París

Nadie puede frenar el paso del tiempo. Así está escrito con letras imborrables, aunque sea cruel. David Ferrer (34 años), Feliciano López (34) y Fernando Verdasco (32) llegan al tramo final de sus carreras en posiciones muy distintas a las que tenían tiempo atrás. Han cambiado sus cuerpos. También sus objetivos. Y han cambiado, evidentemente, sus prioridades. Ahora, con la retirada más cerca, los españoles comparten un pensamiento que les une: a estas alturas de la película, lo que importa es disfrutar.



“El año no está siendo como otros, pero también tenía que llegar un día en el que no pudiera estar entre los mejores”, reflexionó Ferrer, que hace unas semanas salió del top-10 por primera vez en seis años. “Quizás, esta temporada no pueda estar nunca más ahí o sí, ya veremos”, añadió. “Es algo que sinceramente no me preocupa. Mi prioridad no es estar arriba, es crecer personalmente y profesionalmente para aceptar estos momentos en los que no ganas tanto”, reiteró el alicantino, con 19 victorias y 10 derrotas en todo 2016. “Tengo que aceptar este rol, sin presión ni tensión. A partir de ahí, todavía me lo paso bien jugando a tenis, todavía estoy en el mercado. Después de esta temporada me tocará hacer valoración de todo”, se despidió el español, que llegó a disputar la final de Roland Garros (2012) y alcanzó el número tres de la clasificación.



Como él, Fernando Verdasco afronta su último tramo deportivo sin la responsabilidad de sus mejores días, lejos del jugador que pisó el top-10. Después de caer en el ránking (llegó a ser 88 mundial en abril), el español ha optado por elegir una postura tranquila. “Con la edad, te vas haciendo más humano”, reflexionó el madrileño al ganar 6-2, 6-1 y 6-3 al croata Dodig (le espera ahora el japonés Nishikori). “Quizás, es la experiencia. Cuando tienes 25 años dices: ‘Quiero ser el número cinco’. De joven eres más egocéntrico y solo piensas en ti mismo, en conseguir las cosas más grandes. Con la edad eres más consciente de lo que conlleva este mundo”, reiteró, con la mochila llena de kilómetros. “Acabas por no ponerte un número, que queda muy bonito, pero tiene poco valor. Personalmente, quiero olvidarme de eso y simplemente disfrutar de lo que hago cada día”, aseguró.



“Mi objetivo es ganar los máximos partidos posibles, pero este año no hay ningún objetivo de ránking”, desveló Verdasco. “La prioridad es hacerlo lo mejor posible y disfrutar. Ya veremos qué nos depara la temporada y en qué posición acabo. Ha habido años que los he tenido, pero ya no. Prefiero disfrutar de mis entrenamientos, de mi juego y de mis encuentros. Son cambios que vas haciendo. Cuando estás el 15, igual quieres estar el 10. Ahora que soy el 52 no me importa eso”, zanjó.



Algo similar le ocurre a Feliciano López, que contrarresta la canas cuidándose con mimo y midiendo mucho sus decisiones. “Físicamente estoy bien”, se arrancó el toledano. “Estoy con ilusión. Mientras no tenga lesiones y pueda seguir jugando lo voy a hacer”, prosiguió. “Pero hace tiempo que voy año a año. Voy a cumplir 35 años y tengo que pensar un poco en mí”, recordó López, que hace unas semanas decidió renunciar a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro por motivos de calendario. “Si pongo todo en una balanza, prefiero no ir y jugar un torneo esa semana [Los Cabos] que encima me da puntos. Son muchos factores que me han hecho desecharlo. He decidido que no es lo mejor para mí. Fui a Atenas y también a Londres. Es algo muy sacrificado, pero hay que empezar a pensar en uno mismo”.

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