Alfonso Alonso deja la política nacional para volcarse en la política vasca como candidato del Partido Popular a lehendakari. "Tengo mucha ilusión. Tenemos muchas ganas". Así confirmó el ministro de Sanidad que abandona la primera línea de la política para centrarse en su región: el País Vasco, que celebra elecciones el 25 de septiembre. 
Tras la reunión que ha mantenido con la dirección de su partido en Vitoria, Alonso ha hecho público lo que era un secreto a voces desde hace meses y ha agradecido el apoyo de sus compañeros. A continuación, ha defendido "un proyecto de moderación, estabilidad e integración en España y Europa". 
"Queremos ser útiles a la sociedad vasca y explicaremos a los vascos cómo lo haremos", indicó, para recordar que "estos cuatro años, Euskadi ha estado paralizada por un Gobierno vasco que no ha hecho nada cuando más se necesitaba".
Con este movimiento, Mariano Rajoy encarga una candidatura sin garantías de éxito a uno de los ministros con más proyección dentro del Gobierno y que tenía muy pocas ganas de abandonar el Ejecutivo. 

Uno de los políticos más valorados

El impulso político que ha cogido en el último año, tras hacerse con el control del partido en octubre de 2015 cuando renunció Arantza Quiroga a la presidencia, lo ha posicionado como uno de los más valorados internamente. Militante del PP desde los 22 años, dio el salto al Congreso desde la Alcaldía de Vitoria. En la Cámara Baja fue portavoz adjunto cuando era presidente José Luis Rodríguez Zapatero y sustituyó a Soraya Sáenz de Santamaría hasta que hace poco más de un año suplió en el ministerio de Sanidad a Ana Mato.


De talante moderado y muy afín a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, a Alonso le faltaba poder territorial. La guerra encubierta que ha mantenido con Arantza Quiroga en los últimos años se terminó el día que la expresidenta del PP vasco dimitió fulminantemente, tras proponer una ponencia para la paz apoyada por Bildu.

Gusta a propios y extraños

Alonso no perdió su oportunidad y se hizo con la presidencia del partido en el País Vasco. Amable en las formas y dialogante en el trato, el ministro de Sanidad y hombre fuerte del partido en la región vasca, Alfonso Alonso es otro de los conservadores que más gusta, tanto a propios como a extraños.