Le costó destapar el frasco de los goles, pero en el momento en el que lo hizo fue imparable. El Real Madrid se llevó la victoria del Nuevo Mirandilla ante un Cádiz al que sometió de forma insistente pero que resistió hasta más allá del minuto 70 gracias a la impresionante actuación de David Gil, su portero. [Cádiz 0-2 Real Madrid: narración y goleadores]

El guardameta firmó la mejor actuación de su carrera deportiva y seguramente una de las mejores de lo que va de Liga porque se encargó de desbaratar una tras otra las múltiples ocasiones que fueron protagonizando los blancos. Estaba Luis de la Fuente en el palco, y si se encuentra buscando portero para la Selección aquí tiene a un serio aspirante por mucho que ni siquiera sea el titular habitual en el Cádiz.

El Real Madrid firmó su mejor juego en mucho tiempo, al menos en cuanto al nivel de espectacularidad se refiere si dejamos la definición de cara a la portería fuera de la ecuación. Jugadas al primer toque, pases milimétricos y maniobras en una baldosa con Rodrygo y Benzema como guías que hicieron el deleite de los aficionados, salvo de los simpatizantes del Cádiz.

Rodrygo esquiva una entrada de Álex Fernández en la primera mitad. REUTERS

Inexplicablemente los de Ancelotti tardaron en anotar el primer gol más de 70 minutos. Lo hicieron además de la forma más inesperada, con un disparo de Nacho desde la frontal del área que hacía justicia a los méritos de los blancos. Asensio secundó la faceta goleadora y el Real Madrid llegará lanzado a la vuelta de los cuartos de final de Champions League.

Rodrygo es el mejor

Fútbol de salón. Eso es lo que practicó el Real Madrid durante los primeros 45 minutos en el Nuevo Mirandilla. Seguramente los minutos más brillantes en cuanto a juego y a espectacularidad de los últimos tiempos, aunque una vez más, como otras tantas ha sucedido en La Liga, no le acompañó la definición de cara a la portería contraria.

Los de Ancelotti saltaron al terreno de juego dispuestos a comerse el césped si era necesario. Parecía que todavía se estaban jugando La Liga, o incluso que se habían mentalizado de tener ya al Chelsea enfrente como si aquello fuera la vuelta de los cuartos de final de Champions. Pero no, era el Cádiz y era esa competición en la que marchaban a 13 puntos del líder. 

Karim Benzema realiza un control ante la atenta mirada de Dani Ceballos. EFE

El primer acto fue un asedio absoluto del Real Madrid. El Cádiz trataba de salir al contraataque pero no era capaz de conseguirlo porque los blancos estaban enchufados en todas sus líneas. Un lanzamiento de Fede Valverde a los 10 minutos desde la frontal del área fue el primer aviso serio pese a que su chut no cogió portería. Estaban afinando la puntería los visitantes. 

Dos nombres propios destacaron en este arranque brillante, Karim Benzema y Rodrygo. Todo lo que tocaba el francés tenía sentido, mientras que el brasileño regaló uno de esos espectáculos por los que merece la pena pagar un precio elevado de una entrada. Fue un recital de desborde, de apoyos, de desmarques... pero también de malas definiciones, porque eso fue lo único que le falló al delantero.

La más peligrosa la tuvo no obstante el Cádiz. A los 12 minutos, el Pacha Espino recibió un balón dentro del área y con su pierna izquierda ejecutó un disparo raso cruzado que se estrelló en el poste. Soñaban los andaluces con dar un nuevo paso de gigante hacia la salvación, aunque ya habían comprobado que el Real Madrid no estaba precisamente distraído. 

Rodrygo lucha un balón contra un defensa en el Cádiz - Real Madrid. EFE

Los de Ancelotti siguieron a lo suyo. Asensio tuvo el primer gol pero se encontró con un paradón descomunal de David Gil a bocajarro para evitarlo, lo mismo que le sucedió poco después a Benzema tras una jugada de ensueño y al primer toque con el balear. Era un fútbol delicado, del que se cuece en pequeños espacios, de precisión. 

Rodrygo fue el que más se divirtió sobre el terreno de juego. Se internó en el área después de sortear a varios rivales y le regaló el gol a Asensio, que se encontró con David Gil, mientras que el rechace posterior lo envió Benzema al larguero. Era increíble que el Real Madrid no fuera ganando a esas alturas del partido, más aún después de otra jugada de época de Rodrygo. Con una bicicleta tumbó a media defensa del Cádiz pero de nuevo David Gil tapó.

Estaba el seleccionador Luis de la Fuente presente en la grada del Nuevo Mirandilla, y si está buscando portero desde luego que el guardameta del Cádiz, que ni siquiera es el titular habitual, se lo puso realmente fácil. Quizás pidió su teléfono al término del partido.

Nacho, hombre para todo

Mil y una ocasiones tuvo el Real Madrid en la primera parte y mil y una ocasiones tuvo también en la segunda mitad. Una tras otra se fueron marchando al limbo hasta que de la forma más inesperada se rompió la dinámica. 

Cuatro minutos tardó en llegar la primera para los blancos tras la vuelta de los vestuarios. La tuvo otra vez Rodrygo, que tras un control prodigioso se plantó mano a mano ante David Gil para encontrarse con otra milagrosa intervención del portero. El Cádiz se permitió el lujo de estirarse con un disparo lejano de Alcaraz que obligó a Courtois a tocar el balón por primera vez, pero fue un espejismo.

Nacho hace un gesto tras anotar el gol frente al Cádiz. EFE

Asensio, Rodrygo o Valverde finalizaron jugadas en los siguientes minutos siempre con idéntico resultado. Era un torrente increíble de ocasiones por parte del Real Madrid pero inexplicablemente ninguna de ellas entraba en la portería del Cádiz. Benzema ajustó más todavía y se encontró con el poste, pero no había manera. Aquello se parecía cada vez más a un hecho paranormal, porque encontrarle una explicación racional era imposible.

Para más inri, todo se desatascó de una forma que nadie aguardaba. Nacho controló en la frontal del área y, sin pensárselo dos veces, ejecutó un disparo con su pierna derecha que se coló pegado a la base del poste. Un golazo del hombre para que sirve para todo, incluso para desatascar partidos. 

Ahí el Madrid se quitó un peso de encima, una losa mental que empezaba a pesarle en la cabeza, y casi acto seguido hizo el segundo. Valverde rompió líneas, avanzó metros y sirvió a Asensio para que, con un disparo al palo largo, hiciera el segundo con calidad. De ahí hasta el final el partido fue un correcalles y el Cádiz también se fue arriba. El marcador no se movió más y los de Ancelotti cerraron un partido perfecto que les permite frenar la sangría de La Liga.

Cádiz CF 0-2 Real Madrid

Cádiz: David Gil, Raúl Parra (Jorge Meré, m. 55), Luis Hernández, Fali, Espino, Fede San Emeterio (Álex Fernández, m. 70), Rubén Alcaraz, Bongonda, Sobrino (Iván Alejo, m. 70), Chris Ramos (Negredo, m. 78) y Guardiola (Roger, m. 70).



Real Madrid: Courtois, Lucas Vázquez (Camavinga, m. 67), Militao, Rüdiger, Nacho, Tchouameni, Valverde (Modric, m. 80), Ceballos, Rodrygo (Hazard, m. 80), Asensio y Benzema.



Goles: 0-1, M. 72: Nacho. 0-2, M.76: Asensio.



Árbitro: Gil Manzano (comité extremeño). Amonestó a Rubén Alcaraz (m.29).



Incidencias: Partido de la jornada 29 disputado en el estadio Nuevo Mirandilla ante 19.833 espectadores.