El nadador rumano David Popovici, de tan sólo 17 años, dejó en un segundo plano con el extraordinario récord de Europa (46.98) que estableció en las semifinales de los 100 libre la exhibición del equipo italiano, que cerró la segunda jornada de los Campeonatos de Europa que se disputan en Roma con cuatro nuevas medallas de oro.



De hecho, los nadadores "azzurri" sólo se dejaron escapar la victoria en dos de la seis finales que se disputaron esta tarde, la de los 100 libre femeninos, en la que se impuso (53.24) la neerlandesa Marrit Steenbergen, y la del relevo mixto del 4x100 estilos.



Una final en la que de nuevo Steenbergen fue clave para que los Países Bajos, que se impusieron con un tiempo de 3:41.73 minutos, arrebatase la medalla de oro a Italia, que tuvo que conformarse con la medalla de plata.

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Pero si Italia destacó por su sensacional cosecha de medallas, el joven nadador rumano David Popovici sobresalió por la calidad del registro que firmó en las semifinales de los 100 libre, en las que estableció una nueva plusmarca continental con un crono de 46.98 segundos.

Marca que permitió al joven nadador rumano no sólo rebajar en 13 centésimas el récord de Europa que estableció el ruso Kliment Kolesnikov con un tiempo de 47.11 segundos en los Juegos Olímpicos de Tokio, sino amenazar la legendaria plusmarca (46.91) del brasileño Cesar Cielo vigente desde el año 2009.

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Popovici, que busca repetir en los Europeos de Roma el doblete que logró el pasado mes de junio en los 100 y 200 libre en los Mundiales de Budapest, se quedó a tan sólo 7 centésimas del récord de Cielo, una marca que el brasileño con los hoy prohibidos bañadores de poliuretano.



Y es que con el tiempo logrado este viernes en la piscina del Foro Italico, el mismo escenario en el que Cielo fijó su récord del mundo, el rumano se convirtió en el tercer nadador en bajar de la barrera de los 47 segundos, algo que hasta ahora sólo habían logrado el brasileño y el estadounidense Caeleb Dressel, que nadó en 46.96 en los Mundiales de Gwangju 2019.

Supremacía italiana

Circunstancia que abre un horizonte insospechado para David Popovici, que pese al título mundial conquistado en Budapest, se considera más un nadador de 200 o, incluso, distancias superiores, ya que en Roma el rumano también aparece inscrito en los 400 libre.



No obstante, la sensacional actuación de Popovici no puede ocultar el rodillo en el que están convirtiendo los nadadores italianos estos Europeos en los que no deja de sonar una y otra vez el "Fratelli d'Italia".



El himno italiano sonó esta tarde en honor de Margherita Panziera, que sumó su tercer título consecutivo de campeona continental de los 200 espalda tras imponerse con un tiempo de 2:07.13 minutos a la británica Katie Shanahan, plata, y a la húngara Dora Molnar, que se colgó el bronce.

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Tampoco falló Thomas Ceccon, plusmarquista mundial de los 100 espalda, que demostró su versatilidad al imponerse con un crono de 22.89 segundos en la final de los 50 mariposa por delante del francés Maxime Grousset, plata, y el portugués Diogo Ribeiro, bronce.



Una racha victoriosa que se encargó de prolongar para los nadadores locales Nicolo Martinenghi, que lideró con un registro de 58.26 segundos, el doblete italiano en la final de los 100 braza, tras aventajar en 72 centésimas a su compatriota Federico Poggio, plata con un tiempo de 58.98.



Completó el festival italiana Simona Quadarella que dio el primer paso pare repetir el triplete que logró en los 400, 800 y 1.500 libre en los dos últimos Europeos, tras imponerse en la final de los 800 con un tiempo de 8:20.54 minutos.



Marca que sirvió a la italiana para superar a la alemana Marie Gose, que pese a aguantar el ritmo de Quadarella hasta los 600 metros acabó claudicando ante la transalpina para conformarse con la medalla de plata.