Luis Suárez no está bien. Eso lo saben hasta los seguidores del Barcelona. Se desconoce si es fruto de un bajón físico, un estado mental negativo o un cambio de posición que no le favorece. Lo único que se sabe a ciencia cierta es que el delantero acumula dos goles en ocho partidos. Seis menos que la temporada pasada a estas alturas. El partido ante Las Palmas fue el último capítulo de su frustración.

Además de ver tarjeta amarilla por simular penalti -algo que el delantero negó-, Suárez no pudo marcar, aunque sí dar una asistencia. Pero el verdadero circo llegaría al final. En el minuto 91, con el Barça venciendo ya por 3-0, el uruguayo falló una ocasión. Fruto de la rabia, Suárez rompió y desgarró su camiseta. Y se marchó. Sin ninguna expulsión o cambio que lo justifique. Luis Suárez abandonó el terreno de juego, y su equipo afrontó los últimos minutos con un saque de esquina y un hombre menos sobre el terreno de juego. Una acción inexplicable.

SILENCIO ANTE LA FRUSTRACIÓN DE SUÁREZ

Pero, sin duda alguna, lo que más sorprende de esto es el trato que se le ha dado a la esperpéntica escena que protagonizó el uruguayo. Se marchó enfadado, frustrado y con la camiseta resquebrajada por la mitad y no le importó que su equipo se quedara con diez. Sport o Mundo Deportivo hablan del gesto en el que Suárez parte su camiseta pero parecen no darle mayor importancia al abandono del '9'.

¿Y si hubiera sido Cristiano? Al portugués se le mira con lupa y se analiza todos y cada uno de sus gestos. Se le llama egoísta entre otros descalificativos mientras el uruguayo se va de 'rositas'.

Calentamiento del FC Barcelona ante Las Palmas con el Camp Nou vacío by footbie.com

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