El Real Madrid se llevó la victoria ante el Espanyol en la quinta jornada de La Liga gracias a un solitario gol de Marco Asensio. Sin embargo, más allá del extremo balear, hubo otro jugador fundamental: Casemiro. El centrocampista defensivo brasileño sumó su segunda titularidad consecutiva -la cuarta de la temporada- tras el partido de Champions League frente a la Roma.

Noticias relacionadas

Y es que contra el Athletic se quedó en el banquillo, siendo requerido por Julen Lopetegui tras el descanso. De esta forma, el exjugador de Sao PauloOporto no se ha perdido ni un solo partido oficial en lo que va de temporada. Es imprescindible para el conjunto blanco, y esto queda demostrado viendo su actuación ante los pericos.

En el duelo disputado este sábado 22 de septiembre en el estadio Santiago Bernabéu, Casemiro firmó catorce recuperaciones, su número más alto en la competición en toda su carrera. Un registro que no solo demuestra la enorme capacidad defensiva del pivote, sino también su proyección. A sus 26 años, y con cuatro Champions Leagues -entre otros tantos títulos- a sus espaldas, Casemiro sigue creciendo y mejorando.

Internacional absoluto con Brasil, suma treinta partidos y una asistencia desde su debut en el año 2011. Con la Canarinha jugó el Mundial de Rusia 2018 -el primero de su carrera-, siendo, de nuevo, imprescindible: jugó todos los partidos como titular -completando los noventa minutos en tres de cuatro- a excepción del último, los cuartos de final, suspendido por acumulación de tarjetas amarillas. La pentacampeona del mundo notó en exceso su ausencia y cayó por 1-2 ante Bélgica.

Por otro lado, en el Madrid lleva ya tres años instaurado como eje fundamental del equipo. La temporada pasada, sin ir más lejos, disputó 48 partidos, en los que marcó siete goles y firmó tres asistencias.