El socio ucraniano de Ignacio Allende, alias Torbe, en la grabación de 'bukakes' fue detenido justo cuando llegaba a España para cobrar una deuda que tenía el director de cine porno, ahora en prisión incondicional. Boris Malynovskyi acaba de ser puesto en libertad provisional después de tres meses encarcelado por verse envuelto en una investigación judicial centrada en Torbe.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL de fuentes de la investigación, Boris llegó a España acompañado de cinco guardaespaldas. Se alojaron en el hotel de cinco estrellas Villa Magna, a cuerpo de rey, y antes de ir a hablar con Torbe fueron arrestados por agentes de la Brigada Central contra Trata de Seres Humanos de la Policía.

Malynovskyi sospechaba que Torbe se estaba quedando parte de dinero que enviaba para la organización y grabación de los 'bukakes', un género pornográfico donde una serie de hombres -en este caso llegaban a los 100- eyaculaban sobre una mujer. La práctica tiene fuertes connotaciones de humillación sexual. Por lo general, al finalizar la persona sobre quien se eyacula se traga el semen, vaciado previamente en un vaso o recipiente.

Al detectar que Torbe podría estar engañándole, decidió volar desde Londres -donde reside- hasta España para solucionarlo. Vino acompañado de cinco guardaespaldas. Su masa muscular era tal que llevó a los agentes a utilizar dos pares de esposas para cada uno. Sus brazos eran tan grandes que un par de grilletes no eran suficientes para inmovilizarlos.

Creía que Torbe le engañaba

Tras su detención, Boris explicó la razón por la que se encontraba en España y culpó a Torbe de haberle metido en ese lío. Él se considera un empresario y como tal había estado financiando a un director de cine porno español para que grabara una serie de 'bukakes' y emitirlos en una web que estaba montando en su país.

Boris le enviaba las chicas desde su país y él se encargaba de pagarlas. A Torbe le enviaba dinero para pagar a los 'bukakeros', a los cámaras, los alojamientos y manutenciones de las chicas, entre otros gastos. En ese viaje quería solucionar su problema con el director de cine porno pero la Policía lo abortó con el operativo policial.

Boris fue detenido en el hotel junto a sus 'chicos'. Sin embargo, éstos quedaron inmediatamente en libertad, dado que no tenían ninguna relación con la investigación. Alguno de ellos traía en su bolsa unos guantes de MMA (Artes Marciales Mixtas) y un protector bucal, según diversas fuentes de la investigación. Eso sí, antes de que la Policía se los llevara arrestados a comisaría, el empresario ucraniano liquidó su cuenta con el hotel.

Ahora, Boris ha quedado en libertad pero por orden judicial no puede salir de España. Sin embargo, Torbe sigue en prisión. El ucraniano considera que no debería estar investigado en un asunto que sólo afecta a Torbe y va a intentar conseguir el archivo del caso.

Boris, el millonario

Según se desprende de la causa, Torbe aseguraba a sus allegados que Boris era un empresario millonario que iba a reflotar su negocio. En una conversación del director de cine con uno de sus trabajadores, conocido como Jochi, el empleado le aconsejaba que pidiese “dinero por adelantando” y no entendía “por qué no manda 100.000 euros si tiene tanto dinero.”

En otra conversación que consta en el sumario, y a la que ha tenido acceso este diario, Torbe llama a Mila, la organizadora de los 'bukakes', también de origen ucraniano. “Hay que pedirle dinero a Boris y decirle que con 100 bukakeros no se puede hacer bien”.

Existen numerosas llamadas que ponen de manifiesto, según la Policía, cómo Boris no enviaba todo el dinero que le pedía Torbe y cómo lo remitía justo para llevar a cabo los bukakes (cada uno de éstos cuesta alrededor de unos 7000 euros). Sin embargo, el director y productor de cine porno intentaba que el ucraniano le pagara el mes entero.

"¿No saben nada?"

Las tretas de Torbe quedaron patentes en varias conversaciones intervenidas por la Policía. En un informe, los investigadores explican que el director “se vale en muchas ocasiones del engaño de estas mujeres -que venían a España a participar en los 'bukakes'-, ya que desde Ucrania les 'venden' la idea de que se harán famosas, grandes estrellas como dicen, y van a rodar algo exclusivo, engañándolas en este sentido, desconociendo la verdadera realidad”.

Torbe intenta “aprovecharse más si cabe” de las chicas, según la Policía, tal y como queda reflejado en una conversación con Mila:



Mila (M): La chica está de muy buen humor porque, claro, de momento no sabe nada (risa). Cuando lo sepa se le cambiará el humor (risas).

Torbe (T): ¿Quién?

M: La chica, la actriz. No sabe nada, ¿verdad?

T: ¿No sabe nada?

M: No, pero ¿y quién sabe? Las chicas que vienen… nadie sabe. Pero ayer, muy gracioso, le digo: Te dejo porque me voy con mi marido a darle de cenar. Y me dice: ¿Pero, usted no vive conmigo? (Risas de ambos) Y yo le digo que no. Entonces me dice: es que me habían dicho que vive usted conmigo. Y yo digo: no no, mira...yo sí estoy ahí en el día pero vivir no, ¿sabes? (…) Para qué engañar, por lo menos tienen que decirme lo que cuentan a las chicas porque yo no tengo ni idea de lo que cuentan.

T: Hostias. ¡Se me ocurre una idea! Ya que nos ponemos así, pues dile a las chicas que tienen que follar conmigo o hacer una escena.

M: ¿El qué?

T: Que tiene que hacer una escena conmigo incluida en el precio.

M: ¿Ella?

T: Um, um.

M: Pero ella tiene un acuerdo con él (con Boris), que sólo hace bukakes por este precio.

T: Pero le podemos decir que tiene que hacer una prueba o algo para que ver que tal la chupa.

M: Eso no va a ser, te lo digo de verdad porque yo no se qué cuentan ellos, pero ellas aquí se sienten las estrellas, y muy importantes y todo. Así que te digo que no. Además le van a contar enseguida todo, palabra por palabra y eso puede complicar tu relación. ¿No sabes? No hace falta tener más problemas.

Noticias relacionadas