"Les tengo que decir que se armen de paciencia. Van a ser semanas muy largas, muy intensas, va a haber muchísimas presiones, va a haber días y días históricos, noticias y noticias sin precedentes... pero creo que esto forma parte del ecosistema de una democracia. Es lógico que una negociación de Gobierno esté sometida a la intensidad de las presiones y que todos los actores jueguen". 

Pablo Iglesias lo tiene claro. No cejará en su exigencia de un Gobierno de coalición como condición sine qua non a apoyar la investidura de Pedro Sánchez. Así lo ha asegurado en una rueda de prensa en el Congreso tras ver al Rey en la ronda de consultas sobre la investidura. 

Donde algunos ven la intención de Iglesias de abrir una nueva etapa política que maquille los malos resultados electorales de su partido, Iglesias sostiene que no hay manera de garantizar que sus políticas salen adelante si no forman parte del Ejecutivo. "Hemos visto que desde fuera del Gobierno es imposible hacer valer y garantizar los acuerdos", ha dicho. 

Iglesias basa su posición en su convencimiento de que sólo estando muy cerca de Sánchez se le puede disuadir de pactar medidas de calado, en particular las económicas, con Ciudadanos.

"Que Pedro Sánchez está buscando el apoyo de Albert Rivera es evidente, pero también que no lo está encontrando", ha dicho Iglesias. "Si Albert Rivera quisiera, el PSOE buscaría ese tipo de acuerdo", según Iglesias. "Es evidente que un Gobierno en solitario, en la práctica, en las grandes decisiones económicas, se apoyaría en la derecha", ha abundado. 

Iglesias ha desgranado sus principales propuestas para ese acuerdo de coalición. Incluyen un salario mínimo de 1.200 euros, fuertes inversiones verdes, igualdad de género o digitalización, derogar la reforma laboral, implantar una jornada laboral de 34 horas o subir los impuestos a las rentas más altas y las entidades bancarias. 

El líder morado asegura que hace "casi dos semanas" que no tiene ningún contacto con Sánchez y le recuerda que "no hay tiempo que perder" para conformar un nuevo Gobierno. Sobre las alianzas que, además de entre PSOE y Unidas Podemos, harían falta, Iglesias no se posiciona.