El presidente del BCE, Mario Draghi, durante la rueda de prensa

El presidente del BCE, Mario Draghi, durante la rueda de prensa Kai Pfaffenbach/Reuters

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Los bancos españoles han pagado 764 millones de euros al BCE por intereses negativos desde 2016

En el conjunto de la zona euro, los pagos efectuados al BCE por intereses negativos ascienden a 21.400 millones en los últimos tres años.

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El pago de intereses de la banca española al Banco Central Europeo (BCE) entre 2016 y 2018 ascendió a 764 millones de euros, según el estudio 'Tasas negativas y ganancia bancaria' elaborado por la fintech Deposit Solutions para evaluar los cinco años desde que el organismo europeo comenzó a aplicar tipos de interés negativos a los depósitos bancarios.

En España, los bancos nacionales pagaron intereses de 80 millones de euros en 2016, que se elevaron a 268 millones en 2017 (+236%) y que en 2018 alcanzaron los 416 millones de euros (+55%), lo que arroja un total de 764 millones en tres años. Las cifras provisionales para el año 2019 correspondientes al periodo comprendido entre enero y mayo reflejan un pago de 435 millones.

En cualquier caso, el impacto en España ha sido menor que en otros países europeos. Por ejemplo, los bancos alemanes, franceses y holandeses han soportado el 69% de la carga total de las entidades de la zona euro desde 2016, frente al 4,4% español.

En el conjunto de la zona euro, los pagos efectuados al BCE por intereses ascienden a 21.400 millones en este periodo, con 7.500 millones solo en el último año, lo que supone 21 millones al día en términos aritméticos.

Según el estudio, los pagos de intereses negativos han reducido un 4,3% de media los beneficios bancarios en la Eurozona. En España, el recorte en 2018 por este motivo fue del 1,3%.

El consejero delegado de Deposit Solutions, Tim Sievers, ha explicado que la medida en que un banco está sujeto a tipos de interés negativos no depende de la cantidad de depósitos que tenga, sino de su capacidad para gestionarlos, por lo que la banca abierta está ganando impulso en el negocio de los depósitos en Europa.

En este sentido, Sievers ha apuntado que, si se hace de la banca abierta una parte de la estrategia de negocio, se pueden utilizar productos de terceros para desarrollar más negocios con el cliente actual y ganar nuevos clientes.

"Para muchos bancos, la perspectiva de reducir al mismo tiempo la carga de intereses negativos es una ventaja adicional. En lugar de depositar el dinero en el BCE a un coste, pueden transferir el exceso de liquidez a otras instituciones de una manera que favorezca tanto al cliente como al balance", ha asegurado.