Jorge De Frutos, extremo del Castilla, se ha hecho un hueco en la rotación del equipo de Manolo Díaz. El segoviano llegó a La Fábrica este verano, después de un traspaso por un valor de 100.000 euros. Los más de mil minutos que ha estado sobre el césped ponen en relieve todas las cualidades que aporta al conjunto madridista.

Su anterior equipo, el Rayo Majadahonda, ascendió a la categoría de plata durante la temporada 2017/2018. Ese buen rendimiento colectivo favoreció que la temporada de De Frutos sirviera para poder reconocer el gran futuro que tiene el delantero.

Sus estadísticas durante la presente campaña no son nada del otro mundo. De hecho, solo se ven dos goles y una asistencia. Pero su juego es mucho más que eso. Su ritmo frenético, desborde y capacidad de manejar ambas piernas facilitan mucho la combinación con sus compañeros. También es un jugador muy capaz de romper líneas gracias a su calidad técnica exquisita.

De Frutos celebra su segundo gol en El Helmántico

Salamanca como punto de inflexión

El mejor ejemplo de todo lo dicho anteriormente se puede ver con su actuación ante el Salamanca. El Castilla no ganó (el marcador final fue de 3-3), pero De Frutos fue la estrella absoluta. No tuvo miedo, ni timidez, simplemente se dedicó a crear jugadas de peligro tanto para sus compañeros como para él mismo. Tuvo tanto peligro durante los 66 minutos que estuvo en juego, que anotó dos goles.

Uno de ellos fue de una bellísima factura. Después de recibir el balón en la banda, hizo una pared con su compañero. Cuando el balón le volvió a los pies, dejó en el suelo tanto a un defensa rival como al portero, antes de introducir el esférico en la red.

No se sabe si en un futuro cercano tendrá la oportunidad de debutar con el primer equipo. Lo que está claro es que el extremo de 21 años está creciendo a pasos agigantados.

[Más información: El Castilla pierde ante el Coruxo en un partido en el que mereció más]