Jerez

Tras la carrera de Austin reconoció que estaba atravesando su peor momento desde su llegada a Ducati. Una situación complicada con una Desmosedici GP18 que le deja exhausto y que se aleja de su ideal. Tras una primera campaña en la que consiguió tres podios (Jerez, MotorLand y Sepang) y en la que mostró una significativa mejoría en el último tercio de 2017, Jorge Lorenzo esperaba más en el inicio del presente curso. Después de las tres primeras carreras, es decimosexto en la general del Campeonato del Mundo con sólo seis puntos, mientras que su compañero de equipo, Andrea Dovizioso, lidera con 40 más. En Qatar se quedó sin frenos y se tuvo que tirar de la moto para no estrellarse contra el muro. En Argentina finalizó decimoquinto en una carrera marcada por la lluvia, mientras que la undécima posición de Austin le hizo estallar.

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El piloto español de Ducati, que este viernes ha cumplido 31 años, busca su sitio con una moto que se aleja de su ideal porque se levanta más en la recta y se mueve más en aceleración. “Hasta este momento me ha costado compenetrarme con la moto nueva y ha cortado la progresión tan buena que teníamos el año pasado. La GP18 tiene puntos positivos, pero también negativos que hace que claramente no sea mucho mejor que la del año pasado. Hay que seguir luchando con lo que tenemos y sacar el máximo partido, no hay otra solución”, concede Lorenzo, séptimo tras la primera jornada de entrenamientos en el circuito de Jerez-Ángel Nieto, donde es el segundo piloto con más victorias (cinco) y donde el pasado curso consiguió su primer podio vestido de rojo.

Lorenzo pilota su GP18, en la primera jornada de entrenamientos del GP de España. Efe

El tiempo se agota para Jorge Lorenzo, cuyo contrato con la fábrica de Borgo Panigale finaliza al final del presente curso. “No pienso en el futuro, simplemente pienso que todo es posible en MotoGP y espero que esta pista talismán para mí me de lo que necesito para conseguir un buen resultado. En este deporte tu valor crece hasta las nubes o baja muchísimo. Independientemente de lo que he hecho en el pasado, seguramente que para los equipos mi valor ha bajado aunque puede subir en dos carreras”, razona el piloto español mientras crecen los rumores de su huida a Suzuki.

En mi vida me he ofrecido a un equipo; ni en 125cc ni en 250cc ni en MotoGP y no va a ser ahora. He tenido la suerte de ser uno de los pilotos más rápidos y con mejor palmarés de los últimos años, así que no me ha hecho falta gracias a Dios ofrecerme a los equipos”, afirma Lorenzo con contundencia mientras su renovación con la marca italiana sigue en el aire.