Un hombre ha resultado herido este sábado en la A-92 a la altura de Guadix, en Granada, después de estrellar su vehículo contra una patrulla de la Guardia Civil después de avanzar a toda velocidad por la mencionada carretera en dirección contraria.

El individuo que tiene 40 años, es de origen senegalés y tiene pasaporte francés. Un portavoz del instituto armado ha informado de que los agentes intentaban interceptar el vehículo desde el kilómetro 333 de la referida autovía, en el término almeriense de Abla, pasadas las 9.00 horas de esta mañana.

A lo largo del recorrido el conductor habría hecho caso omiso a la advertencias de las distintas patrullas de la Guardia Civil movilizadas hasta que, a la altura del término municipal de Guadix, se han colocado varios vehículos como "parapeto" para intentar interrumpir su marcha, han detallado las fuentes.

Los agentes cruzaron sus vehículos kilómetros después para detener su fuga aunque el hombre decidió embestir la barrera, provocando el accidente.

El conductor, que según las primeras hipótesis podría sufrir algún tipo de problema psicológico o mental y al que se le atribuirá un delito contra la seguridad vial, ha quedado detenido y ha sido evacuado herido leve hasta el Hospital de Guadix. 

Segundo suceso similar en tres días

Este suceso no es el único de estas características que ha ocurrido en las últimas horas en las carreteras españolas. La Policía Nacional detuvo la Noche de Reyes a un hombre de mediana edad y origen ecuatoriano por circular en sentido contrario por la A-2 a gran velocidad, sin carné de conducir y triplicando la tasa de alcoholemia.

Los hechos tuvieron lugar a primera hora de la madrugada del día 6. Tras recibir varias llamadas alertando de que un Peugeot 307 negro circulaba en sentido contrario, la Policía Nacional cortó el paso al 'kamikaze' a las 2.15 horas la altura del kilómetro 6,5 de la autovía, en el distrito de Ciudad Lineal. Del coche ya salía humo y llevaba el capó levantado.

A pesar de darle el alto, el conductor intentó zafarse y arrancar el coche de nuevo, pero fue arrestado en ese momento por un delito contra la seguridad vial y trasladado a comisaría. Las pruebas de alcoholemia que le practicaron arrojaron que triplicaba la tasa legal. Afortudamente, no provocó ningún accidente en la autovía.