Ana I. Gracia Mariano Gasparet
El PP ha inaugurado su congreso este viernes a primera hora de la tarde sin ningún debate sobre su liderazgo encima de la mesa ni ninguna contestación interna. Ha sido la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, la que ha hablado sin tapujos sobre los casos de corrupción que han hecho que el partido pierda millones de votos en las urnas. "En algún caso tardamos en reaccionar. Nos parecía sencillamente imposible que algunas de esas cosas nos estuvieran pasando a nosotros, y por eso no fuimos lo ágiles que la sociedad demandaba". 
La número dos del partido, que no sabrá hasta este sábado si revalida su cargo en Génova, quiso dejar claro que tampoco le parece justo que quienes pagaron la factura de la corrupción fueran "los miles de cargos del PP que siempre han realizado una labor limpia, transparente y honesta, muchas veces de forma altruista". Antes de pedir que se blinde la presunción de inocencia de todos los militantes del PP, recordó que su partido "pidió perdón, hicimos propósito de enmienda y nuestro gobierno aprobó la mayor batería de medidas anticorrupción de la democracia". Antes de finalizar su discurso, el más largo de la tarde, recordó a todos los miembros del partido fallecidos en los últimos cinco años y reservó para el final a Rita Barberá

Rajoy con Cifuentes

Mariano Rajoy llegó casi a las cuatro de la tarde a la Caja Mágica, el recinto madrileño donde el PP celebra su XVIII Congreso, acompañado de la presidenta Cristina Cifuentes, y solo ha dicho que no desvelará ningún nombre de su nuevo equipo hasta el sábado. Los debates son a puerta cerrada, pero antes de comenzar la ponencia de estatutos, la única que se debatirá este viernes, ha inaugurado el congreso la presidenta del Comité Organizador, Luisa Fernanda Rudi. La expresidenta de Aragón ha recordado que este año ha sido "muy extraño" pero ha recordado que el PP "es el primer partido de España". 
Ha sido Cifuentes la primera que ha arremetido contra sus adversarios políticos. "Hay quienes han pretendido darnos lecciones respecto al fondo y la forma de celebrar un congreso". Sobre Ciudadanos, el partido que lidera Albert Rivera, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha deslizado que "hay partidos que ya han celebrado su congreso sumidos en la duda ideológica de qué son realmente: si socialdemócratas, si liberal-progresistas, si del siglo XIX o del siglo XXI". 


Sobre Podemos, la presidenta de la gestora del PP madrileño ha recordado que "hay quienes preparan sus congresos en medio de una ceremonia de ambiciones personales, que empañan la larga trayectoria de grandes partidos históricos que han aportado mucho a nuestra democracia". 

Podemos, "a botellazo limpio"

El punto álgido del inicio del congreso lo ha puesto Esteban González Pons cuando recordó ante los 3.128 compromisarios que "el populismo, y también el nacionalismo, son los eternos enemigos de la libertad y vuelven a resurgir por todas partes, en Europa y en España”. “La Unión Europea y España son el objetivo a batir para los nacionalistas y los populistas. El nacionalismo es exclusión y no convivencia; el populismo es rencor y no concordia. Con el populismo y el nacionalismo no se hace política, se destruye la política, y con ella la sociedad. Por eso, hay que recordar que cada vez que nosotros compartimos el discurso de la vieja política podrida, sin quererlo, les hacemos el trabajo sucio”.
El portavoz del Congreso, Rafael Hernando, ha atacado directamente al congreso que estos días celebra Podemos en Vistalegre. "La gente le importa un bledo. Ahora andan en una plaza de toros a botellazo limpio y dispuestos a sacrificar un niño".
También Cospedal aprovechó su intervención para subrayar la diferencia entre el PP, "que cierra filas y ha hecho de la unidad y la cohesión" sus signos distintivos los "Pimpinelas de Vistalegre".