El coronavirus no va a frenar que hagas deporte este verano y EL ESPAÑOL te trae diferentes opciones para que no pierdas tu forma durante el período estival. En esta ocasión hablamos de una modalidad de agua que admite cualquier tipo de superficie. El paddle surf, también conocido como surf de pala en algunos territorios, es una práctica muy popular en los últimos años para aquellos que no se atreven con el deporte de las olas o que también quieren sacar su tabla en agua estancada o ríos.

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Esta modalidad consiste en un ejercicio donde, ayudados de un remo y sobre una tabla de surf, el navegante se desplaza por al agua mientras permanece de pie y disfruta de los muchos beneficios que tiene esta actividad. A priori, parece que no conlleva ningún tipo de esfuerzo, pero este deporte pone varias partes de tu cuerpo en funcionamiento.

El origen de esta práctica se le atribuye a la isla de Hawai, en la playa de Waikiki, en el año 1960. Los instructores de surf utilizaban remos de canoa para tener mayor visibilidad y así dirigir a sus grupos, para observar la llegada de olas y para tomar fotografías de sus clientes. Así se dieron cuenta de que también podían mantenerse en el agua y que era una alternativa para los que no veían con tan buenos ojos su deporte tradicional. El padre del paddle surf es John Zapotocky, originario de esta zona del estado de EEUU y que falleció en el 2013.

Un joven practicando paddle surf EFE

Una de las grandes ventajas de este deporte es que es muy accesible para todos los públicos. Es una modalidad en el que nos podemos iniciar a cualquier edad y con cualquier condición física. Si nos centramos en la Península Ibérica, todo el mundo tiene acceso a láminas de agua tales como lagos, embalses, ríos o playas con mar y en todos ellos se puede practicar en las mismas condiciones.

La única diferencia que existe está en aquellos que quieren más olas en su actividad y a los que les van las aguas más tranquilas. En cualquier caso, el paddle surf ha conseguido adaptarse a todos estos lugares acuáticos para su práctica. No es necesario ni viento ni olas para practicarlo, por eso vale cualquier sitio para sacar la tabla y surcar las aguas. Es una excelente manera de relajarse, tomar el sol y mantenerse en forma.

Los beneficios

La necesidad de mantener el equilibrio sobre tu tabla de paddle surf es el principal foco de actividad. Tu abdomen trabaja para hacer posible el dominio de la situación y evitar caídas al agua. Pero es que este ejercicio también produce un estímulo metabólico que, incluso a posteriori de la actividad física, el cuerpo continúa quemando calorías. Por ejemplo, 15 minutos de práctica de esta modalidad equivalen a 40 minutos de trote fuera de ella.

Entre los beneficios de esta práctica encontramos el aumento de la capacidad aeróbica y la resistencia muscular, la mejora de reflejos, el cuidado de la simetría corporal, el desarrollo muscular, la prevención de dolores y lesiones articulares, musculares y óseas, tonifica y estimula el tren superior e inferior e incluso favorece la recuperación tras haber sufrido una lesión.

Un surfista junto a su perro practicando paddle surf EFE

Trabajas diferentes partes del cuerpo. Los bíceps y los tríceps trabajan mucho en cada remada, por lo que el paddle surf es un deporte perfecto para tonificar y fortalecer los brazos. La espalda se estira y hace fuerza para tomar impulso con cada movimiento. También se fortalece al tratar de mantener el equilibrio y surfear las olas. Pero aún más trabaja el abdomen. El simple hecho de mantener la postura, dirigir la tabla de un lado a otro y desplazarnos por el agua hace que los abdominales realicen un trabajo intenso.

El tren inferior trabaja mucho al practicar paddle surf porque son las encargadas de mantenernos en pie sobre la tabla, por lo que las piernas se tonifican. Coordinación y equilibrio se ven potenciados al avanzar en el agua, haciendo que cuerpo y tabla sean uno. Pero, sobre todo, es una gran fuente para quemar calorías. Una hora practicando este deporte puede suponer una pérdida de alrededor de 400.

Tipos de tabla

En el paddle surf más amateur hay dos tipos de tablas: las rígidas y las hinchables. Una tabla estándar es un objeto muy grande, que puede ser difícil de transportar. Por eso, mucha gente apuesta por una tabla hinchable, ya que es una opción que facilita el traslado, al ocupar menos espacio. En cualquier caso con ambas podrás practicar este deporte casi al mismo nivel.

Las tablas hinchables presentan limitaciones a la hora de llevar a cabo situaciones extremas, pero sus características pueden ser suficientes para surfear olas cercanas al metro de altura. Las tablas rígidas están más dirigidas a expertos, son la opción más común entre los profesionales o aquellas personas que suelan practicar este deporte con mayor asiduidad.

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