Realme es una de las marcas que mejor lo está haciendo en España si miramos la calidad precio de sus móviles. La típica broma que se hacía con los terminales de Xiaomi es aplicable a esta firma, que se ha convertido en el principal rival de la popular marca.

Hoy se ha presentado el realme 8 Pro, un terminal que se postula como el sucesor del realme 7 Pro, aunque sea de forma menor.

Nosotros hemos estado casi dos semanas con este terminal, usándolo como móvil principal durante una semana y como secundario otra. Estas son nuestras conclusiones.

Características realme 8 Pro

  • Cuerpo
    • Dimensiones: 160.6x 73.9 x 8.1 mm
    • Peso: 176 gramos.
  • Pantalla
    • Tipo: Super AMOLED.
    • Tamaño: 6.4 pulgadas
    • Resolución: Full HD+ 2400 x 1080 píxeles.
    • Tasa de refresco 60 Hz.
  • Características principales
    • Procesador: Snapdragon 720G.
    • GPU: Adreno 618.
    • Sistema operativo: realme UI 2.0 basado en Android 11.
  • Memoria
    • ROM: 128 GB UFS 2.1
    • RAM: 8 GB LPDDR4x
  • Cámaras
    • Traseras:
      • Principal: 108 Mpx f/1.88.
      • Ultra gran angular: 8 Mpx 119º f/2.3.
      • Macro: 2 Mpx f/2.4
      • Blanco y negro: 2 Mpx f/2.4
    • Delantera: 16 Mpx f/2.5
  • Conectividad
    • 4G
    • WiFi 802.11 ac
    • Bluetooth 5.0
    • GPS | AGPS | GLONASS
    • Jack de auriculares.
    • USB 2.0 Tipo C.
    • NFC.
  • Sensores
    • Lector de huellas bajo la pantalla.
    • Acelerómetro, giroscopio, sensor de proximidad y brújula
  • Batería
    • 4.500 mAh Li-Po
    • Carga rápida: 50 W.

Si son como este, que vuelvan los móviles de plástico

Realme ha apostado en este modelo por un material llamado AG-crystal que, en la practica es un tipo de policarbonato. Sí, es un móvil de plástico, pero hemos de reconocer que si los móviles de plástico van a ser así, bienvenidos sean.

La sensación en la mano no es tan premium como en los modelos de gama alta pero tenemos cuatro ventajas:

  • El tacto es bueno: es diferente en la mano y no se echa en falta el cristal.
  • No hay huellas: el acabado mate granulad hace que no se queden huellas y destaca la frase de la empresa, no el logo, un acierto.
  • Parece más resistente: No hemos golpeado el móvil para comprobarlo pero parece que resistiría mejor un impacto que un móvil de cristal.
  • Es mas ligero: las personas que lo han cogido nos han dicho que les llamaba la atención, para bien, el peso del móvil.

Así pues, realme ha realizado una construcción que parece más económica que en otros móviles pero que causa buena impresión.

La parte trasera estrena un módulo de cámara bastante singular que llama mucho la atención, aunque luego solo dos de esos sensores sean prácticos.

En el diseño lo único que echamos en falta es un segundo altavoz, algo que uno de sus principales rivales, el Xiaomi Redmi Note 10 Pro, sí que incluye.

Eso sí, aunque la pantalla tiene unos marcos laterales y superior adecuados, similares a los del Pixel 5, el marco inferior es muy grueso, algo que sigue llamando la atención, aunque en la gama media sea normal.

Un rendimiento que no evoluciona, pero tampoco decepciona

De forma sorprendente, el realme 8 pro usará el mismo procesador que su antecesor, un Snapdragon 720. Este chipset está siendo usado por varias marcas en 2021, no sabemos si por precio, por disponibilidad o por eficacia. Los nuevos Samsung Galaxy A72 también lo llevan.

En cuanto al rendimiento, estamos ante un terminal que se comporta como modelos de anteriores generaciones. Esto es bueno en tanto que sabemos que sirven para el día a día e incluso nos permiten jugar de forma cómoda.

Podríamos haber esperado un salto de potencia o de memoria, pero dado que el precio no ha variado y que si hay saltos en otros aspectos, lo daremos por valido.

La memoria RAM, de 8 GB, y la interna, de 128 GB, nos parecen muy buenas para un móvil de menos de 300 euros. Además, ambas cifras son más que suficientes para el usuarios medio, aunque exprima el móvil.

En cuanto a la conectividad, tenemos Wi-Fi 5, Bluetooth 5.1, NFC, jack de auriculares y triple ranura para dos SIM y micro SD. Se echa en falta, quizás, la radio FM y el emisor de infrarrojos, pero son cosas que poca gente usa ya.

La pantalla cumple bien, sin cifras innovadoras

En los últimos años hemos visto como cada vez hay más parámetros a evaluar en las pantallas. Al inicio era solo la diagonal, luego entró en juego la resolución, la densidad de píxeles… a eso se añadió la tecnología, cuando los paneles OLED fueron más económicos. Más tarde vinieron las tasas de refresco y de muestreo táctil, o el brillo máximo.

El realme 8 Pro ha apostado por lo seguro y eficiente. Ha implementado un panel de 6.4 pulgadas con tecnología OLED, algo que el año pasado era una rareza pero que cada vez es más común en la gama media a la que pertenece este modelo.

La resolución es FHD+, la correcta para casi cualquier modelo, y la tasa de refresco se queda en unos muy normales 60 Hz.

Esta es la principal diferencia con respecto al Redmi Note 10 Pro. Serán muchos los que valoren eso para decantarse por una cosa u otra, pero hay que reconocer que aquí tenemos algo que en el modelo de Redmi no hay: sensor de huellas en pantalla. Eso sí, en ocasiones es lento.

La tasa de respuesta táctil es de 180 Hz, aunque en algunos juegos nos ha parecido mayor. Tenemos un brillo máximo de 1000 nits, aunque normalmente no llegaremos a tanto.

Realme presume de los 108 Mpx en el Realme 8 Pro

La guerra por las resoluciones en las cámaras de los móviles no es nueva. Llevamos viendo incrementos de grandes cifras varios años, y está por ver que en este 2021 no lleguemos quizás a los 200 Mpx.

Pese a eso, es ahora cuando realme se estrena en los 108 Mpx, y la empresa ha hecho mucha publicidad sobre ello. La realidad es que será raro usar el sensor principal al máximo de resolución, aunque es cierto que en ocasiones será útil para darnos un plus de resolución.

Más allá de la resolución, en realme han apostado por unas imágenes muy vibrantes, que recuerdan a las de los Samsung de hace unos años, con colores en exceso saturados que pueden chocar a algunos, pero también gustarán a otros.

También se aprecia un HDR demasiado fuerte, y en el caso de algunas fotos con el gran angular unos tonos año irreales, aunque es algo que sucede puntualmente.

De día las fotos son buenas con los dos sensores principales, e incluso el macro sirve, aunque la realidad es que este sensor será poco usado, como el cuarto.

En cuanto al zoom, podemos hacer uso del digital de 2x, pero el de 5x es ya demasiado y se pierde mucho el detalle. Es raro ver un telefoto en este tipo de móviles pero uno de 2 aumentos hubiera sido algo digno de ver.

La cámara frontal funciona bien en cuanto a detalle pero el rango dinámico es corto y la estabilización electrónica no da la talla para grabar en movimiento. Eso sí, de noche la perdida de calidad es elevadísima. Tanto que nos preguntamos si es un problema de software.

Con poca luz la calidad con el sensor principal es mejor de lo esperado y el control de luces es bueno, salvo en farolas donde no se logra recuperar toda la información de la imagen. Con el gran angular perdemos más detalle, como es lógico, aunque en general la experiencia es buena, sobre todo si usamos el modo noche, que realza el detalle y permite tener fotos mas nítidas.

Modo diorama en el realme 8 Pro

El último aspecto a reseñar es la apuesta de la marca por el modo Diorama o Tilt Shift, una modalidad de disparo que permite hacer fotos urbanas que parecen hechas a maquetas, de ahí su nombre. Esto es posible de replicar en aplicaciones como Instagram pero el realme 8 Pro lo tiene de serie en la cámara.

Pero lo más llamativo es que permite hacer vídeos en Time Lapse con esta función, algo que puede ser divertido si bien se necesita mucho tiempo de grabación para un pequeño fragmento, algo normal en los Time Lapse.

Muy buena batería y carga rápida

Realme ha mantenido la batería del modelo anterior, 4500 mAh, pero ha decidido bajar la velocidad de carga, seguramente para hacer brillar más sus modelos de gama alta. Pese a ese empeoramiento sobre el papel, los 50W de velocidad de carga nos parecen adecuados para este móvil.

Lo curioso es que el cargador que viene en la caja es de 65W, al igual que lo era el que teníamos en el realme 7 Pro.

En la primera prueba de batería hemos estado usándolo sobre todo en interiores, jugando y usando apps de redes sociales. También hemos hecho algunas fotos y escuchado música, en la calle. Hemos superado las 8 horas de batería con más de 30 horas totales de uso.

En la segunda prueba de batería hemos estado haciendo un uso similar, pero jugando menos, y se ha notado. Hemos superado las 7 horas y media de batería con más de 36 horas totales de uso.

En la tercera prueba de batería hemos usado algo menos el móvil para jugar, pero hemos escuchado más música y hecho más fotos. Hemos llegado a las 7 horas de batería con 37 horas de autonomía total.

Realme UI 2 es un clon de Color OS 11

Realme estrena Android 11 de serie en este móvil. Otros modelos están actualizando a versiones de prueba o estables, pero este es el primero que llega con Realme UI de serie.

Como era de esperar, la versión de la interfaz de realme está fuertemente inspirada en la de OPPO. En la versión anterior era así pero realme tenía algunas distinciones, que se han eliminado de un plumazo en este firmware.

La parte buena es que se hereda toda la interfaz de personalización, seguramente la mejor que tenemos en Android.

La parte negativa es que no tenemos Google Discover, y se mantiene la columna de Asistente Inteligente que ya dejamos de ver en OnePlus. Esperemos que esto se corrija más pronto que tarde.

Las animaciones también se han pulido, aunque no se nota tanto al ser este un panel que trabaja a 60 Hz, no a 90 o 120.

El realme 8 Pro acierta en las partes importantes

El analisis del realme 8 Pro tiene dos lecturas claras. Por un lado no podemos dejar de ver que se trata de una evolución contenida del realme 7 Pro. Hay cambios para mejor, como la cámara principal o el diseño, y otros a peor, como la velocidad de carga. Pero en la mayoría de aspectos es el mismo móvil que ya conocíamos.

Por otro lado, tiene un precio que no es superior al de su antecesor, por lo que es una mejor compra. Sí, la carga rápida no es la misma, pero a la hora de la verdad sabemos que no hay mucha diferencia entre cargar a 65W y hacerlo a 50 W.

Realme reafirma su posición como el principal rival de Xiaomi, apostando más por algunos puntos, como el diseño o el sensor de huellas en pantalla, y menos en otros, como la tasa de refresco de la pantalla o el sonido.

En resumen ¿merece la pena comprar este móvil? Sí, sobre todo porque acierta en lo que importa a la mayoría de usuarios: cámara, batería, diseño y precio.

El precio oficial del modelo de 8 y 128 GB será de 299 euros, aunque de forma promocional, del 24 de marzo al 30 de marzo, costará 279 euros. También habrá una versión exclusiva para Europa que se venderá en Amazon con 6 y 128 GB y costará 279 euros, con un precio de lanzamiento en las mismas fechas de 259 euros.