Pedro Sánchez sigue desde Nueva York la evolución de una nueva crisis en su Gobierno, que esta vez afecta a la titular de Justicia por su relación con el excomisario José Manuel Villarejo. Este lunes se publicaron varios audios de una comida en la que participaron Villarejo, cuando estaba en activo, y Delgado, cuando era fiscal, entre otros. Ambos se comportan con familiaridad y comentan detalles de casos o miembros de las fuerzas de seguridad y la carrera judicial. 

La aparición de estas grabaciones, publicadas en moncloa.com, pone en cuestión las versiones dadas por Delgado la semana pasada, cuando dijo en un primer momento que nunca había coincidido con Villarejo para después aclarar que podía haberlo visto en algún evento. Finalmente, este lunes la ministra ha reconocido haberlo visto en tres ocasiones. 

"El presidente ha hablado con la ministra de Justicia, como es natural", explican fuentes de Moncloa. "En su comunicado, la ministra ha sido clara y contundente: no al chantaje de Villarejo, como ya intentó con el Rey emérito, y comparecencia en el Congreso a petición propia", según las fuentes oficiales. 

En su comunicado de este lunes, Justicia destacaba que Villarejo "se encuentra en prisión provisional como presunto autor de delitos muy graves. Su estrategia procesal es atacar al Estado y sus instituciones. Primero cargó contra la Jefatura del Estado con grabaciones relacionadas con el rey emérito. Ahora ataca al Ejecutivo en la persona de la ministra de Justicia".

Moncloa y Justicia se refieren así a las conocidas como cintas de Corinna, publicadas por EL ESPAÑOL, en las que se escucha a la expareja de Juan Carlos I, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, describir el cobro de comisiones ilegales y la ocultación de patrimonio en el extranjero por medio de terceros.