mar Mediterráneo.

Meses antes, el barco sufrió un bloqueo administrativo que le obligó a estar parado durante más de 100 días en el puerto de Barcelona que finalizó únicamente con la autorización de transportar ayuda humanitaria a Grecia. La respuesta de la ONG fue contundente. "El Gobierno de España está poniendo precio a la vida de estas personas, y esto no va a hacer que paremos", sentenció en un ponencia la jefa de misión de Proactiva Open Arms.