Rabat
Un agente del Cuerpo Nacional de Policía permanece detenido desde el miércoles por su supuesta participación en un "delito de favorecimiento de la inmigración clandestina en Melilla", según confirmaron a EL ESPAÑOL fuentes policiales de la ciudad autónoma.
 
La Unidad de Asuntos Internos se encargó de la investigación durante varios meses tras la denuncia de una asociación de derechos humanos del Rif que informó sobre la actuación del agente en la frontera de Beni Ensar, entre Marruecos y Melilla. Tras la denuncia por correo electrónico, la Dirección General de la Policía envió una inspección desde Madrid.
 
El detenido trabajaba en la Brigada de Respuesta a la inmigración Clandestina de Extranjería y Frontera, y no estaba destinado en frontera ni pertenecía a la plantilla de la Jefatura Superior de Melilla, según declaró el jueves el Sindicato Unificado de Policía en Melilla.

Antecedentes en el tráfico de inmigrantes

 
El policía melillense permitía supuestamente el paso de migrantes que carecían de documentación a cambio de dinero. Según pudo saber EL ESPAÑOL, había sido destinado a Madrid tras su presunta implicación en una red de tráfico de migrantes sirios desarticulada hace dos años en Marruecos. En esa ocasión, otros cuatro agentes españoles también fueron retirados de los puestos fronterizos. Dos fueron enviados a trabajar a la prisión, uno ingresó en una asociación policial, y el cuarto trabaja en el departamento de denuncias en la Comisaría en Melilla.
 
La Fiscalía general de Nador ordenó en 2015 a la Policía judicial de Marruecos que investigase a cinco agentes marroquíes en la frontera de Beni Ensar por su supuesta vinculación con mafias de inmigración irregular hacía Melilla con la llegada de sirios. Entonces, Marruecos ya conocía que policías españoles estaban implicados pero no lo hizo constar en los informes "para mantener y proteger las buenas relaciones bilaterales", según explicó el jueves una fuente marroquí a EL ESPAÑOL.

1.500 euros por la documentación

 
Los cinco policías fronterizos habrían recibido dinero de lo que cobraban las mafias marroquíes a los refugiados sirios, (entre 1.000 y 2.000 euros, según Marruecos). A cambio les permitían acceder a la oficina de asilo de Melilla.
 
Los sirios, considerados inmigrantes ilegales por las autoridades marroquíes, suelen alojarse en hoteles de paso de Nador, en los que permanecen unos 40 días. Logran adquirir documentación falsa, marroquí o española, por unos 1.000 o 1.500 euros por adulto, y entre 400 y 700 euros por niño.
 
Medios de comunicación locales denunciaron por primera vez en 2015 la trama de cobros a los refugiados sirios que querían solicitar protección internacional en Melilla. Incluso ONGs de la ciudad, como Prodein, difundieron vídeos con testimonios de personas sirias que habían pagado para pasar la frontera y entrar en España.