La historia se ha vuelto a repetir. El 2024 fue el peor año en títulos para Novak Djokovic desde 2005 tras ganar únicamente la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París; mientras que en 2025 las únicas victorias que ha celebrado el serbio se han producido en los ATP de Ginebra y Atenas.
'Nole' no ganaba tan pocos títulos desde sus primeras temporadas como profesional en 2003, 2004 y 2005, cuando se quedó en blanco en su debut en el circuito ATP y antes de conquistar sus dos primeros títulos en 2006 en los torneos de Amersfoort y Metz.
Además de este 2025 y aquel 2006, solo hay dos temporadas más en las que Djokovic ganó dos títulos: la 2010, cuando ganó Dubai y Pekín; y la 2017, cuando ganó en Doha y el torneo de Eastbourne.
Djokovic ha cerrado un año complicado a causa de las lesiones. El serbio tan solo ha podido disputar un total de 50 partidos con un balance de 39-11.
El balcánico ha intentado dosificarse para llegar en las mejores condiciones a los torneos marcados en rojo en el calendario, pero dos años después de ganar el US Open sigue sin saber lo que es levantar un Grand Slam.
Un tenista 'vulnerable'
Los resultados que ha registrado Novak Djokovic pueden llevar a pensar en un mal año, aunque el serbio ha llegado a las semifinales de los cuatro 'majors', aunque siempre cayó eliminado.
Tras ganar a Carlos Alcaraz en los cuartos de final del Open de Australia, una lesión muscular en el muslo izquierdo le privó de disputar al completo las semifinales ante Zverev. En Roland Garros y en Wimbledon, 'la máquina perfecta' (Jannik Sinner) le eliminó a las puertas de la final, mientras que en el US Open el encargado de hacerlo fue Carlos Alcaraz.
Carlos Alcaraz y Novak Djokovic, en un entrenamiento en Wimbledon.
Y es que el español y el italiano han creado una especie de duopolio en el circuito ATP, ganando la mayoría de torneos que disputan, sobre todo si ambos compiten en el mismo. Gran prueba de ello se aprecia en los Grand Slam, repartiéndose los ocho últimos.
Novak Djokovic también es vulnerable, aunque no lo haya parecido durante sus años de estrellato y de forja de una absoluta leyenda en el tenis mundial.
De hecho, él mismo no dudó en confesar a Piers Morgan, durante su profunda entrevista concedida a mediados de noviembre, que no se ve a la altura de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner en estos momentos.
"Soy consciente de que, ahora mismo, los dos son mejores que yo. Esa es la realidad. Durante gran parte de mi carrera, he creído en cosas que eran imposibles de conseguir, pero siempre he sido muy positivo a la hora de conseguir mis objetivos", reconocía 'Nole'.
"Confío mucho en el poder de los pensamientos, pero al mismo tiempo también creo en la biología, tengo 38 años y el desgaste es real. Y me he llevado un par de bofetadas de realidad este último año", no tuvo reparos en reconocer.
Tanto es así que Nole se llega a sentir empequeñecido actualmente en comparación con el español y el italiano hasta en el terreno en el que, en términos de la ATP, ha sido mejor que nadie a lo largo de la historia: "Ambos han hecho que tenga dudas de que pueda ganar otro Grand Slam".
En septiembre, tras la derrota ante Alcaraz en las semifinales del US Open, ya dejó caer la dificultad que suponía para él ganar a los números uno y dos del mundo en un Grand Slam.
"Los partidos al mejor de cinco (sets) hacen que sea muy, muy difícil para mí jugar contra ellos, en especial en las etapas finales de un 'Grand Slam', sosteniendo ese nivel y ritmo durante tantas horas", confesó.
Es por eso que Djokovic abrió la puerta a jugar otros torneos más allá de los 'grandes', en los que sea más factible competir contra Sinner o Alcaraz en partidos más cortos al mejor de tres sets.
"Sabía que esto pasaría tarde o temprano en mi carrera, es un progreso natural y evolutivo. La aparición de Alcaraz y Sinner es increíble para nuestro deporte, ya han jugado uno de los partidos más épicos de la historia del deporte en la final de Roland-Garros", les elogió Djokovic.
Un 'reset' necesario
A sus 38 años no se quiere rendir y con esta temporada ya terminada, el balcánico se está centrando en el 2026, donde quiere seguir compitiendo y poder luchar por su 25º Grand Slam y el primero en el calendario es el Open de Australia, torneo que ha ganado en 10 ocasiones.
Él sabe que a cinco sets le es muy difícil ganar a Alcaraz y Sinner, por eso se está centrando en su físico para poder derrotarlos. Ha sufrido diversas lesiones en 2025, algo que quiere mejorar.
"Estoy intentando reconstruir la máquina. Me he lesionado más a menudo en los últimos 18 meses, así que estoy intentando reconstruir mi cuerpo para que el comienzo de la próxima temporada sea excelente y, con suerte, pueda estar a la altura de los mejores", declaró a Sky Sports.
A sus 38 años, siendo dueño de prácticamente todos los récords más importantes del tenis y limitado por el poderío de Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, Novak Djokovic juega para vivir momentos como el del 4 de noviembre en Atenas y el del 24 de mayo en Ginebra.
En la ciudad suiza, 'Nole' ganó el título número 100 en su carrera. En la historia del tenis sólo hay dos tenistas que ostenten más de un centenario entorchados: Jimmy Connors y Roger Federer.
El tenista estadounidense es el más laureado con 109 trofeos, mientras que el suizo se quedó a seis victorias, terminó con 103. Djokovic ahora ha entrado en ese podio histórico y ahora está en 101.
No obstante, la idea de retirarse ha rondado algunas veces por su mente; el serbio siempre termina pensando, cada vez que alguien le pregunta si pronto colgará la raqueta: "¿Por qué tengo que recibir esta pregunta todo el tiempo?".
"Entiendo la curiosidad de la gente, pero ahora mismo eso no existe en mi cabeza. Claro que se me pasó por mi mente algunas veces, pero al final del día decidí simplemente jugar bajo mis propios términos, jugar donde yo quiera jugar, no donde otros crean que debo hacerlo", añadió hace apenas dos meses.
Ahora Djokovic ya mira a un 2026 en el que se fija como gran objetivo conseguir su Grand Slam número 25 para agrandar aún más su leyenda y romper la hegemonía de Alcaraz y Sinner.
