Sevilla

Será una campaña electoral atípica para Podemos e IU porque actuarán juntos y también por separado, pero en Sevilla han tenido el primer ensayo general de la confluencia Unidos Podemos sobre el escenario. El mensaje de los líderes andaluces Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo ha sido único: lo importante no son las siglas, lo importante es que tienen un proyecto común en el que el centro de las políticas es el pueblo y las víctimas de la crisis, y el objetivo no es ya el “sorpasso” PSOE, sino “sorpassar” al PP. Se han presentado como la “única alternativa”.

Rodríguez y Maíllo entraban unidos por una bandera andaluza y al son de la Murga de los Currelantes cantada por Carlos Cano, coreada por buena parte de los cerca de 300 asistentes. El discurso también les ha unido.

Con un tono más emotivo la primera (se ha referido “al brillo en los ojos y al temblor en la garganta” por la emoción de poder ganar estas elecciones y constatar la posibilidad de cambio) y más académico el segundo, ambos han planteado la misma estrategia de presentar a Unidos Podemos como un “instrumento electoral” asentado sobre la base de 50 puntos programáticos para construir la “esperanza” de que pueda haber un “gobierno amigo del pueblo”. Una fórmula que también les ha servido para convencer, en especial dentro de IU, a quienes aún cuestionan esta alianza.

Son conscientes de que los “ataques masivos” desde el poder económico y político que se avecinan en su contra, por eso han prevenido a militantes y simpatizantes. “Nos van a decir de todo”, ha dicho Rodríguez, planteando esto como la reacción a que por primera vez sí representan un peligro real y que son la “alternativa” al PP y, por tanto, tienen por delante la oportunidad de quebrar la “alternancia” entre socialistas y populares para estar en el gobierno y mantener sus privilegios.

"Díaz es una presidenta a tiempo parcial"

Rodríguez ha puesto no sólo a PP y PSOE en la diana de sus críticas. Ha pintado como principal enemiga a la presidenta de la Junta y secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, en un intento de rebajar el peso de Pedro Sánchez como candidato socialista.

La líder andaluza de Podemos no ha dudado en referirse a ella como una “presidenta a tiempo parcial”, y le ha recriminado que dijera que no era partidaria de un frente antiPP y de que el PSOE se quedara en la oposición tras el 20D, en lo que considera es una prueba de que lo único que le interesa es “salvaguardar” a su partido.

Maíllo ha incidido también en la línea de que representan ya una “amenaza” para el bipartidismo. “Hemos sumado para ganar”, ha dicho, invitando a que las dos formaciones piensen “a lo grande” para así lograr este fin de acabar con la “máquina de corrupción” que es el PP y con el “blindaje” de PSOE con el apoyo de Ciudadanos. Ese pensamiento a lo grande lo ha condensado en tres estrategias, tanto de cara al exterior como en clave interna: “confianza” para “crecer” electoralmente y avanzar en la “cohesión” de IU y Podemos; “transparencia en la acción” y “clarificación política”, es decir, que los dos van juntos pero no revueltos.

Maíllo se ha mostrado convencido de que los dos partidos están “empezando a escribir la historia más brillante de la Historia de Andalucía”.

Teresa Rodríguez como Agustina de Aragón

El eslogan de Podemos: “sí se puede”, ha sido coreado al principio y al final de manera masiva por quienes se identificaban con el color morado y el círculo. A la gente de IU no le salía y a alguno se le torcía un poco el gesto. La maquinaria acaba de ponerse en marcha y tal vez el engranaje aún le falta tiempo para ensamblarse bien y funcionar.

Por parte de IU hay quien aún le pesa que en Andalucía, la comunidad más importante en resultados y que seguramente más va a aportar a esta alianza, no haya tenido ni un solo cabeza de lista. Mención aparte tiene el episodio del exJemad Julio Rodríguez como cabeza de lista por Almería, contestado desde IU en esta provincia, pero que ha acabado en conato de incendio porque enseguida ha sido sofocado con una tregua electoral.

El pistoletazo de salida de la precampaña se ha visto desbordado por las cerca de 600 personas que han asistido, el 50% dentro del Teatro Salvador Távora (el director de la compañía ha hecho de maestro de ceremonias y ha elevado a Rodríguez a la categoría de Agustina de Aragón) y el resto fuera por pantalla.

Tanto como para que los dos dirigentes hayan decidido al terminar el acto tener una segunda vuelta en el exterior del polígono industrial donde está este teatro. Ha sido en la confluencia de las calles Lino y Lana, dos tejidos naturales de distinto origen, animal y vegetal, y también de distinta textura y peso, como el que IU y Podemos han tenido en la última contienda electoral y que así se ha traducido al final dentro de esta alianza.

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