Un inmigrante ha muerto este sábado tras saltar la valla de Melilla en la zona de Rostrogordo, en un nuevo intento en el que han participado en torno a 300 subsaharianos, "de los cuales alrededor de 200 lo han conseguido, todos ellos varones".

Según ha informado la Delegación del Gobierno en Melilla, el inmigrante fallecido es uno de los cuatro subsaharianos heridos que ha encontrado la Guardia Civil en las inmediaciones del Pantano de las Adelfas, cerca de donde se ha producido el salto a la valla (zona cercana al salto).

La Guardia Civil ha activado el Protocolo con la Cruz Roja para atender a los inmigrantes heridos y, aunque han sido atendidos por los servicios de urgencia, "lamentablemente uno de los migrantes ha fallecido después de 40 minutos intentando reanimarlo", ha informado Sabrina Moh, delegada del Gobierno en Melilla. Ha añadido que se practicará una autopsia al inmigrante fallecido, si bien todo parece apuntar a que la muerte del inmigrante podría deberse a una parada cardiorrespiratoria.

En un primer momento la Delegación del Gobierno había señalado que en el asalto a la valla no se había registrado ningún herido entre los guardias civiles que integraban el dispositivo antiintrusión para tratar de evitar la entrada de los inmigrantes. No obstante, la propia Moh ha confirmado más tarde que entre los 25 heridos se hallan seis guardias civiles, con lesiones de carácter leve que no han necesitado de asistencia sanitaria.

Los inmigrantes se encuentran en estos momentos en el CETI "realizando los trámites de identificación", ha señalado la Delegación del Gobierno. Tal y como ha podido constatar Efe, en la puerta del CETI se ha producido un fuerte despliegue de seguridad, con una veintena de furgonetas de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.

"¡Boza, boza!"

Fuentes policiales han informado a Efe de que este asalto a la valla ha tenido lugar esta mañana, a plena luz del día, y los inmigrantes formaban parte de un grupo numeroso que ha tratado de acceder a la ciudad por una zona próxima a los Pinos de Rostrogordo, la zona más alta de la ciudad.

Los subsaharianos que han logrado entrar a Melilla se han dirigido en grupo hacia el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) con cánticos de alegría y gritos de "boza, boza", que significa victoria, y han sido recibidos en el centro migratorio por sus compañeros de la misma manera.

Es el segundo asalto masivo a la valla que se produce este año, después del que hubo el 6 de enero, cuando más de 300 inmigrantes trataron de acceder a Melilla y 209 lo consiguieron, también en la zona de los Pinos de Rostrogordo.

El anterior asalto al perímetro fronterizo tuvo lugar el 11 de septiembre, cuando entraron a Melilla cinco inmigrantes en un intento protagonizado por un grupo reducido de personas.

Este nuevo salto se produce un día después de que el Gobierno de España entregara a Marruecos a 24 de los 30 inmigrantes de origen subsahariano que llegaron el viernes de madrugada a las islas Chafarinas a bordo de una patera, aplicando el Acuerdo de Readmisión firmado entre ambos países en 1992