Marc Márquez no solo lideró la clasificación del Mundial de MotoGP durante toda la temporada pasada, sino que también lo hizo en el ranking de sueldos de los pilotos de la categoría reina del motociclismo.
El informe de la consultora deportiva 2Playbook cifra en 17,2 millones de euros lo que el vigente campeón percibió en 2025 entre salario, primas deportivas y patrocinios, tras una temporada dominada con 11 victorias los domingos y 14 triunfos en las sprint-race que se saldó con el Mundial.
La base del contrato con Ducati Lenovo se sitúa en torno a los 12 millones brutos anuales, a lo que se suman bonus por victorias, el premio por el campeonato (unos 3 millones) y una cartera de sponsors (patrocinios) personales que aporta más de 10 millones al año, aunque parte de esa cifra excede el concepto de sueldo estrictamente deportivo.
El dominio deportivo de Márquez ha reordenado el mapa económico del campeonato: su contrato es leído en el paddock como una declaración de poder de Ducati y como el nuevo listón de referencia para cualquier gran estrella que aspire a liderar un proyecto de fábrica.
El piloto de Cervera figura, además, entre los deportistas más "marketables" del mundo según SportsPro, único representante del motociclismo en un ranking dominado por la Fórmula 1 y el fútbol, un factor clave para justificar sus emolumentos.
Quartararo y Bagnaia, en segunda línea
Por detrás del español se sitúa Fabio Quartararo, que mantiene un salario de 12 millones de euros brutos anuales como líder del proyecto Yamaha, una cifra que lo coloca entre los mejor pagados pese a los problemas competitivos de la marca japonesa.
El francés, campeón del mundo en 2021, conserva un caché de gran estrella y cobra en torno a un millón de euros al mes y más de 230.000 euros a la semana, según las estimaciones publicadas.
Pecco Bagnaia y Marc Márquez.
"Pecco" Bagnaia, tricampeón del mundo con Ducati, se mueve en un escalón ligeramente inferior, con un sueldo de 7 millones de euros anuales, muy por encima de la media del campeonato pero claramente por debajo del contrato de su compañero de marca, Márquez.
La diferencia de cinco millones entre ambos, revelada por medios especializados como Motosprint evidencia que el valor de mercado ya no se explica solo por el palmarés, sino también por el impacto mediático y comercial.
La posición de Jorge Martín
La franja inmediatamente inferior la encabeza Jorge Martín, cuyo salario se estima en 4,2 millones de euros, una cifra que lo sitúa como el mejor pagado fuera del podio salarial y por delante de otros nombres consagrados como Maverick Viñales o Johann Zarco, ambos en torno a los 4 millones.
Esta "clase media alta" de MotoGP refleja el efecto de la nueva estructura de la parrilla, en la que los equipos oficiales concentran buena parte del gasto salarial mientras que las satélites contienen sus nóminas y apuestan por variables por resultados.
La diferencia con los contratos de Márquez o Quartararo, sin embargo, sigue siendo abismal y subraya la creciente polarización económica del campeonato.
Álex Márquez celebra su victoria en la carrera al sprint, en el circuito portugués de Portimao.
El caso de Álex Márquez ilustra como pocos la brecha salarial interna del Mundial. Subcampeón del mundo y uno de los pilotos más consistentes de la parrilla, el menor de los Márquez percibió en Gresini Racing, equipo satélite de Ducati, un salario base de 900.000 euros por temporada, una de las cifras más bajas de la categoría según diversas informaciones.
Se trata de un sueldo, a priori, 13 veces inferior al de su hermano Marc, una proporción que se ha convertido en referencia recurrente para explicar las desigualdades del sistema retributivo en MotoGP.
Los incentivos por puntos, victorias y podios permiten elevar esa cantidad al cierre del curso, pero aun así Álex apenas supera el umbral del millón de euros y solo tiene a media docena de pilotos con peores condiciones económicas en la parrilla.
