En las antiguas instalaciones de la multinacional Pikolin se pretende construir un centro comercial outlet al aire libre que será referente nacional en el corazón del valle del Ebro, en Zaragoza. Siempre y cuando el Ayuntamiento de Zaragoza liderado por Pedro Santisteve agilice los tramites necesarios.

El complejo urbanístico Torre Village pretende convertirse en la ruta comercial de moda en el norte de España. Se podrá adquirir productos a precios de outlet, en más de 90 tiendas con descuentos entre el 30 y el 70 por ciento, junto a un entorno con zona de restauración.

Constituye una inversión de 60 millones de euros y la creación de 1.800 puestos de trabajo. Ocupará una superficie bruta alquilable de 63.000 metros cuadrados, de los que 22.500 metros cuadrados serán destino de tiendas de moda, 5.500 metros cuadrados para restauración y 35.000 metros cuadrados a una zona comercial anexa. Es sin duda uno de los proyectos urbanísticos de ocio más llamativos en los últimos años en el noreste nacional.

Sin embargo, desde que Zaragoza en Común (Podemos e IU) llegase al gobierno municipal, se encuentra bloqueada la 'Operación Torre Village', según denuncian los propios inversores.

IberEbro, la promotora del complejo urbanístico, atiende a EL ESPAÑOL resaltando la situación “desoladora” desde hace un año. Un proyecto de la empresa patrimonial de la familia Solans, propietaria del Grupo Pikolin y que se encuentra esperando la aprobación de un plan especial de ordenación urbana por parte del Ayuntamiento de Zaragoza para dar luz verde al proyecto.

Desde IberEbro consideran que ellos tienen “talante negociador pero no hay ninguna actitud por parte de Zaragoza en Común de impulsar el proyecto”. Desde la oposición en el Ayuntamiento de Zaragoza, especialmente populares y socialistas, acusan al Gobierno de Pedro Santisteve de tener paralizados todos los tramites administrativos pese a que los requisitos técnicos y jurídicos se cumplan.

Zaragoza en Común gobierna gracias al apoyo en la investidura del PSOE y Chunta Aragonesista, pero después de ese momento se ha encontrado en franca minoría en el gobierno. La oposición considera que Zaragoza en Común frena los expedientes porque es consciente que en caso de debatirse en el pleno municipal, se aprobaría por mayoría con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos. Desde Zaragoza en Común se defienden diciendo que “los poderes oligárquicos no marcaran el ritmo”.

“ABANDONEN EL URBANISMO IDEOLÓGICO”

El proyecto de Torre Village no es el único paralizado en Zaragoza. La oposición denuncia que se están parando otras tres inversiones que traerían riqueza a la ciudad y la generación de cientos de puestos de trabajo.

Una inversión de ocho millones de euros para la construcción de un supermercado en el barrio de Torrero, el interés del Grupo Quirón en implantar un hospital cerca del estadio de La Romareda con más de cien millones de inversión y por último, un proyecto valorado en 50 millones que crearía 230 puestos de trabajo durante siete años, la construcción de 160 pisos por parte de la constructora Brial.

“Abandonen el urbanismo ideológico y el discurso del siglo XX de que las empresas son malas” replicaba hace pocas semanas en el pleno municipal el concejal popular Pedro Navarro al alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve. Un alcalde que gobierna en Zaragoza desde hace un año gracias al apoyo de PSOE y Chunta Aragonesista.

Y es que, la paralización de las cuatro inversiones más importantes que ha tenido Zaragoza en los últimos años ha sido motivo de critica no solo por la oposición, si no por distintos colegios profesionales, el Justicia de Aragón y el Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

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