Cuando echamos un vistazo panorámico activando nuestro propio modo Photo Sphere y miramos al mundo Android vemos varias cosas. Lo primero es que nos encontramos de golpe con Samsung y su gama Galaxy, una gama que empieza a crecer tanto que amenaza con hacer sombra al mismísimo Android. Y esto es peligroso, porque queremos competencia, y queremos que cada fabricante luche por hacer un móvil mejor que su vecino.

Parece que Sony ha reaccionado ante esta batalla que se estaba librando a sus espaldas. No en balde ha conseguido consolidarse como segundo vendedor mundial de smartphones, y hay que reconocer que, pese a lo mucho que lo hemos criticado en el pasado desde aquí, empieza a hacer mejor las cosas. Todavía falta una mayor puntualidad a la hora de actualizar terminales a las últimas versiones de Android, y es quizás la parte del examen de la que todos los usuarios de Android estén pendientes. Esperemos que la superen con nota.

Con el Xperia Z la firma japonesa ha dado un salto evolutivo muy interesante. No se han limitado a seguir evolucionando la línea que el Xperia S y T estaban marcando, sino que han cambiado el diseño, añadido resistencia al agua y aumentando radicalmente el tamaño de la pantalla. Esta nueva apuesta por un terminal de gama alta parece la acertada en un sector donde cada vez se demandan teléfonos más grandes, y este Xperia Z es una auténtica gozada de teléfono. Pero vamos a analizarlo a fondo, a echar un vistazo cercano a cada una de sus características.

Materiales y diseño

Posiblemente sea en el diseño donde Sony hace uno de sus mayores esfuerzos, y se nota. Los diseños de Sony tienen grandes amantes y fuertes detractores, por lo que parece que hablar de diseño en Sony es hablar de gustos. Lo que es seguro es que intentan hacerlo diferente, y siempre han marcado una línea interesante que no sigue lo que el resto de fabricantes marcan.

Con el Xperia Z se la han jugado, y han abandonado la que parecía su línea de diseño, dando paso a la forma cuadrada, una de las más arriesgadas. Una de las principales razones para hacer esto es el gran tamaño de su enorme pantalla de 5″. Con una pantalla tan grande es difícil jugar con el diseño, ya que el terminal en si aumenta mucho sus medidas, y hay que ahorrar donde se pueda, por lo que la forma cuadrada es siempre la más acertada. Redondear demasiado los bordes llevaría a aumentar demasiado la superficie frontal, y es pues la opción que veremos en estos tamaños, cualquier cosa intermedia entre un rectángulo perfecto y la forma del Galaxy Note II.

Volviendo al diseño del Xperia Z, lo han resuelto muy bien. Unos finos bordes sobresalen cubriendo la parte frontal y trasera, ambas fabricadas en cristal Dragontrail, el competidor de Gorilla Glass en el que los fabricantes japoneses suelen confiar más. Este pequeño borde es casi indetectable, pero lo suficientemente alto como para evitar que el cristal esté siempre en contacto cuando apoyamos el móvil sobre una superficie plana. Puede parecer una tontería, pero no os podéis imaginar como acaba el Nexus 4 por detrás después de un mes de uso por no tener este pequeño reborde.

La parte trasera sólo tiene la cámara y el flash. La cámara está recubierta por una lente fotográfica que ayuda a mejorar la calidad de las imágenes tomadas. Volviendo un poco a la comparativa con el Nexus 4, este era uno de sus mayores fallos de diseño. En este el cristal trasero de Gorilla Glass cubre también la cámara, olvidando el uso de una lente fotográfica, y empeora drásticamente la calidad de las fotografías. Ya sabemos que Sony cuida especialmente la cámara, y este detalle es muy importante.

Pasando a los laterales nos encontramos que lo único que hay a la vista es el botón de encendido y los de volumen, que destacan bastante poco. Este botón de encendido llama mucho la atención al principio, ya que parece que no pega nada con el diseño del resto del terminal. Es así porque el Xperia Z es un teléfono totalmente simétrico, y sin mirarlo es difícil saber cómo lo hemos cogido. El botón de encendido es el que nos ayuda a situarnos, y se agradece mucho. Al principio hay que reconocer que parece muy feo, pero uno se acostumbra rápido.

En ese mismo lateral derecho tenemos los botones de volumen y una pestaña que nos permite acceder al slot de la microSIM. Pasamos al borde superior y encontramos otra pestaña, que al abrirla nos descubre el conector para los auriculares. Siguiendo el camino llegamos al borde izquierdo, el más cargado de conectores, ya que tiene dos pestañas que esconden el puerto microUSB y el slot microSD respectivamente y un conector dorado que queda al aire.

¿Por qué tantas pestañas? Pues porque el Xperia Z tiene una de las características que más tiempo llevo esperando en al menos la gama alta. Y es que es sumergible, de ahí que todos sus conectores estén cubiertos con pestañas. Tener un móvil sumergible puede no parecer algo demasiado útil, y es que nadie se va a arriesgar a meter un móvil de estas características y precio a bucear por el mar. Sin embargo es sumamente interesante para accidentes relacionados con el agua, cuando se nos cae encima un vaso de agua, un fallo de agarre mientras hacemos una visita al WC o simplemente responder un Whatsapp cuando está lloviendo.

El conector dorado que queda al aire y nos habíamos dejado atrás está pensado para poder conectar, cargar y usar las salidas de audio y vídeo del Xperia Z sin tener que destapar las pestañas gracias al dock que también venderá Sony. Son pestañas muy bien echas y que parecen muy resistentes, pero al fin y al cabo son pestañas, y siempre acaban estropeándose o rompiéndose si las usamos a diario.

Interfaz Sony

Sony sigue usando la nueva interfaz que ha usado en sus últimos smartphones. Es una interfaz personalizada, a las que tanta rabia solemos tener, pero al menos en este caso no es extremadamente intrusiva o molesta, ya que la han simplificado mucho y no han intentado lo que tenían en aquellas capas de los primeros Sony-Ericsson con Android tan feas, malas y que intentaban acaparar más de lo que podían.

En este sentido han sabido simplificarla y hacerla mucho más fácil de usar, permitiendo que sea el usuario el que puede añadir extras mediante widgets o aplicaciones, sin que venga impuesto por el fabricante.

La mayor novedad es que hay mucha más integración con Jelly Bean, y aunque sea poco, vemos más rastro de este por varias partes. No es demasiado, pero los colores y menús vienen mucho más «Jellybeanizados», y aunque siga siendo una interfaz propietaria, es bastante discreta.

Eso sí, seguimos detrás del día en el que los fabricantes se decidan a dejar Android con su propia capa. Desgraciadamente esto no llegará, y es que hay que tener en cuenta que lo que busca un fabricante es fidelizar al usuario, y con Android cambiando su interfaz cada poco tiempo, necesitan que el usuario de una marca se sienta identificado con esta, y la única forma es teniendo una capa propia. Una pena, porque por lo general siempre hacen que pierdan en rendimiento.

Y si hablamos de rendimiento simplemente con la interfaz en la mano, podemos comprobar como efectivamente en general el Nexus 4 es más fluido que el Xperia Z. Ambos cuentan con mismo procesador, misma GPU y misma RAM, pero movernos por los menús o buscar un teléfono es más rápido en el primer caso. En el Xperia Z esto mejora radicalmente comparado con el Xperia T, pero aún así esta capa sigue creando un lag extra que se nota. Pero bueno, esto es ser muy quisquillosos, es un terminal muy rápido.

Rendimiento

Poco os puedo contar sobre el rendimiento de un terminal que cuenta con un chip Qualcomm MDM9215M. Este Qualcomm lleva dentro una CPU Krait quad-core a 1.5GHz, una GPU Adreno 320 y 2GB de memoria RAM. Si tuvieramos que decir algo sobre el rendimiento sería una mala señal, porque uno da por hecho que un terminal con estas características debería funcionar bien.

Efectivamente el Xperia Z es un terminal muy fluido en el día a día. Podemos quizás poner como pega esa pequeña pero notable diferencia entre tener o no una interfaz propietaria, y es que en cosas como buscar un teléfono en la agenda se nota. Hay que destacar sin embargo que se trata de algo pequeño, y que ha mejorado mucho con respecto a otros terminales pasados. Pero para eso estamos aquí, para destacar hasta los pequeños fallos.

Se nota mucho que lleve Jelly Bean, y en la velocidad y fluidez a la hora de llevar a cabo tareas hay una gran mejoría respecto a su modelo anterior, el Xperia T. Cuando nos vamos a cosas más potentes como juegos o reproducción de vídeo HD, no hay ningún problema, el Xperia Z se defiende perfectamente.

Aquí tenéis los resultados del Quadrant:

Pantalla

Enorme, esa es la palabra. Para hacernos a la idea, el Xperia S tenía una pantalla de 4.3″, que aumentó a 4.55″ en el Xperia T, y con el Xperia Z se han ido hasta las 5″. Eso quiere decir que de el aumento del S al T fue de un 5.8% y el del T al Z casi de un 10%.

El display del Xperia Z es un TFT de 5″ con resolución de 1080 x 1920 píxeles. Esta enorme resolución en una pantalla de 5″ lo lleva a tener una densidad de 441 PPI, la mayor del mercado. Esto es importante, ya que cuanto mayor es la pantalla, más difícil es lograr una alta densidad de píxeles por pulgada, y este terminal la mantiene. Algo así supone dos cosas, que el Xperia Z tiene una resolución impresionante y que nos podemos ir preparando para cosas similares de la competencia.

Aquí tenéis una pequeña comparativa de densidades con otros smartphones del mercado:

  • Sony Xperia Z: 441 PPI
  • Sony Xperia S: 342 PPI
  • Apple iPhone 5: 326 PPI
  • Sony Xperia T: 323 PPI
  • HTC One X: 312 PPI
  • Samsung Galaxy S III: 306 PPI

Lo primero que llama la atención de la pantalla del Xperia Z es, por supuesto, su tamaño. Hay que reconocer que está muy bien lograda la relación tamaño del dispositivo/manejabilidad/tamaño de pantalla. Han logrado muy bien meter ese pantallón dentro de un terminal que se hace muy manejable en la mano y fácil de llevar. Además ayuda mucho su bajo peso, que lo hace francamente cómodo.

Eso sí, hay que tener en cuenta lo que es, y es que no se trata de un móviles para los que necesitéis una pantalla pequeña porque os perdéis con las grandes. Que Sony haya resuelto genial el problema de meter una pantalla enorme en un terminal sin hacerlo incómodo no quiere decir que una pantalla de 5″ sea para todo el mundo. Si bien es cierto que cada vez más se tiende a estos tamaños y que permiten disfrutar de la parte mutlimedia visual mucho más que en pantallas pequeñas, es posible que no necesites tanta pantalla.

Pero una cosa os digo, yo he seguido la misma evolución que podríamos haber seguido cualquiera. Al principio negaba la utilidad y necesitadad de pantallas tan grandes, pero es difícil no acostumbrarse a ellas una vez empiezas a usarlas, porque son realmente cómodas. De hecho conozco poca gente que tras usar una pantalla grande hayan acabado insatisfechos o hayan necesito volver a una pequeña.

Pero por supuesto, esto depende de gustos y necesidades. Lo único que pido es que probéis alguna pantalla de 4.7″ o más antes de decir que son demasiado grandes e incómodas y no sirven de nada. Yo cometí el error de juzgarlas antes de usarlas, y ahora me encantan.

Cámara

Sony ha vuelto a hacer un excelente trabajo en la cámara con el Xperia Z. Si tenemos que destacar algo en este terminal, seguramente sería esta, y es que junto con su enorme pantalla de 5″ son las dos cosas que más llaman la atención. La cámara del Sony Xperia Z es una de las mejores que podemos encontrar en un smartphone, y de no ser una afirmación demasiado arriesgada, seguramente podríamos decir que es la mejor. Pero vamos a dejar esto a la subjetividad, a quedarnos con que es las mejores y a echar un vistazo a los resultados.

El funcionamiento en exteriores es muy bueno, y parece ser que Sony ha dejado atrás la excesiva saturación de la que pecaba en terminales anteriores. Los colores y la nitidez son muy buenos, y es donde más destaca:

Podemos ver que también logra geniales resultados con cielos nublados y características de luz mucho más deficientes:

Un resultado muy interesante lo podemos ver en esta fotografía. Está tomada por la mañana, con el sol dando de lleno sobre una parte del patio y la otra a la sombra. La diferencia de luz es enorme, y la cámara del Xperia Z demuestra un genial comportamiento en su rango dinámico:

El modo panorámico que Sony lleva ya tiempo usando parece que ha mejorado, y consigue unir una imagen con el fondo totalmente horizontal sin ningún problema. Por supuesto, sólo apto para exteriores, ya que con objetos cercanos falla mucho:

Y por último una foto en la oscuridad, totalmente de noche, para que veáis que consigue imágenes bastante buenas sin introducir cantidades desorbitadas de ruido:

Aquí podéis ver una galería con todas estas imágenes a resolución real tal y como salieron de la cámara, aunque las tenéis aquí también en baja resolución:

Sonido

Tengo que reconocer que este apartado me daba bastante miedo. No dudaba de la calidad de sonido del Xperia Z, pero si tenía dudas sobre una evolución en este aspecto y de que Sony se fuese a seguir preocupando de un aspecto que cada vez se empieza a olvidar más. Y qué curioso es esto cuando cada vez más el smartphone es el reproductor principal de música.

Pero nada más lejos de la realidad, Sony sí se ha preocupado de cuidar la calidad de audio del Xperia Z, y ofrece un sonido redondo y cristalino.

Traducido a un idioma comprensible, esto quiere decir que el sonido del Z está cuidado en todas sus bandas de frecuencia, es decir, que tenemos una respuesta en graves excelente sin saturación de medios ni agudos molestos. La verdad es que me he enamorado del sonido de este terminal.

Quizás la única pega es, como parece que ocurre con todos los Android, que el volumen máximo no es demasiado alto. A la hora de usar auriculares no es muy molesto, pero sí cuando lo usamos para dispositivos externos, que queda algo corto. Incluso, y vuelvo sobre lo de antes, sí incluye cuando lo usamos con auriculares. Al usar los volúmenes máximos siempre nos acercamos más a una zona de distorsión, y sería más conveniente tener un margen que permitiese un mayor volumen máximo para poder escuchar a nuestro gusto al, por ejemplo, 75%.

Conectividad

Como era de esperar aquí tenemos lo que podemos llamar hoy en día el pack completo. El Xperia Z cuenta con conexión HSDPA de hasta 42 Mbps, Wi-Fi b/g/n, WiFi Direct y Bluetooth 4.0. Merece la pena recordar de nuevo el WiFi Direct, una tecnología genial que usamos muy poco y de la que podríamos sacar mucho más provecho. Para hacernos a la idea es como el Bluetooth, pero funciona a través de WiFi. Nos permite transferir archivos directametne de un dispositivo a otro por WiFi sin necesidad de conectarse a un router intermedio, con las ventajas que supone en cuanto a velocidad y distancia respecto al Bluetooth.

Si queremos conectar el Xperia Z a una televisión tenemos que usar el microUSB como salida de vídeo y audio, ya que cuenta con tecnología MHL, que mediante un adaptador permite hacer esto. La otra opción es usar el dock que hemos comentado más arriba, que mediante la conexión externa que no requiere despegar ninguna de las pestañas de protección permite conectarlo no sólo al cargador, sino también acceder a la salida de vídeo y audio para, por ejemplo, ver una película que tengamos almacenada.

Pero esas no son las únicas formas de acceder a la salida de vídeo del Xperia Z. Este es el primer terminal de Sony en incorporar la tecnología Screen Mirroring, la cual permite crear una red WiFi entre el móvil y la televisión y compartir la pantalla del primero en la segunda sin necesidad de usar un router intermedio. En ese aspecto el funcionamiento es similar al WiFi Direct, pero permite hacer algo que este no, compartir una pantalla. Todo lo que hacemos en el móvil lo vemos en tiempo real en la pantalla de televisión. Lo bueno de Screen Mirroring es que no es una tecnología propietaria de Sony, y cualquier marca de televisores y móviles puede incorporarla, por lo que no necesitaremos una televisión Sony para sacar provecho de ella.

Es importante recordar que contamos con un slot microSD. Quizás sus 16GB de memoria interna no sean excesivos y algunos usuarios requieran más memoria interna, pero gracias a que podemos introducir una tarjeta microSD este problema queda parcialmente solventado.

Batería

Funcionamiento correcto. Mejora modelos anteriores pero seguimos sin estar ante ese móvil que esperamos donde la batería aguante sin ningún problema no un día, sino 24 horas. Y es que ya hablamos de día como el tiempo que pasamos fuera de casa, no como las 24 horas que dura, y todavía no hay móvil que aguante ese tiempo con un uso intensivo.

El problema de la batería es que han decidido montar una de 2330 mAh, cuando dado el tamaño del terminal habríamos esperado algo superior. El rendimiento es muy bueno, pero debido al gran tamaño de pantalla se nota mucho el aumento de consumo. Lo que decíamos, podemos llegar a terminar el día con una misma carga, siempre y cuando no abusemos de su gran pantalla, que es donde empiezan los problemas.

Sony ha incluido en este Xperia Z el nuevo modo Stamina. Su funcionamiento es muy sencillo, pero la verdad es que es interesante, y al estar completamente integrado muy fácil de usar. Lo que hace Stamina es bloquear el acceso a Internet de todas las aplicaciones mientras la pantalla está apagada menos de las que incluyamos en una lista.

Experiencia global y conclusiones

Sony es una de las compañías dentro del mundo de los teléfonos móvil que mejor lo está haciendo y más se está preocupando por mejorar cómo lo ha hecho en el pasado, y eso es digno de admiración. Con el Xperia Z no sólo nos encontramos un teléfono bonito, bien diseñado, con materiales resistentes y ligero, sino que su funcionamiento es excelente.

Destacan dos cosas por encima de todo: la cámara y la pantalla. La cámara, con su sensor Exmor R y una lente que está a la altura de la situación, consigue unos resultados muy buenos y se sitúa como una de las mejores que hay en un smartphone, funcionando bien en condiciones de buena y mala luz. Como siempre, es imposible pedir funcionamiento perfecto con poca luz a una cámara con una lente tan pequeña, pero dentro de los límites de lo posible encontramos aquí un gran rendimiento.

Respecto a la pantalla, una enorme diagonal de 5″ es la carta de presentación de este nuevo smartphone japonés. Aquellos que están en contra de las pantallas enormes deberían probar un rato este teléfono, y es que consigue introducir una pantalla así de grande en un cuerpo realmente manejable y ligero. No podemos negar que las pantallas grandes no son para todo tipo de usuarios, pero para aquellos que buscáis una, encontraréis en el Xperia Z algo que seguramente os guste mucho.

Las dos únicas partes malas llegan con la interfaz y las actualizaciones, pero son pequeños detalles, que aún así debemos destacar. La interfaz hace que, pese a llevar Jelly Bean, encontremos un rendimiento algo por debajo de lo que ofrece una interfaz sin modificaciones de fabricante en esta versión de Android como ocurre en el Nexus 4. No es mucho, pero en un uso normal del teléfono se notan los lags extra y pequeñas diferencias en la carga de algunas cosas. Aún así esto ha sido reducido drásitcamente respecto a otros modelos, y eso es una genial noticia.

El tema de las actualizaciones es algo que no podemos predecir, pero lo que sí es seguro es que Sony ha mejorado mucho esto. En el pasado lo hizo muy mal, pero desde hace un tiempo estamos viendo que han apostado por ofrecer mucho antes la última experiencia Andorid a sus usuarios. Esperemos que sigan esta línea y la decidan mejorar aún más, porque es una de las claves dentro del mundo del sistema operativo de Google.

El Xperia Z es, sin lugar a duda, uno de los principales aspirantes a convertirse en el mejor teléfono del 2013, ahora sólo queda esperar y ver que hacen desde la competencia. Especialmente interesante lo que llegará desde Samsung y LG.

ACLARACIÓN RESPECTO AL LAG: Veo que se está comentando mucho por abajo el tema del lag del que hablo. No pensé que fuera a tener tanta repercusión, pero quiero aclarar a lo que me refiero. Después de unos meses con el Nexus 4, me he acostumbrado a no tener ninguna capa encima de la propia de Android. Cualquier capa introduce pequeños lags. Son pequeñísimos, pero se nota, y es algo que quería dejar claro que está también presente en la capa de Sony. Hablamos de microsegundos, pero cuando comparas con el Nexus 4 (por ejemplo), esto se nota. Es simplemente un detalle, no le deis tanta importancia. En cuanto pueda intentaré hacer un vídeo comparando ambos terminales y esta característica.