La minoría parlamentaria del Gobierno de Mariano Rajoy y la estrategia posibilista del PNV anunciaban la recomposición de relaciones entre los Ejecutivos central y vasco y los dos partidos que los presiden a lo largo de esta legislatura y así está sucediendo.

Tras la etapa de enfrentamiento y distanciamiento que caracterizó la anterior se ha abierto ahora un nuevo periodo en el que aparecen ya los primeros acuerdos. Lo que no es óbice para que el lehendakari Urkullu haya anunciado que no estará presente en la Conferencia de Presidentes Autonómicos, convocada por Mariano Rajoy, para el próximo 17 de enero, con la intención de “poner en valor” la relación bilateral entre los Gobiernos de Madrid y Vitoria reivindicada por los nacionalistas vascos.

Fruto de esa negociación a dos ha llegado ya el primer entendimiento. El consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, que rehusó asistir al Consejo de Política Fiscal y Financiera por no considerarlo el “órgano apropiado”, se reunió el viernes, 9 de diciembre, en Madrid con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. En la entrevista se acordó aumentar el nivel de déficit público permitido para la comunidad autónoma vasca (CAV), que al pasar este año del 0,3% al 0,7% del PIB reporta a Euskadi un margen presupuestario adicional de 268 millones de euros.

Azpiazu ha señalado este martes la importancia de la medida que, al facilitar un mayor endeudamiento, contribuye a tapar parte del “agujero” producido en este ejercicio por la caída de la recaudación en la CAV, que ha privado al Ejecutivo de 324 millones.

El acuerdo, que fija los porcentajes para el próximo trienio, se extiende al Congreso de los Diputados, donde el PNV votará este jueves a favor de los objetivos del déficit y el techo de gasto, aunque se abstendrá en el resto de las propuestas económicas. El portavoz de los nacionalistas vascos, Aitor Esteban, ha justificado el apoyo de los 5 diputados de su grupo por “el paso importante” que se dio en el encuentro entre Montoro y Azpiazu, donde se escenificó “el ordenamiento jurídico” y “la situación especial en ese ámbito de la autonomía vasca”.

Sobre la mesa del encuentro estuvieron también las discrepancias que ambos Ejecutivos mantienen sobre la liquidación del Cupo, así como la actualización del Concierto Económico y la culminación del trazado ferroviario de alta velocidad en la comunidad autónoma. La activación de grupos de trabajo para reconducir las diferencias en materias vitales para el Gobierno vasco es otro gesto de la etapa de deshielo iniciada entre las dos partes.

RELACIONES BILATERALES

La bilateralidad que según el PNV debe guiar las relaciones entre los Gobiernos español y vasco es la razón esgrimida desde Ajuria Enea para desde el “máximo respeto” al foro de presidentes autonómicos rechazar la asistencia del lehendakari, Íñigo Urkullu, a la Conferencia convocada por Rajoy.

“No se dan las circunstancias que justificarían su asistencia “, ha expuesto este martes el portavoz del Ejecutivo vasco, Josu Erkoreka, alegando que “es momento de poner en valor la singularidad del autogobierno vasco, que ha de ser encauzado a través de relaciones bilaterales entre el Estado y Euskadi”.

Esa exigencia va unida a un fuerte sensación de agravio por la “desatención” sufrida durante los cinco años anteriores, como se ha encargado de recordar Erkoreka. El PNV tiene muy presente la fecha del 15 de septiembre de 2014, en la que se celebró en la Moncloa el último encuentro entre los presidentes español y vasco. Urkullu le hizo entrega a Rajoy del listado de reivindicaciones que componen la “agenda vasca”, sin haber obtenido respuesta hasta el momento. Por eso Erkoreka ha insistido de nuevo en que “desde entonces la pelota está en el tejado del Gobierno español”.

La fragilidad parlamentaria del Ejecutivo de Mariano Rajoy alimenta las expectativas del PNV del nuevo clima de diálogo alentado por el Gobierno central, que se ha traducido ya en la recuperación de los contactos institucionales al más alto nivel. Rajoy sólo mantuvo una breve conversación con Urkullu para invitarle a la conferencia de presidentes autonómicos, pero el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha asegurado que mantiene una interlocución directa con el líder popular sobre las conversaciones iniciadas entre ambos partidos en torno a los Presupuestos Generales del Estado.

RETIRADA DE RECURSOS

Otra muestra de que algo está cambiando es que ambos Gobiernos se reunirán el próximo martes, 20 de diciembre, para “explorar acuerdos” que permitan rebajar los litigios existentes por conflictos competenciales planteados por la Administración española. El foro convocado es técnico. Se trata de la Comisión Bilateral de Cooperación, constituida para frenar mediante acuerdo entre las partes los recursos elevados ante el Tribunal Constitucional. Pero su convocatoria ha sido política, pactada este pasado lunes, entre Erkoreka y la vicepresidenta española, Soraya Saénz de Santamaría, en una conversación telefónica.

La Comisión abordará los recursos planteados por el Gobierno español contra las leyes vascas de instituciones locales, adicciones, iniciativa legislativa popular y de reconocimiento y reparación de las víctimas de abusos policiales

Además ambos Gobiernos mantienen discrepancias sobre una treintena de normas en distintas fases de tramitación en los tribunales por diferencias en torno al autogobierno y las competencias vascas, en ámbitos tan dispares como la convocatoria de ofertas públicas de empleo, el horario de apertura de los comercios o el formato de la tarjeta sanitaria.

Aunque la reunión de la Comisión es un mecanismo reglado y utilizado también por tanto a lo largo de la legislatura anterior, Erkoreka se ha mostrado “más optimista que en otras ocasiones”, debido al nuevo clima inaugurado con el segundo mandato de Rajoy, y “ha valorado la actitud del Gobierno español de prestarse a la negociación de los conflictos competenciales en un foro bilateral”.

No obstante, ha asegurado que pese a la “voluntad de acuerdo” con el que acudirá al encuentro, el Gobierno de Urkullu no cejará en su ”defensa firme” de las competencias del autogobierno vasco.

La reconducción de la litigiosidad ante el Tribunal Constitucional es una de las exigencias previas del PNV para abordar la negociación de los Presupuestos Generales del Estado.