El PP se escuda en que la crisis independentista es el asunto preferente para evitar pronunciarse sobre los enigmas de su campaña: la lista y el programa electoral con los que se presentarán al 20-D. En Génova, sede de los populares, dan por descontado que Mariano Rajoy apurará el plazo que recoge la ley -el 16 de noviembre- para hacer pública las candidaturas del PP en las elecciones generales. Tampoco se ha adelantado nada sobre el programa electoral con el que concurrirán a las elecciones más reñidas de la historia. El equipo de campaña sigue trazando líneas maestras con las que intentarán reconquistar a los votantes perdidos sin desvelar ni un solo detalle. Mientras, sus grandes contrincantes, PSOE, Ciudadanos y Podemos, ya han hecho públicos sus hombres fuertes y parte del ideario que defienden.

En la dirección nacional del PP creen que se benefician si son los últimos en desvelar sus candidatos y su programa programa electoral. La vicesecretaria de Estudios y Programa, Andrea Levy, está rematando la tarea encomendada por Mariano Rajoy, pero tampoco avanza ningún detalle sobre los temas que van a defender con más ahínco. De lo poco que ha trascendido, parece que el aborto no va a formar parte del programa electoral, mientras que el resto de partidos apuestan por la ley de plazos de 2010. Ante las discrepancias internas que provoca este asunto y la posible pérdida de votos que este tema les ha causado durante esta legislatura, el PP prefiere guardarlo en un cajón.

Aunque ahora se respeta la orden de no filtrar ni una sola parte del programa, en una entrevista a finales de verano, Andrea Levy avanzó que su partido pretendía incluir una ley de maternidad con medidas que “acompañen a la mujer” para decidir “su modo de vida”, y no iba a retomar la reforma de la ley del aborto hasta que el Tribunal Constitucional sentencie sobre el recurso que los propios 'populares' presentaron. Habrá que esperar algunos días para ver si se confirma.

Más difícil de decidir es quién encabezará la lista del PP por cada provincia. Los malos pronósticos electorales han provocado que todos quieran situarse en una posición privilegiada para salir elegidos por el dedo divino de Rajoy, que es quien en última instancia aprueba la lista. De momento, se saben algunos nombres que no irán en las listas por decisión propia, como la exministra de Sanidad, Ana Mato, que ha preferido apearse de la vida pública aunque Rajoy le guardara un escaño si así lo hubiese querido.

Mientras en el PP se aferran a que la estrategia del Gobierno contra el plan secesionista está afianzando la figura del líder, los demás partidos de la oposición ya han adelantado los hombres fuertes de las listas y han avanzado qué harán si llegan a arrebatar la Moncloa a Rajoy. Ciudadanos, el partido revelación de la temporada, hizo primarias en verano para elegir los cinco primeros puestos de cada una de las circunscripciones.

Ciudadanos

El partido de Rivera lleva desde primavera anunciando a bombo y platillo en qué basará su programa. El autor de la parte económica, Luis Garicano, adelantó en abril qué defenderá y anunció medidas 'estrella' como eliminar el AVE o invertir 1.000 millones de euros en I+D. Ciudadanos promete regeneración democrática, empleo y reactivación económica. Este fin de semana en Cádiz presentará la reforma constitucional que defienden.

PSOE

El PSOE cerró sus listas al Congreso y el Senado en un comité federal con mucha polémica por el fichaje mediático de la exdiputada de UPyD, Irene Lozano, a las filas de Sánchez. A finales de octubre, presentaron un borrador que, aunque no es el definitivo, adelanta la declaración de intenciones del "reformismo" del partido, en palabras del equipo que quiere llevar a Pedro Sánchez a la Moncloa. Alguno de los temas que más ampollas ha levantado ha sido la idea de defender que se saque la religión católica del horario escolar y prometer la revisión de los acuerdos con la Iglesia.

Podemos

Podemos ya cerró antes del verano sus primarias para elegir a los miembros de sus candidaturas y formalizar a Pablo Iglesias como 'número uno' a la Moncloa. Pese a ello, asegura estar abierto a acuerdos, aunque manteniendo siempre su nombre y logo en la papeleta electoral e introduciendo a otros actores en huecos que ellos dejen en sus listas. La responsable del programa, Carolina Bescansa, adelantó que lo confeccionarían contando con la participación ciudadana.

Por ejemplo, el partido ha incluido las propuestas de la plataforma de afectados por la hipoteca (PAH), que pide la paralización de los desahucios y regular la dación en pago, y que se incorporarán a la votación final prevista para la segunda quincena de octubre, después de la fase de recogida de propuestas en los círculos territoriales que se desarrolla a lo largo de esta semana.