La última actualización de Windows 11 ha venido con un serio "bug" bajo el brazo para algunos usuarios, que se están quejando de que no pueden apagar su ordenador porque el sistema operativo se niega a hacerlo.
La actualización fue lanzada el pasado 13 de enero, como parte del tradicional Patch Tuesday, cuando Microsoft lanza parches y actualizaciones durante el segundo martes de cada mes.
En concreto, la actualización que está dando problemas es la que tiene la versión KB5073455, y el problema afecta principalmente a los usuarios de Windows 11 23H2 que tengan activado el Inicio seguro de protección del sistema (System Guard Secure Launch).
Esta funcionalidad es similar al arranque seguro, en el sentido de que está diseñada para proteger los sistemas de Windows de posibles amenazas durante el proceso de arranque del ordenador.
Microsoft ha confirmado la existencia de un "bug" que provoca que este inicio seguro impida que el ordenador se pueda apagar; en vez de eso, cuando el usuario pulsa en el Menú Inicio e intenta apagar, el sistema no hace absolutamente nada.
Esto significa que, si el usuario no se da cuenta, el ordenador se puede quedar encendido durante horas; por ejemplo, si dejamos un ordenador portátil que creemos que está apagado pero que en realidad está agotando la batería durante toda la noche.
Este "bug" no solo aparece cuando intentamos apagar el ordenador, también si intentamos reiniciarlo o incluso si usamos la opción de hibernar para intentar que el sistema consuma menos batería.
La buena noticia es que el "bug" no afecta a otros aspectos del sistema operativo, y podemos seguir usando el ordenador como siempre; el único problema llega cuando lo tenemos que apagar.
Microsoft afirma que ya está trabajando en solucionar este problema, con una futura actualización que parcheará el "bug" y permitirá que los equipos se vuelvan a encender; sin embargo, no está claro cuándo la publicará.
Un representante de Microsoft ha explicado que "este es un problema emergente y aún no tenemos todos los síntomas, pero actualizaremos a medida que comprendamos mejor el asunto".
Mientras tanto, Microsoft ha ofrecido una posible solución si este "bug" nos afecta.
La compañía ha revelado que, aunque el proceso de cierre de sistema está roto en Windows 11 con esta actualización, es posible forzar el apagado para que se salte el proceso que está provocando el problema.
Si queremos apagar nuestro ordenador y no podemos, tenemos que abrir el Menú Inicio y buscar "Símbolo de Sistema"; hacemos clic derecho y pulsamos en "Ejecutar como administrador".
Se abrirá una terminal, en la que debemos pegar el texto que aparece a continuación (sin las comillas) y pulsar Intro:
"shutdown /s /t 0"
Esto debería hacer que el ordenador se apague de manera directa y sin esperar a los programas que se están ejecutando en segundo plano.
