La gran banca española vuelve a presumir de resultados en España. El negocio no va como iba en los años previos a la crisis, pero tampoco es el objetivo. Después de años de fusiones y adquisiciones, rescates milmillonarios y provisiones, los bancos nacionales van recuperando su negocio tradicional, la banca minorista, esto es, captar depósitos y conceder préstamos.

Los seis grandes bancos que cotizan en el Ibex 35 ya han presentado sus resultados del tercer trimestre y las cuentas en España empiezan a dejar cifras muy relevantes. Entre las cinco entidades casi alcanzan los 5.000 millones de euros de beneficios en el mercado doméstico. Este dato supone un avance de sus ganancias del 35% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando sus beneficios se quedaron en el entorno de los 2.900 millones de euros.

Las cuentas que las entidades han depositado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) demuestran que el sector está recuperando el dinamismo en el mercado doméstico a buen ritmo. España ha pasado de ser el gran lastre de los bancos a uno de los mercados con mayor ritmo de crecimiento. Es ahora cuando las dos grandes multinacionales financieras españolas, Santander y BBVA, miran sus cifras globales y celebran que siguen en España. Mientras que sus beneficios en España avanzan a ritmos del 35%, el beneficio global de estas cinco entidades está creciendo por debajo del 15%.

Hogar, dulce hogar

Para el BBVA, sus números en España han sido claves para maquillar un trimestre históricamente malo por la incorporación del negocio de Turquía, el banco Garanti. La entidad concibe esta apuesta como estratégica, pero la depreciación de la lira turca, la incertidumbre política y la crisis económica en el país se han convertido en una losa para su cuenta de resultados. La entidad reconoció en el tercer trimestre unas pérdidas de más de 1.000 millones de euros por el deterioro de Turquía y la depreciación de las divisas de los países emergentes. Es ahora cuando los 1.101 millones que ha cosechado en España, de beneficio ordinario entre enero y septiembre, se convierten en imprescindibles.

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También el Santander ha vuelto a apoyar sus resultados en sus dos grandes negocios maduros: España y Reino Unido. El beneficio doméstico del banco cántabro creció un 64% en los nueve primeros meses del año, hasta los 883 millones de euros. España se confirma como el tercer mercado para la entidad, aportando un 17,3% del beneficio del grupo.

Falta crédito

La recuperación de los beneficios de la banca en España se sustenta en la caída de las provisiones. El descenso de las entradas de préstamos en mora ha permitido a las entidades liberar el porcentaje de ganancias que antes dedicaban a cubrir los activos impagados. De este modo, el negocio bancario minorista en el país va recuperando la normalidad posterior a la crisis.

También aporta positivamente el proceso de concentración que ha experimentado el sector en los últimos años. CaixaBank ha comprado el negocio de Barclays en España; Popular se ha hecho con el control del negocio minorista de Citi; BBVA ha adquirido Unim y Catalunya Caixa; Santander culminó la incorporación de Banesto y Banif…

Por el contrario, la recuperación del crédito avanza más lento de lo que esperaban las entidades. “Pensábamos que la demanda de crédito iba a ser algo más intensa y que íbamos a crecer ya este año”, explicó José Antonio Álvarez, consejero delegado del Banco Santander, en su presentación de resultados.

El sector privado español (hogares y empresas) sigue su proceso de desapalancamiento después de la burbuja de crédito que desencadenó la crisis. Es por este motivo que el flujo de nuevos préstamos apenas alcanza para cubrir las amortizaciones. El saldo de créditos en España de estos seis grandes bancos cerró el mes de septiembre por encima de los 800.000 millones de euros, un 2% más que en el mismo periodo del año anterior.

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