Una de las cosas más bonitas de Android (o al menos de las que más me gustan a mí personalmente) es que es un escaparate perfecto para la vanguardia de la tecnología al servicio de las comunicaciones y el entretenimiento, y eso nos permite cada cierto tiempo encontrar saltos tecnológicos asombrosos.

Lo que os traigo hoy es uno de estos saltos, parecido al que presenciamos hace un año más o menos con el Nexus One y sus pantallas AMOLED y SuperClear LCD. En esta ocasión queremos ofreceros la comparativa entre los dos titanes de las pantallas: LG y su NOVA Display y Samsung con su SuperAMOLED+.

Vamos a comparar algunas de las características más destacadas de las pantallas y colgar unas cuantas imágenes de la comparativa. Antes del salto, y de que me acuséis de nada, quiero dejar muy claro que estas imágenes son cortesía de los amigos de AndroidWorld.it quienes han tenido acceso a un LG Optimus Black (y su pedazo de pantalla) antes que nosotros.

Lo primero de todo, recordaros quién es quién en esta comparativa:

La pantalla NOVA es la que monta LG en su nuevo y flamante Optimus Black. Se trata de una pantalla basada en tecnología similar a los paneles LCD tradicionales y no a los LED, pero ofreciendo un rendimiento incuestionable en temas de brillo y legibilidad que nos deja ver claramente en las condiciones más incómodas de iluminación y que de verdad supone un salto generacional frente a otros paneles anteriores.

La pantalla SuperAMOLED+ acaba de entrar en escena a bordo del nuevo buque insignia de los coreanos Samsung, el Galaxy S II. Éste panel es una nueva vuelta de tuerca a la tecnología que ya habíamos visto en otros modelos anteriores (AMOLED o SuperAMOLED) y que lleva un paso más allá las virtudes que la caracterizaban, como el consumo o los colores.

Colores

 

 

En las dos fotografías superiores podéis apreciar a la izquierda la pantalla NOVA y a la derecha la SuperAMOLED+. En ellas se observa claramente que mientras que el brillo es significativamente más alto en la primera, la segunda muestra una definición de los colores mucho más intensa y realista, frente a una luminosidad que otorga una mayor sensación de claridad al panel de LG. Si pulsáis sobre las imágenes podéis verlas ampliadas y apreciar con mayor detalle este fenómeno. Además, como apreciaréis en la foto que queda bajo estas líneas, los negros son mucho más intensos en la pantalla de Samsung, al igual que ya ocurría con sus predecesoras, y por el mismo motivo: cada pixel se ilumina de forma independiente, por lo que los pixels negros están completamente apagados, sin ofrecer brillo de fondo, lo que además de una mayor profundidad de color permite ahorrar batería con respecto a otros paneles de características parecidas en resolución y brillo.

Brillo

Vaya por delante que, al igual que en el apartado anterior, ambas pantallas están muy por delante del resto de la competencia pero, si tenemos que elegir entre ellas, claramente la tecnología de LG está por delante, pues sus explosiones de brillo son practicamente como si tuvieran su propio sol dentro de la pantalla.

Aunque como podéis apreciar, la sensación es excelente en ambos casos, la pantalla de Samsung nos deja con la sensación de estar mucho más apagada que la de LG, que siempre muestra un brillo intenso y luminoso (que puede incluso parecer excesivo en algunas circunstancias). Aunque pueda pareceros que el brillo de la pantalla de LG es demasiado, precisamente es una gran ventaja de cara a, por ejemplo, lectura en el móvil o navegación, tareas que requieren una buena retroiluminación y una nitidez a prueba de dudas, como os mostramos aquí abajo, donde queda patente que la pantalla de LG es mucho más legible que la de Samsung (la configuración de brillo es la misma en ambos casos).

Angulo de visión

No sé si alguna vez os ha pasado que, al sacar el móvil del bolsillo os habéis encontrado con que no lo veis correctamente y tenéis que tumbarlo hacia un lado u otro para poder distinguirlo con más nitidez, porque el ángulo entre la pantalla y nuestros ojos es demasiado pequeño. Bueno, pues nuestros amigos italianos han puesto también a prueba está característica y, como cabía esperar, ambos pasan la prueba con nota.

Aquí podéis ver como ambos teléfonos, aún tumbados, ofrecen una calidad de visionado impresionante. El de LG difumina un poco más debido precisamente a su mayor luminosidad, pero ambos se distinguen perfectamente, un 10 para ambos en este punto, pues es un avance significativo con respecto a dispositivos anteriores.

Luz solar directa

Bueno, uno de los mayores enemigos del uso cotidiano del smartphone entra en escena. Como todos sabemos por experiencia, cuando el sol pega directamente sobre la pantalla de nuestro teléfono, además de ser poco recomendable por las temperaturas que puede llegar a alcanzar, no vemos ni torta entre reflejos y demás. Esta inconveniencia también ha sido puesto a prueba por los chicos de AW, y en las imágenes inferiores podéis observar los resultados.

Como veis, la pantalla de LG gana este asalto por un KO contundente, pues aún en circunstancias de plena luminosidad y separado del móvil la pantalla sigue distinguiéndose perfectamente, frente al oscurecimiento más que acusado que presenta la de Samsung.

Conclusión y resultados

Bueno, pues como veis, tanto un fabricante como el otro han demostrado un enorme salto de calidad frente a productos anteriores, aunque para mi gusto, el resultado obtenido por LG ha sido bastante más revolucionario con respecto a sus antecesores que lo conseguido por Samsung.

¿Es posible ver un ganador en esta comparativa? O mejor aún, ¿creéis que es posible que uno de estos dos sea el perdedor? Cada una de las pantallas presenta puntos fuertes y otros flojos no tanto, aunque la calidad final de los productos es altísima y desde luego estamos ante las dos tecnologías más cuidadas en este apartado en la actualidad.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿os gusta más SuperAMOLED+ o NOVA Display?

Imágenes: AndroidWorld.it