El 2021 ha arrancado para el Real Madrid con las renovaciones como protagonistas. Si Luka Modric ha dado el 'sí, quiero' para ampliar su contrato hasta 2022, tanto Sergio Ramos como Lucas Vázquez siguen sin hacerlo. El camero ocupa todas las portadas, pero el 'caso Lucas' también trae cola justo ahora en uno de los mejores momentos del futbolista gallego como jugador del club blanco.

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La primera respuesta de Lucas Vázquez al Real Madrid ha sido 'no'. "Estoy jugando mucho y contento con las oportunidades que me da el entrenador, espero seguir ayudando a mis compañeros. En cuanto a la renovación ya se verá, no depende solo de mí", decía tras el partido contra el Celta, el 16º seguido que juega como titular. El Madrid ya le ha puesto una propuesta sobre la mesa y la ha declinado.

Es algo parecido a lo que ocurre con Sergio Ramos, aunque con matices. Lucas Vázquez cumplirá este año los 30 y sabe que está ante una oportunidad de firmar su último gran contrato, más todavía con su rendimiento actual. El Madrid le ofrece continuar con un contrato a la baja y eso no le convence pese a que hace un año pocos apostarían por su renovación y hasta le veían fuera el pasado verano.

Sergio Ramos y Lucas Vázquez celebran un gol EFE

Lucas gusta mucho a Zinedine Zidane. Es un jugador de la casa que siempre ha estado a su disposición cuando le ha necesitado. Su entrega es su principal valor y eso lo valora mucho el técnico francés. Sin embargo, la situación es la que es y el Madrid tiene muy marcados sus límites en lo económico. Ni con Ramos, ni con Lucas. No se sobrepasarán barreras en lo financiero y hay un plan B como solución de urgencia.

El Madrid se mantiene en contacto con David Alaba y gusta también Pau Torres por si Ramos no renueva. Con Lucas hay también una vía alternativa, aunque no implicaría fichajes. La salida de Lucas, de no renovar, dejaría un hueco en la banda derecha del Madrid y hay dos candidatos en caso de que el puesto quede vacío: Brahim Díaz y Kubo.

El Madrid ha tenido overbooking en los últimos años en los extremos, de ahí que no haya necesidad de fichar si se va alguno. Sin Lucas, la banda derecha iría para Rodrygo o Asensio, aunque este vuelve a sentirse más cómodo jugando en la izquierda. Zidane debería decidir si confía en ellos la posición o hace falta traer a alguien lo que, en ese caso, supondría el regreso de alguno de los cedidos.

Brahim y Kubo esperan

Brahim está demostrando en el Milan lo que no pudo en el Real Madrid. El malagueño siempre ha gustado a Zidane, quien fue cercano en todo momento con él pese a que eso no se tradujera en minutos. En Italia está brillando y podría volver, aunque estos meses ha acostumbrado a jugar más de mediapunta y en la banda izquierda que en la derecha. Además, sería un error que regresara para volver a tener un rol tan secundario como el que tuvo las dos últimas temporadas.

Luego está Kubo, a quien hay ganas de ver en la plantilla del Real Madrid. En el Mallorca deslumbró y, aunque en el Villarreal no le hayan ido bien las cosas, tendrá la oportunidad de volver a hacerlo en el Getafe. Luego volverá a la capital donde sigue teniendo el problema del cupo de extracomunitarios. Su situación se solucionaría si, como se espera, Vinicius obtiene la nacionalidad española en 2021. A Zidane le gusta Kubo y le quiere cerca.

El Madrid no pierde los nervios con las renovaciones. La crisis hace llamar a la austeridas y solo se fichará en casos excepcionales, como puede ser en defensa, más si sale Sergio Ramos. El club todavía confía en su nómina de jugadores jóvenes que tiene en plantilla y cedidos y espera que den un paso adelante en la situación actual. Brahim y Kubo esperan su oportunidad para la próxima temporada.

[Más información: Los cedidos del Real Madrid: la situación y los planes de futuro de los 7]