El Barcelona ha afrontado el adiós de Iniesta con dos bajas importantes. La ciudad deportiva Sant Joan Despí hacía frente a uno de sus momentos más duros en los últimos años. Capitán de la primera plantilla, ejemplo para la cantera y respetado por el fútbol, en general, el de Fuentealbilla se despedía del club azulgrana, en el que ha militado durante 22 años, y lo hacía ante los medios, respaldado por sus compañeros. Todos, menos dos.

Leo Messi y Luis Suárez no fueron de la partida en uno de los partidos más difíciles con las que ha tenido que lidiar el '8' azulgrana. Entre lágrimas, recordando todo su paso por la entidad, Iniesta quiso acordarse de todos y cada uno de aquellos que hicieron posible su ascenso hasta la élite y de aquellos, que en lo más alto, le ayudaron a conseguir tocar el cielo con títulos como el Mundial de Sudáfrica, en el que anotó el gol de la victoria.

Iniesta, en un partido del Barcelona. Foto: Twitter (@FCBarcelona_es)

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Según alegó el club, ambos tenían compromisos y debían acudir a un acto privado, que les impedía estar presentes en el adiós de su compañero. El hecho de que Iniesta anunciase su adiós del Barça sí merecía una posición de privilegio en la agenda de todos los barcelonistas, sin embargo, la poca antelación con la que advirtió el club de la comparecencia pudo ser uno de los problemas con los que se encontraron el uruguayo y el argentino. Lo único cierto es que el manchego se despidió sin dos de las piezas más importantes del Barcelona, algo que afeó la situación.

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