Ya es toda una tendencia en la fabricación de smartphones: los cristales de pantalla 2.5D han llegado, en teoría para quedarse, lo cual está muy bien, pero a todo esto… ¿qué son los cristales de pantalla 2.5D?

Es posible que hayas leído sobre ellos cuando tratamos dispositivos como los nuevos dispositivos de Oppo, y de ZTE, o el Vivo X5 Pro. Todos tienen en común lo mismo: cristales de pantalla 2.5D, que suena muy bonito pero que es una tecnología tan novedosa que realmente no sabemos qué es lo que implica.

Los cristales de pantalla 2.5D siguen la línea de diseño de los últimos meses que estamos viendo en fabricantes de todo el mundo, basada en las curvas. Los ángulos rectos han pasado a mejor vida, y ahora todo tiene que ser redondo y curvado; ya se sabe cómo son las modas, de repente todos los fabricantes se están apuntando a esto.

Vas a ver cristales de pantalla 2.5D cada vez más

Por ejemplo, tomemos uno de los referentes en esto de las curvas, la gama Galaxy Edge de Samsung; sin embargo, aunque es un diseño interesante y llamativo, el suyo es un cristal 3D, que no depende de un sólo plano como los cristales tradicionales (en 2D), sino que aprovecha también el plano vertical.

¿Y si pudiésemos aprovechar el efecto y el estilo de los cristales 3D con la funcionalidad y la familiaridad de las pantallas clásicas 2D? Aquí es donde entra 2.5D, que aunque parece que su nombre no tiene mucho sentido, en realidad es apropiado al ser un punto intermedio entre las pantallas completamente planas y las que sobrepasan el borde como en el Edge.

Esto significa que un cristal 2.5D está curvado en los bordes, de manera mínima, y en muchos ángulos, totalmente imperceptible; pero que cuando lo miramos en el ángulo correcto y lo tenemos en la mano, lo notamos perfectamente.

En la práctica, esto implica que no podemos usar los bordes de la pantalla 2.5D, ya que no son tan pronunciados como en un cristal 3D, pero sí que ofrece otras ventajas, principalmente estéticas.

 

Si vemos el ZTE Nubia Z9, por ejemplo, lo notaremos. En muchas ocasiones en la prensa vemos que este tipo de dispositivos se definen como «pantallas sin borde», aunque en realidad lo que hace es mover el borde al lateral del dispositivo, por así decirlo, gracias a la mínima curvatura del cristal.

Es un concepto tan interesante que incluso ya existen protectores de pantalla que consiguen este efecto 2.5D al incluir un borde redondo, aunque desde luego nada que se acerque a lo que es un dispositivo con un cristal 2.5D de verdad. Podemos conseguirlos en tiendas como Amazon tanto para smartphones como para tablets, y su precio ronda entre los 8 € y los 14 € dependiendo del tamaño.

Los cristales de pantalla 2.5D seguro que darán mucho que hablar en los próximos lanzamientos que esperamos a lo largo del año; aunque por el momento son los fabricantes chinos los que llevan la delantera, no sería de extrañar que cada vez más modelos de todas las gamas los incluyan. Al fin y al cabo su proceso de fabricación ya es conocido y su acogida debería ser más rápida que la de los cristales 3D.

Mientras que los cristales 3D como los del Edge se aman o se odian, en el caso de los 2.5D el resultado es mucho más elegante sin forzar al usuario a usar el borde ni al fabricante a desarrollar software específico. Visto lo visto, la era de los cristales 2.5D puede que sólo acabe de empezar.