La ministra de Empleo y Seguridad Social, Magdalena Valerio, debe afianzar la creación de empleo, retomar la mesa del diálogo social con patronal y sindicatos, reducir la temporalidad en las contrataciones, acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres, reformar el sistema de pensiones y afrontar la derogación o no de la reforma laboral pese a las advertencias en contra de asociaciones empresariales y organismos internacionales.

Reto 1. Más de 20 millones de empleos en 2020

Ha sido el principal neón electoral del PP: conseguir 20 millones de trabajadores en 2020. La ministra Fátima Báñez deja a su paso un mercado laboral de 18,9 millones de trabajadores y una tasa de paro del 16,7%, la segunda más elevada de la UE. El empleo en España dista de ser estable; con todo, la creación de empleo es el principal activo del Gobierno saliente. Valerio lo tendrá difícil si la derogación de la reforma laboral continúa siendo un compromiso ideológico ineludible del flamante Gobierno Sánchez.

Reto 2. Un sistema de pensiones sostenible

Es el otro gran reto de la legislatura, mejor dicho, de las próximas legislaturas. El desfase entre gastos e ingresos en la caja de la Seguridad Social condenará a la quiebra el sistema de pensiones si no se reforma más pronto que tarde. La comisión parlamentaria del Pacto de Toledo tiene marcará el camino a seguir una vez emita sus conclusiones. El déficit de Seguridad Social supera los 16.800 millones de euros y el fondo de reserva es sólo de 8.000 millones. El Presupuesto de este año contempla un préstamo de 15.000 millones para parchear el déficit.

Reto 3. Acabar con la precariedad laboral.

La tasa de temporalidad se sitúa en el 26%; de hecho, uno de cada cuatro contratos son de menos de una semana de duración. Es, junto a la elevada tasa de paro, el gran problema del mercado de trabajo. Otra cuestión no menor, y que a buen seguro formará parte de la agenda de un Gobierno feminista, es reducir la brecha salarial en un país en el que, de media, las mujeres cobran un 30% menos que los hombres (4.745 euros menos).

Reto 4. Impulsar el diálogo social

El diálogo entre el Gobiernos, la patronal y los sindicatos es casi inexistente desde hace años. Las organizaciones sindicales han vuelto a movilizarse, como se está viendo en las protestas de los pensionistas. En manos de la ministra está encauzar el diálogo para garantizar la paz social en un momento en el que los sindicatos exigen abrir el melón del pacto salarial para que los trabajadores recuperen poder adquisitivo.

Reto 5. Prestaciones a parados de larga duración

De los 3,8 millones de desempleados que hay en España, casi la mitad son de larga duración y sólo 1,8 recibe alguna prestación. Mejorar la tasa de cobertura (59%) se antoja un reto complicado si no se mejora la financiación autonómica. Los dos últimos programas (plan Prepara y PAE) creados por el Gobierno dejaron de funcionar porque el Constitucional falló que son las Comunidades las que deben hacerse cargo de las ayudas.

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