La eliminatoria ante el PSG ha sido la gran reivindicación de Zidane. El entrenador blanco ha sido el triunfador del pase a cuartos de final de la Champions League al ganar la batalla táctica a Unai Emery tanto en la ida como en la vuelta. Tras pasar el peor momento desde su llegada al banquillo merengue en enero con el fiasco en la Copa y el adiós a La Liga, la máxima competición continental ha servido para demostrar que su ciclo no ha terminado aún.

Noticias relacionadas

EL RETO DE LA CHAMPIONS

Zidane acumula nueve fases del KO consecutivas con victoria en la Champions, firmando así un magnífico pleno desde que debutara ante la Roma en 2016. Con dos 'Orejonas' en el zurrón, el galo sueña con levantar su tercer título consecutivo y convertirse así en el único entrenador en lograrlo desde que se creara la Copa de Europa en 1955. Actualmente solo Bob Paisley y Carlo Ancelotti la han ganado en tres ocasiones pero ninguno de ellos en años correlativos. Si lo consigue, Zizou será el mejor técnico de la historia. 

Y precisamente ese reto es lo único que tiene Zidane en la cabeza en estos momentos. El francés no piensa en su futuro ni asegura su continuidad aunque tenga contrato hasta 2020. Prefiere ir día a día y esperar a final de temporada para realizar un balance. El Real Madrid esperará hasta entonces, aunque el técnico seguirá hasta que decida e independientemente de lo que suceda en la Champions League. Zidane sabe que el club blanco está preparando una revolución en la plantilla para el próximo verano y la principal duda es si decidirá comandarla o bien dar un paso al lado por su estrecha unión con la mayoría de los jugadores. 

LA DECISIÓN DE ZIDANE, EN MAYO

En las últimas semanas ha ido creciendo poco a poco el optimismo en el Real Madrid respecto a la continuidad de Zidane. Además, el buen papel realizado en Champions invita a pensar que el francés seguirá dirigiendo al equipo blanco la próxima temporada. El propio técnico reconoció en una rueda de prensa el desgaste que produce el puesto, pero también confesó que no está cansado y que se ve con fuerzas para estar al frente de la plantilla merengue. Sin embargo, la duda no la despejará completamente hasta que termine la campaña y es que será entonces cuando reflexione sobre su futuro. Mientras, la revolución de fichajes y bajas ya está en marcha para verano.