Rafa Nadal está atravesando uno de los peores momentos de su carrera profesional. El tenista balear está sufriendo muchos problemas físicos durante una de las temporadas más complicadas que se recuerdan para él. Ya el pasado mes de junio, cuando cayó derrotado en las semifinales de Roland Garros contra Novak Djokovic, anunció que su ausencia sería prolongada. 

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Sin embargo, lo que nadie esperaba, ni siquiera él mismo, es que tantos meses después y tras haber rechazado acudir a citas tan importantes como las que se ha perdido, esos problemas seguirían persistiendo. Estos dolores en su pie izquierdo no le dejan jugar con comodidad y le tienen completamente martirizado y sopesando qué puede hacer con su futuro un jugador que lo ha ganado absolutamente todo, pero que a sus 35 años todavía sigue con ilusión y ambición por seguir dando guerra. 

A pesar de eso, Nadal no quiere seguir compitiendo a cualquier nivel igual que no quiere continuar en esta temporada de cualquier forma, sino con la garantía de que está apto para rendir al máximo nivel y seguir peleando por todos los títulos, sintiéndose capaz de ganar a cualquier rival. Una certeza que en estos momentos no siente y que está haciendo tambalearse su confianza. 

Rafa Nadal en el torneo Citi Open de Washington 2021 EFE

Adiós a la preparación

El gran objetivo de Rafa Nadal para esta segunda parte de la temporada era el US Open, último Grand Slam de la temporada. Sin embargo, en sus planes no entraba perderse ni Wimbledon ni, sobre todo, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Pero Rafa, pese a algunas críticas que le señalaban de querer borrarse, tuvo que pasar el mal trago de renunciar a estas competiciones para intentar recuperase.

De hecho, su idea era fallar en estos dos grandes eventos para poder llegar completamente recuperado a la recta final de la temporada y, en especial, a la gira americana con la que iba a preparar su asalto a su título de Grand Slam número 21. Pero las cosas se han empezado a torcer demasiado pronto.

La primera mala noticia llegó en Washington, su primera aparición en dos meses y que terminó de la peor forma posible. En su debut, Nadal venció a un combativo Jack Sock que le puso contra las cuerdas. Sin embargo, la victoria era lo de menos, ya que el de Manacor terminó ese encuentro cojeando. Semanas de descanso, recuperación y entrenamientos, grandes eventos perdidos y en su regreso, vuelta a empezar. Nada había servido para solucionar esos dolores en su pie izquierdo que le seguían persiguiendo. Después del choque contra Sock, Nadal perdió contra Harris y desde entonces no ha vuelto a jugar.

Y lo peor es que su regreso no está para nada definido, ya que el balear se ha tenido que borrar de los dos próximos torneos, los Masters 1000 de Toronto y Cincinatti. Y todo para intentar llegar a un US Open que cada vez está más complicado. De momento, la gira de preparación ya es historia y Nadal tendrá que jugar en Nueva York, si es que puede, sin apenas rodaje, pero esperando que su pie izquierdo le dé una tregua necesaria para hacer historia. 

Nadal durante el ATP de Toronto Reuters / USA Today Sports

Los 20 'Grandes'

El US Open se presenta como uno de los puntos claves de la temporada y es que todo hace indicar que allí, en las pistas de Flushing Meadows de Nueva York, se producirá uno de los momentos más esperados en la historia del tenis, ya que Novak Djokovic, Roger Federer y Rafa Nadal se juntarán por primera vez en un torneo con 20 Grand Slams en su palmarés, algo que todavía no ha sucedido. 

Además, de entre los tres podría salir el nuevo campeón del torneo americano en el que Dominic Thiem intentará defender su cetro conquistado el pasado año. De ganarlo uno de los contendientes del histórico 'Big Three' rompería ese empate y se situaría como el tenista masculino con mayor número de Grand Slams. 

Todo hace indicar que Novak Djokovic es quien más opciones tiene de salir campeón por encima de los dos veteranos, pero el serbio llegará también sin preparación previa después de su desastre en los Juegos Olímpicos donde se quedó a las puertas de ganar dos medallas. Para 'Nole' sería su cuarto grande del curso después de sus victorias en el Abierto de Australia, en Roland Garros y en Wimbledon

Detrás de Djokovic aparecen un Federer también renqueante por los problemas físicos que le han tenido apartado desde que fuera eliminado de Wimbledon y un Rafa Nadal en unas circunstancias mucho más alarmante de lo que parecen, ya que sus problemas en el pie tienen ahora mismo en jaque su temporada. No promete ser la mejor batalla entre los tres grandes colosos del tenis, pero aún así puede decantar una pelea histórica, sobre todo si cae del lado del balcánico que vería culminada su gran obra a falta de ese ansiado oro olímpico que tendrá que esperar hasta París 2024, si es que llega. 

Djokovic celebra un punto ante Berrettini en Wimbledon Reuters

¿Qué lesión tiene Nadal?

Aunque parezca increíble, los problemas de Rafa Nadal y su lesión se remontan a hace 17 años, al comienzo de su carrera profesional. Todo comenzó en la temporada 2004 cuando se tuvo que retirar de un torneo en Estoril con una fractura de escafoides por estrés. Esa misma lesión se repitió unos meses más tarde, ya en la temporada 2005 en un épico partido ante Ivan Ljubicic en Madrid. Y ahí comenzaron unos problemas crónicos que Rafa no ha podido solucionar porque, básicamente, no tienen remedio. 

Nadal padece desde entonces la enfermedad de Müller-Weiss, una deformidad en el hueso de su pie que lleva dándole problemas desde hace más de tres lustros y que ha puesto en muchos momentos su carrera pendiendo de un hilo, tal y como podría estar ahora mismo si esto no se soluciona con prontitud y en la mayor medida de lo posible. 

Esta lesión, además de crónica, es degenerativa, por lo que ha ido empeorando el estado de su pie durante los últimos años hasta llegar a un punto en el que ahora mismo es insoportable, como ya le sucedió en el pasado Roland Garros, donde ni cambiando sus vendajes era capaz de resistir los dolores. 

Rafa tuvo que poner en práctica un amplio y complejo sistema de actuación para alargar una carrera deportiva a la que pusieron fecha de caducidad y que el balear se ha encargado de aumentar y de llenar de éxitos como nadie ha conseguido hasta ahora en la historia del tenis.

Rafa Nadal, tras la final de Roland Garros 2020, mordiendo la Copa de los Mosqueteros Reuters

A base de plantillas especiales y de zapatillas a medida, Nadal ha ido modificando su pisada y sus puntos de apoyo para liberar esa zona de cargas y de trabajo extra. Sin embargo, eso le ha traído gravísimas consecuencias, ya que ha acentuado sus problemas en otras partes del cuerpo, como por ejemplo en sus maltrechas rodillas que han sufrido con sus nuevos cambios en los puntos de apoyo. 

Durante toda su carrera ha tenido que convivir con estos problemas en el pie y con sus derivados, los cuales han provocado que esté en alguna situación al borde de la retirada. Ahora, el drama aumenta porque esos problemas que aparecieron en París no cesan y Rafa se queda sin margen de actuación y sin ideas para poder poner remedio a tanto dolor.

Miedo por su carrera

Es una triste realidad y una alarma bastante grande teniendo en cuenta la talla del personaje deportivo que es, pero lo cierto es que en estos momentos, la carrera de Rafa Nadal se encuentra en serio peligro. Nadie esperaba que los problemas continuaran más allá de su descanso y el hecho de haber tenido que renunciar a Toronto y Cincinatti después de lo visto en Washington hace que la preocupación sea mayor. 

Su participación en el US Open no está ni mucho menos descartada porque si algo le sobra a Rafa es raza, pundonor y tenacidad, así como seguir disfrutando del tenis y de ganar, pero lo cierto es que en estos momentos la situación es límite y el balear ya ha dejado claro que solo volverá cuando se sienta apto y sano para competir. De momento, estos problemas ya le han hecho perder el puesto número tres del ránking ATP

rafa-nadal

Nadal ha decidido regresar a España para tratarse con su médico de confianza, Ángel Ruiz-Cotorro, para buscar el remedio al dolor y a la inflamación que sufre y que le tiene completamente atormentado. La primera idea es probar con algún tratamiento que le permita estar listo cuanto antes para poder disputar el US Open. De perdérselo, sentaría un gran precedente ya que Nadal no se pierde dos 'Grandes' seguidos desde el año 2012. 

Después del US Open, el gran peligro de Nadal es seguir acumulando malas noticias en este 2021 y quedarse sin su presencia en las ATP Finals, la Copa de Maestros que reúne los mejores de cada curso. Y después la Copa Davis. Además, su edad, 35 años, tampoco favorece para asegurar una recuperación con ciertas garantías de poder seguir compitiendo mucho más allá después de casi 20 años de sufrimiento y dolores. Por ello, este 2021 y esta recta final del verano podrían poner contra las cuerdas la carrera del mejor deportista español de todos los tiempos, quien tiene la retirada cada vez más cerca. 

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