LG ha venido al MWC trayendo todo su arsenal de cara a enfrentarse de igual a igual con el resto de su competencia. ¿Y cuáles son los móviles que nos desveló en el evento previo a que diese comienzo oficialmente el Mobile World Congress? El LG V50 ThinQ, la versión del V40 con la conectividad más rápida gracias a las nuevas redes, y el LG G8 ThinQ, móvil que nos ocupa.

Enfrentarse cara a cara con el LG G8 ThinQ arroja cierta sensación de déjà vu, como si el móvil te dijese: «Sí, nos conocemos». El diseño exterior no deja lugar a dudas ya que hereda las líneas del LG G7 y LG V40 implementando un cuerpo resistente de aluminio con doble cara de cristal y ruptura para la pantalla en forma de amplio notch. El primer golpe deja secuelas ya que la sensación de estar ante lo mismo de siempre es patente.

Más allá del diseño, el hardware del teléfono es de nota. Con lo mejor de 2019 en términos de prestaciones, y el buen hacer de LG en el terreno de la fotografía y del sonido, el G8 mantiene un par de sorpresas bajo la manga con las que destacar entre el resto de smartphones. Va a ser difícil, por otra parte.

Características del LG G8 ThinQ

Como decía, no se le puede recriminar a LG el hecho de no incluir hardware puntero en el G8 ThinQ ya que parte de serie con lo mejor que puede tener un móvil Android, Snapdragon 855 incluido. Los números son altos, seguramente el precio también lo sea: a falta de comunicarlo de manera oficial, seguro que sobrepasa los 800 euros.

Veamos la hoja técnica del LG G8, la tienes justo a continuación.

  • Cuerpo
    • Dimensiones: 152 x 72 x 8,4 mm
    • Peso: 167 gramos
    • Colores: Rojo, Negro y Azul
  • Pantalla
    • Tipo: OLED FullVision
    • Tamaño: 6.1 pulgadas
    • Resolución: 1440 x 3120 | 19,5:9
  • Características principales
    • Procesador: Qualcomm Snapdragon 855 | Octa-Core 1 x 2.84 GHz Kyro 485 + 3 x 2.42 GHz Kyro 485 + 4 x 1.8 GHz Kyro 485
    • GPU: Adreno 640
    • Sistema operativo: Android 9.0 Pie
  • Memoria
    • Interna: 128 GB + 6 GB RAM
    • MicroSD: Hasta 2 TB
  • Cámaras
    • Trasera (pueden cambiar según la región):
      • 16 MPX f/1.9 | Super gran angular
      • 12 MPX f/1.5 | Normal
      • 12 MPX f/1.7 | Telefoto
    • Delantera: 8 MPX f/1.7 + Sensor ToF
  • Conectividad
    • WiFi 802.11ac
    • Bluetooth 5.0
    • NFC
    • Radio FM
    • A-GPS | GLONASS
    • USB 3.1 Tipo C
  • Sensores
    • Lector de huellas trasero
    • Acelerómetro, giroscopio, sensor de proximidad, brújula y barómetro
  • Batería
    • 3500 mAh Li-Po
    • Carga rápida: Si | QC 3.0

Muy buena construcción pese a que el diseño sea casi idéntico a sus predecesores

Con un MWC que está a punto de arrancar, y en el que está primando de manera superlativa la innovación con los smartphones plegables, LG consigue un móvil «tope de catálogo» con un aspecto exterior que no dista en exceso de lo ya visto hasta ahora. Esto no tendría mucho inconveniente si su competencia se mantuviese sin evolucionar, pero eso no está ocurriendo.

El LG G8 ThinQ es un móvil bastante contenido que se siente muy bien en la mano. Mucho más ligero de lo que parece a simple vista, con apariencia de ser resistente pese a la doble cara de cristal, muy robusto y, en esencia, transmite las sensaciones «premium» que cualquiera puede pedirle a un teléfono de su categoría.

El diseño no evoluciona, pero mantiene las señas de calidad que necesita un gama premium

La pantalla no es exagerada en dimensiones; y contiene a la perfección el frontal gracias al notch en forma de ceja. En esta ocasión dicho notch tiene más sentido ya que LG aprovecha para incluir un sensor ToF (Time Of Flight) con el que añade desde un nuevo sistema de seguridad al control por gestos, clave de la marca para el G8. Como en la mayoría de recortes, la mirada se acostumbra al obstáculo sin que el cerebro aprecie la merma de superficie.

Una de las ventajas es que el LG G8 mantiene el puerto de auriculares, rara avis dentro de la gama más alta. Posee protección IP68, mantiene la resistencia militar MIL-STD 810G de sus predecesores y, en términos genéricos, ofrece una gran superficie de uso dentro de unas dimensiones que no se hacen exageradas.

Pantalla OLED y un nuevo sistema de control «en el aire»

Detección de la mano y control por gestos

Destacar que el LG G8 ThinQ posee el nuevo Snapdragon 855 ya deja entrever la potencia bruta de este smartphone: está en lo más alto de 2019, tanto para la ejecución de aplicaciones como de juegos en los que se necesite la GPU de mayores prestaciones (Adreno 640). La lástima es que se queda en los 6 GB de memoria RAM. Suficientes a tenor de nuestras pruebas, pero algo deslucidos teniendo en cuenta a la categoría a la que va dirigido el teléfono.

128 GB de almacenamiento, en la línea de lo habitual en 2019; sin que prescinda de la expansión por memoria SD: permite equipar el teléfono con una tarjeta de hasta 2 TB. La batería ha mejorado con respecto a anteriores LG sin que por ello suba hasta el mínimo de 4000 mAh ya que se queda en unos más contenidos 3500 mAh. Habrá que comprobar si la autonomía del G8 mejora con respecto a la del G7 o V40.

LG mejora la batería del G8 quedándose lejos de los 4000 mAh

En términos de pantalla, LG aprovecha para incluir uno de sus paneles OLED FullVision con una resolución QHD+. Me pareció una buena pantalla, con unos colores adecuados y un brillo que, sin ser excesivo, sí ofrece el nivel adecuado para circunstancias exigentes (los focos incidían directamente y la pantalla se veía bien, habrá que comprobarlo en exteriores). Buen contraste y nitidez y con todas las opciones de calibración a las que acostumbra LG.

Sigamos con la pantalla, ahora hablando de los gestos en el aire. Gracias al sensor ToF situado en el frontal, el LG G8 ThinQ detecta la cercanía de la mano y es capaz no solo de desbloquear el teléfono leyendo la palma (inserte aquí sus chistes de adivinación del futuro), también se puede controlar el móvil haciendo gestos en el aire. Mis primeras pruebas ponen muy en duda este sistema: aparte de ser complicado habituarse y tomarle el truco, los gestos necesitan mucho tiempo para acciones tan simples como abrir una app, darle al play o variar el volumen. Acabas antes dándole a los botones del teléfono que utilizando los gestos.

Los gestos en el aire no son una mala idea, pero terminan haciendo muy lento el control

El sonido se mantiene en lo más alto. Audio de altísima calidad, Boombox para potenciar el volumen, jack de auriculares, incluye radio FM de serie (veremos si no termina capada, como en el V40), no prescinde del conector de auriculares y la grabación promete ser soberbia, tanto para la grabadora de audio profesional incluida como para los vídeos. Aquí sí saca pecho el LG G8.

Android 9 Pie y la capa de personalización de LG

El móvil parte de serie con la última versión de sistema, Android 9 Pie. También con la última versión de la capa de LG, una capa que, siendo pesada, ofrece multitud de opciones exclusivas. Desde los propios gestos a multitud de personalizaciones y ajustes a nivel de interfaz. LG también aprovecha para añadir varias aplicaciones propias que cubren las necesidades más básicas.

Como en todo, habrá a quien le guste la capa de LG y quien le instale al móvil un launcher para esconderla al máximo posible. La capa fluye perfectamente y sin que haya apreciado el más mínimo lag dentro de mi primera prueba. Android 9 también hace su tarea: con lo mucho que le está costando a LG actualizar sus teléfonos es una buena noticia que el G8 salga con la última versión androide. Recordemos que el LG V4 ThinQ, lanzado hace un mes en España, sigue con Oreo.

Triple cámara con un modo de disparo para cada una

El LG G8 ThinQ mantiene la triple cámara del V40 y también sus modos de disparo. Los eventos de lanzamiento nunca son el mejor sitio para probar la cámara, por lo que este es uno de los apartados donde menos puedo plasmar mis impresiones. Aun así, creo que es una excelente cámara móvil, también versátil: desde el sensor todoterreno de 12 Mpx a los objetivos super gran angular de 16 Mpx y telefoto de 12 Mpx.

LG huye de los sensores de 48 Mpx tan de moda actualmente para ofrecer un tamaño de las fotos más asequible con gran nivel de detalle para las imágenes. La captura se mantiene simple en el caso de que el usuario así la requiera y compleja si lo que busca es controlar todos los parámetros de captura. Bajo mi punto de vista, LG posee una de las aplicaciones de cámara stock más potentes y versátiles de Android: es una gozada manejar la triple cámara con ella.

La captura multimedia del LG G8 es tan versátil como potente y de calidad

Ofrece un gran nivel de zoom con tres posiciones seleccionables o aumento progresivo desde el propio botón de disparo. Incluye multitud de filtros y opciones lúdicas y también sistemas de enfoque visual tan prácticos como el Focus Peaking; que se ha visto renovado para ser no solo más preciso, también mucho más visual. El móvil es muy manejable y tampoco pesa, lo cual ayuda a que disparar sea muy cómodo.

LG mantiene grandes prestaciones también en el vídeo, otra de las señas de identidad de la marca. Multitud de opciones, incluidas las profesionales; con la excelente grabación de sonido para dotar a los vídeos de un audio de gran calidad.

El LG G8 ThinQ es un gran móvil que no consigue destacar

No es un análisis exhaustivo, esto es evidente, pero mi primera prueba con el teléfono sí me despejó cualquier duda que mantenía a priori: el LG G8 ThinQ es un excelente dispositivo, una muy buena elección si alguien quiere lo mejor de Android con el estilo característico de LG. Ahora bien, al compararlo con el resto de opciones del mercado el móvil acusa sus defectos.

La casi nula evolución en diseño no es un enorme problema, tampoco la construcción ni la solidez del dispositivo. La lástima es que no ofrece mucho más que un Xiaomi Mi 9, por ejemplo. Sí, los gestos en el aire son curiosos y seguramente lleven un enorme trabajo detrás, pero lo cierto es que no resultan ni prácticos ni cómodos de utilizar. El móvil incluye triple cámara con un excelente gran angular, pero a LG le han comido todo el terreno también en ese campo, donde era referencia. También tiene el Snapdragon 855, sin que esto resulte único: sus contrincantes de gama alta le igualarán.

LG mantiene uno de sus problemas: construye un excelente teléfono, 100 % recomendable. El problema es recomendar el LG G8 ThinQ teniendo muy buenos modelos al alcance de cualquiera. A falta de saber el precio definitivo, y de probarlo a fondo, me da la impresión de que la evolución no es suficiente.