Emilio Naranjo Agencia EFE

Empresas BOLSA

Guía para entender la crisis bursátil y cómo afecta a tu bolsillo

Noticias relacionadas

Llevamos unas semanas en las que las bolsas están siendo el foco de atención. Telediarios haciendo hincapié en los cierres en negativo del Ibex, periódicos que abren con las grandes pérdidas de las compañías cotizadas y, sobre todo, titulares que apuntan a otras partes del mundo o a líderes políticos como responsables de la inestabilidad sobre el parqué.

Las previsiones que los expertos manejaban a finales del año pasado indicaban un cierto optimismo para invertir en renta variable. Todo hacía indicar que 2018 iba a traer consigo buenas rentabilidades en los parqués y que el color que se impondría sería el verde. Pero por unos motivos u otros, el rojo ha sido el dueño y señor del selectivo español, a pesar de que en Estados Unidos, con las tecnológicas a la cabeza, se haya intentado empujar al Ibex 35 a las ganancias.

Precisamente, el presidente de este país ha sido uno de los principales protagonistas en esta película de terror que se ha convertido el Ibex 35 para los inversores. Donald Trump ha estado castigando durante meses a varias empresas que tienen negocios en Europa con exportaciones a Estados Unidos. Y, con el muro que ha levantado, a base de aranceles, compañías como Gestamp o las acereras han sido empujadas a una espiral bajista.

Argentina tampoco ha ayudado. La inestabilidad política y económica que se vive en el país sudamericano ha provocado que durante varios meses compañías como Telefónica o Dia (que tienen negocios allí) obtuviesen cierres negativos. No obstante, la 'teleco' parece repuntar y según los analistas consultados es un buen valor para aferrarse al Ibex.

Turquía también ha puesto en jaque a España. La lira turca sufrió mucho este verano respecto al dólar debido al desafío de Donald Trump al país otomano, lo que provocó que empresas como BBVA llegasen a caer más de un 9% en una sesión. Lo mismo ha ocurrido con Italia, que ha sido el último país en darle la puntilla al Ibex. Durante las últimas semanas el rojo se ha convertido en una tónica habitual a cierre de mercado y la inestabilidad económica del país transalpino tiene mucho que ver.

También en Bolsa influyen factores puntuales como ha pasado los últimos días en el Ibex 35. Los bancos se han desinflado ya que la sentencia del Supremo sobre el impuesto de actos documentados ha ahuyentado a los inversores. Aunque no está claro cómo quedará la cosa después de que el alto tribunal haya improvisado sobre la marcha un posible cambio de rumbo, la incertidumbre no ayuda.  

Otros factores

Pero aún hay más. Felipe López, analista de Self Bank, asevera que existen otros factores que han causado estos descensos del Ibex 35. Entre ellas, se encuentra el miedo escénico que se puede vivir en Wall Street al encontrarse en máximos históricos. Tampoco, resalta el experto, debemos olvidar la subida generalizada de la rentabilidad que ofrece la renta fija. “Los bonos le empiezan a hacer la competencia a las acciones’”, matiza.

Otro caso: el Ibex 35 muestra debilidad debido a los síntomas de retroceso en la economía mundial y española. Sin ir más lejos, el FMI ha alertado de peligros para las economías maduras como la ralentización en el aumento de la mano de obra por el envejecimiento poblacional o el fin de los estímulos fiscales en Estados Unidos. A su vez, el BBVA considera que el crecimiento en España será del 2,4% y no del 2,6%, tal y como ellos vaticinaron en un primer momento.

¿Seguiremos viendo el rojo?

Con estos precedentes y con las nuevas perspectivas poco halagüeñas, parece probable que los índices bursátiles, entre los que destaca el Ibex 35, continuarán con su tendencia bajista y parece que el rojo se impondrá al verde.

“Todo indica que así será. A los factores negativos comentados anteriormente, hay aspectos ‘sanos’ pero que introducirán un elemento más de incertidumbre, como la subida de tipos y el final de la compra de activos por parte del BCE a partir de 2019”, arguye López.

¿Efecto dominó?

Y es que las previsiones mundiales no son las mejores. Después de vivir un buen ciclo alcista a nivel macro y micro, toca plegar velas y pensar que vienen momentos complicados.

Pero, ¿el mal momento del Ibex puede afectar a la economía española? Los expertos dicen que, muchas veces los caminos de la bolsa y de la economía real tienen caminos separados. Basta con centrarse en España. La economía de nuestro país ha atravesado unos años excelentes mientras que el selectivo español no ha terminado de arrancar.

¿Y cómo afecta a nuestro bolsillo?

Es común escuchar en las tertulias de Bolsa, de que “los mercados acusarán” la inestabilidad política o monetaria de este u otro país o que también sufrirán por decisiones empresariales.

Pero los ciudadanos que no invierten en Bolsa también pueden notar los malos momentos. Como explica Felipe López, puede ocurrir que en un mercado bajista los inversores sufran pérdidas o menos plusvalías, lo que puede repercutir en la recaudación de Hacienda. A su vez, muchas empresas ofrecen planes de pensiones o fondos que invierten en renta variable o bonos que están cayendo estos días.

Otro de los factores que puede influir en la economía del día a día es que se produzca el famoso ‘efecto riqueza’ en el consumo. Este caso ya lo hemos vivido. Las personas que invierten, o las que no, tienen miedo de gastar dinero viendo que las perspectivas negativas se apoderan de la economía provocando que el flujo del dinero se quede estancado y no haya gasto por parte de la sociedad.

¿Invertir ahora?

Y llega la pregunta del millón. ¿Es bueno invertir ahora? Francesco Lamanna, analista de Investing.com, no lo tiene claro. “Creo que la opción de invertir en Europa depende sobre todo del mercado en el que queramos invertir, pero no solo eso, sino también del tipo de instrumento que elijamos para ello. La elección debe realizarse con suma precaución. En mi opinión, invertir en Europa no es una decisión que pueda realizarse de forma homogénea, pues estamos viviendo un momento muy delicado por todos los problemas geopolíticos que todavía están por resolver”, cuenta.