Andalucía

“Por ahí no vamos a pasar”. La presidenta andaluza, Susana Díaz, ha sido contundente y tiene claro que ni los colegios ni los hospitales de Andalucía van a sufrir más recortes. Mantendrá un pulso con el Gobierno en funciones porque cree que el presidente Mariano Rajoy “está en precampaña”, “pensando en que no va a haber gobierno”, y porque pretende que sean “las comunidades autónomas y los presidentes socialistas los que recorten en colegios y hospitales”.



La orden ya se la ha trasladado la Consejería de Hacienda. Su titular, María Jesús Montero, tiene un mensaje a su homólogo en el Gobierno en funciones, Cristóbal Montoro, para esa próxima reunión que se prevé del Consejo de Política Fiscal y Financiera: las comunidades autónomas han hecho un “esfuerzo enorme” y “lo que ahora se ha pretendido trampeando el techo del objetivo de déficit era poner a hombros de las comunidades de nuevo recortes que no les corresponden” y “ya está bien”.



Las comunidades autónomas han cerrado el ejercicio 2015 con un déficit del 1,66% del PIB y ante el desfase (estaba marcado un 0,7%), la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE) ha establecido una serie de medidas para reforzar su disciplina presupuestaria. El Gobierno ha señalado a las comunidades autónomas como las responsables de que España haya incumplido el objetivo de déficit pactado con Bruselas y está previsto que les mande una carta para exigir que presenten un plan de ajuste.



Díaz ya había dado un primer paso este mismo lunes en este nuevo pulso con el Gobierno central. Coincidió en un acto en Córdoba con el ministro de Sanidad en funciones, Alfonso Alonso, y le mostró su indignación. “Se ha incumplido con las comunidades la palabra dada sobre el cómputo tratamientos al objetivo de déficit. Lo que se está pretendiendo es que tengamos que elegir entre dar el tratamiento a los enfermos de hepatitis C o recortar esa inversión que hagamos ahí en el sistema público de salud”, ha subrayado. Y recordó que le exigió a Alonso que cumpliese su palabra en la reunión con los consejeros autonómicos y que no lleve a cabo la “trampa” que planteó hace una semana el ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro, “con el beneplácito de Rajoy”.



“No pienso recortar en mis colegios, en mis hospitales, en mis dependientes porque ahora en Andalucía lo que se tiene que sentir es que se recuperan derechos”, ha insistido Díaz, acusando acto seguido al Gobierno, “el que tenía que haber hecho la tarea como hemos hecho las comunidades”. El telón de fondo del anuncio de Montoro para Susana Díaz es claramente electoral, y el PP quiere que recaiga el peso sobre las comunidades autónomas.



El “estilete dialéctico”



Siguiendo su estrategia de ponerse de perfil públicamente sobre todo aquello que pasa en Madrid, Díaz no ha querido entrar sobre qué puede pasar el próximo jueves en la reunión a tres entre PSOE, Ciudadanos y Podemos. Mostró su confianza en el trabajo de los negociadores, pero dejó caer que quiere ser prudente y que no puede hacer pronósticos porque “no tiene información” sobre cómo va la negociación. Esto no deja de ser un nuevo toque de atención a Ferraz. La comunicación no es fluida y de hecho, cuando se informa al PSOE andaluz es a toro pasado o sobre hechos ya consumados.



Que a Susana Díaz no le gusta Podemos como socio y que a Pablo Iglesias lo considera un “artista”, no cree que sean motivos suficientes para este se ofenda. Cargada de ironía ha dicho que si le molestó su “elogio”, “debería hacérselo mirar”, porque sólo alabó la capacidad interpretativas de alguien que “presume de estilete dialéctico”.



Díaz ha hecho estas declaraciones durante un desayuno informativo en el que ha intervenido como presentadora del presidente de la Diputación de Sevilla y de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), Fernando Villalobos.

Quien fuerara avanzadilla contra la supresión de las diputaciones recogida en el pacto de El Abrazo entre Ciudadanos y el PSOE, e incluso llegó a poner de acuerdo a las diputaciones socialistas y populares en hacer un frente común en Andalucía, ha vuelto a defender a capa y espada estas instituciones bajo el continuo cabeceo asintiendo de Díaz, quien precisamente nunca se quiso mojar en este punto del acuerdo alcanzado por Pedro Sánchez.



Villalobos, uno de los padrinos políticos de Díaz, ha aprovechado la ocasión para elogiarla por su “inteligencia y honestidad” y a los rumores de su posible salto a Madrid, ha respondido con sorna: por ahora “está donde tiene que estar”, aunque está “capacitada para todo y un poquito más”.

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