La Selección Española ultima su entrenamiento en el Wanda Metropolitano. Jugadores como Ramos, Carvajal, Nacho, Costa, Koke o Piqué hacían delirar a la suerte de aficionados que tuvieron la oportunidad de acercarse al estadio del Atlético para presenciar la sesión preparatoria. 

Precisamente este último, Gerard Piqué, ha vuelto a ser el centro de atención del público. El central culé no parece salir de una cuando ya se está metiendo en otra. Si hasta la última convocatoria parecía que las aguas habían parecido volver a su cauce, una carta hecha pública por el jugador, ha despertado las iras del más ferviente aficionado español.

OTRO LÍO A LA VISTA

No parece que pese a haber remarcado que ganar el Mundial de Sudáfrica siginificó el mejor momento para él, la gente haya decidido olvidar todos sus escarceos en torno al proceso separatista, ilegal, en el que anda inmiscuida la política autonómica catalana.

El buen ambiente que parecía reinar en el este de Madrid, se vio turbado por un aluvión de pitos a los que el central como siempre, y con buen tino dicho sea de paso, decidió no entrar al trapo para no encender más a la afición.

Noticias relacionadas