Una de las pocas cosas que puede desequilibrar un partido tan igualado como un Clásico es el factor cancha. Jugar en casa siempre aporta un punto extra de energía, ese que da el ambiental, que puede ser diferencial en un partido ante el máximo rival. Eso es lo que aprovechó el Barça para imponerse al Real Madrid en el Palau en una jornada que puede resultar definitiva para las posiciones finales de la fase regular de la Liga Endesa[FC Barcelona 97-82 Real Madrid: narración y estadísticas]

Los culés se impusieron con claridad al conjunto blanco en un choque que fue de lo más igualado en la primera parte, pero que en el tercer cuarto estalló por los aires. Ese fue el momento clave. Ahí el Real Madrid se hundió por completo, se le cerraron todas las persianas en ataque y firmó ataques a cada cual más precipitado, mientras que en defensa fue un equipo casi transparente ante la ofensiva de los de Jasikevicius. 

Eso por no hablar del grave problema que tuvieron los de Chus Mateo con el rebote. Los balones clave fueron para el Barça, que encontró varias vidas extra que terminaron por matar del todo a los visitantes. Las expulsiones por la quinta falta personal de Hezonja y de Tavares ya en el último cuarto fueron definitivas y contribuyeron a matar el partido en plena reacción blanca.

Abrines se retira lesionado. EFE

La victoria culé significa también ganar el basketaverage, aunque en cierto modo salió cara. Jasikevicius perdió por lesión a Cory Higgins, Jan Vesely y Alex Abrines durante el encuentro, y ahora tendrá que esperar a ver sus evoluciones.

Nadie rompe El Clásico

Era un partido marcado por las ausencias. Deck y Poirier no podían formar en el Real Madrid, mientras que Jokubaitis también fue baja de última hora por una gripe. En el arranque el Barça castigó desde el perímetro con los triples de Mirotic, Abrines y Satoransky, mientras que los blancos hacían daño corriendo con la dirección de Hanga. 

Las primeras ventajas fueron para los culés, con un 15-10 en el ecuador del primer cuarto, aunque los de Chus Mateo reaccionaron de una forma sensacional. Con un parcial de 0-12 voltearon el marcador por completo gracias a las actuaciones de Tavares y de Hezonja en la pintura. Esto le permitió al Real Madrid marcharse al término de los primeros diez minutos en el Palau (17-24).

Los culés perdieron a Higgins por un dolor lumbar, pero eso no fue óbice para que se pusieran manos a la obra en busca de la remontada. Lo consiguieron, aunque fuera poco a poco porque Musa mantenía a flote a los suyos de una forma exagerada como así demostraron sus 16 puntos al descanso. El ritmo de anotación azulgrana creció como la espuma gracias a Mitoric y a Satoranksy y eso dejó las espadas en todo lo alto para la segunda mitad (47-46).

Satoransky celebra una acción en El Clásico. EFE

Vesely también se quedó fuera de combate, pero como si fuera un acto de rebeldía el Barça se creció ante la adversidad. Cerró la defensa y siguió dando rienda suelta a su racha anotadora, por lo que estiró la diferencia por encima de los 10 puntos en los primeros minutos de la segunda parte.

Eran momentos muy delicados para el Real Madrid, que acusó el nerviosismo y lo pagó muy caro. Se precipitó en ataque, erró casi en cada acción y por si fuera poco el Barça le comió por completo la tostada en la faceta del rebote. Aquelló estiró la renta culé hasta los 15 puntos al término del tercer cuarto, algo que dejaba prácticamente muerto al conjunto blanco de cara al tramo final.

Se las prometían muy felices en el Palau, pero el Real Madrid sorprendió con el arranque del último periodo. Un 0-11 de parcial metió el miedo en el cuerpo y de qué manera a todo el Barça, pero entonces el partido se enfangó con las expulsiones de Hezonja y de Tavares por la quinta falta personal. Ahí se frenó en seco la reacción blanca y ahí fue donde el partido murió. Los de Jasikevicius supieron manejar los minutos finales y se quedaron con la victoria.

Barça 97-82 Real Madrid

Barça: Satoransky (18), Higgins (-), Abrines (8), Mirotic (23), Vesely (8) -equipo inicial-, Paulí (-), Sanli (12), Kalinic (6), Laprovittola (14), Tobey (2), Kuric (2) y Nnaji (4).



Real Madrid: Hanga (11), Causeur (2), Hezonja (9), Yabusele (19), Tavares (8) -equipo inicial-, Williams-Goss (2), Randolph (-), Abalde (5), Sergio Rodríguez (2), Cornelie (-), Llull (-) y Musa (24).

Parciales: 17-24, 30-22, 31-17, 19-19.



Árbitros: Carlos Peruga, Óscar Perea y Martín Caballero. Eliminaron con cinco personales a los visitantes Tavares y Hezonja.



Incidencias: partido de la vigésimo séptima jornada de la Liga Endesa disputado en el Palau Blaugrana de Barcelona ante 7.580 espectadores. La mejor entrada de la temporada.