Sevilla

Un kilómetro aproximado es la distancia que separa el lugar donde fue asesinada Marta del Castillo y el nuevo punto de búsqueda en el río Guadalquivir. Ocho años después, el río otra vez. Es un lugar nuevo donde nunca antes se ha rastreado y en el que la familia tiene puesta todas sus “esperanzas” en encontrar el cuerpo y terminar con esta “tortura”. “Espero que sea la última búsqueda”, repite Antonio del Castillo.

La de la familia Del Castillo Casanueva es una historia de tenacidad y constancia. Ha habido incontables operativos de búsqueda oficiales y extraoficiales infructuosos, pero nunca se han rendido ni antes ni después del juicio que condenó a Miguel Carcaño a 21 años de prisión por el asesinato. Tras cerrarse el caso, el juez sevillano que había llevado la instrucción, Francisco de Asís Molina, dejó abierta una pieza por si aparecían nuevas pistas o testigos que dieran con el paradero de cuerpo de Marta.

No ha habido suerte, pero la familia sigue en pie. Tanto que, una vez más, ha sido el trabajo incansable de Antonio del Castillo el que ha llevado a iniciar una nueva búsqueda en el río. El padre de aportó a la Policía un informe que describe que en esa zona concreta del río –la dársena comprendida entre el sevillano puente del Cachorro y la pasarela de la Cartuja- pueden existir restos humanos. Este espacio, de no más un kilómetro, es conocido como río muerto.

Esperanza para la familia

La Policía trasladó la petición al magistrado Asís, que autorizó la búsqueda. Aparte de los indicios de veracidad que el juez haya estimado para dar su visto bueno al rastreo, también es un último reconocimiento que tiene con la familia de Marta del Castillo, ya que con esta decisión pone punto final a su carrera en el juzgado de Instrucción tras obtener plaza como magistrado en la Audiencia de Sevilla.

“Se trata de una conjetura más de tantas que podríamos hacer y no rechazar al desconocer la suerte y destino del cuerpo”, afirma el juez en el auto que da vía libre a la nueva búsqueda. Antonio del Castillo se siente “agradecido” por la decisión del magistrado, pues tiene muchas “esperanzas” -repite- de encontrar el cuerpo de su hija.

El informe que justifica este nuevo rastreo está elaborado por dos expertos (un geofísico y un criminólogo) que identifican numerosos puntos donde podrían encontrarse restos óseos. Antonio del Castillo entregó este informe a la Policía y los agentes lo cotejaron con el Instituto de Medicina Legal de Sevilla, que coincide en que no se puede descartar que los restos de la joven Marta se encuentren en esa zona del Guadalquivir.

La búsqueda no tardará

El último auto del juez Asís en el caso devuelve la búsqueda al punto de partida: al río Guadalquivir, que fue el primer espacio donde se buscó a Marta. El punto exacto al que hacen referencia los informes coincide con una de las ocho versiones que el asesino confeso de la joven, Miguel Carcaño, ha contado a lo largo de estos años, desde que mató a Marta el 24 de enero de 2009 en un piso de la calle León XIII. Pero también coincide con el testimonio de testigos que vieron a varias personas empujando una silla de ruedas que transportaba un bulto rígido aquella noche.

Antonio del Castillo también cree que ha tenido mucho que ver en la decisión de retomar los trabajos la reaparición de un testigo. Tras conocerse que había entregado este informe, una persona le llamó para ratificarle la versión de que una pareja portaba “una silla de ruedas por los alrededores del Instituto Anatómico Forense”, un sitio cercano al río.

“Esperanza”. Antonio del Castillo no se cansa de repetirlo. Y ya está todo listo. El Grupo de Operaciones Especiales (GEO) con base en Guadalajara ya se ha desplazado a esta zona del río Guadalquivir para estudiar las necesidades técnicas y, aunque aún no hay una fecha concreta para iniciar los trabajos, será “lo antes posible”.

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