Nico Rosberg (Mercedes), que este domingo se proclamó campeón del mundo de Fórmula Uno tras acabar segundo en Abu Dabi, es el tercer alemán, después de Michael Schumacher y de Sebastian Vettel; y el segundo hijo de campeón que gana el título, al modo que lo hiciera el inglés Damon Hill, vástago del bicampeón Graham Hill.





Damon, campeón del mundo en 1996, emuló a su padre Graham -ganador en 1962 y 1968 y único poseedor de la triple corona, al añadir a sus dos títulos en F1 sus victorias en las 500 Millas de Indianápolis (1966) y las 24 Horas de Le Mans (1972)-, algo que repitió Nico, hijo de Keke Rosberg, ganador del Mundial de 1982.





Alemania festejó este domingo a su tercer campeón mundial de Fórmula Uno, después de los siete títulos que ganó el 'Kaiser' Schumacher (1994 y 95, con Benetton; y entre 2000 y 2004, con Ferrari) y los cuatro de Sebastian Vettel (que encabezó el cuatrienio glorioso de Red Bull entre 2010 y 2013). En una jornada en la que Nico emuló a su padre.





Keke Rosberg se convirtió en el primer campeón de Finlandia en 1982, cuando ganó su primer Gran Premio en la Fórmula Uno, el de Suiza, disputado en Dijon (Francia), debido a que en la Confederación Helvética estaban prohibidas las carreras de coches.





Fue su única victoria en el año, pero nadie ganó más de dos carreras esa temporada, Keke fue el más regular de la temporada y acabó ganando el Mundial con un Williams FW08 con motor Cosworth.





Rosberg padre añadió en su año triunfal otros cinco podios al total de 17 'cajones' que logró a lo largo de su carrera en F1, en la que firmó cinco 'poles' y tres vueltas rápidas.





Keke -a quien dedicó una canción el grupo español Siniestro Total- ganó el mundial de 1982 con el número 6 en su Williams, escudería en la que estuvo otros tres años más. Y en la que comenzó su andadura en F1 Nico (de 2006 a 2009), que, ya en Mercedes, eligió, a partir de 2014 -cuando se 'liberalizaron'-, para llevar en su 'flecha de plata' idéntico número que el que llevaba su padre el año que ganó el Mundial.





Nico -nacido en Wiesbaden hace 31 años- obtuvo con un segundo en Singapur 2008 su mejor puesto en Williams, equipo con el que había logrado otro podio más, esa temporada, en la apertura de Australia, donde acabó tercero en el Albert Park de Melbourne.





Pasó a Mercedes en 2010, el año del retorno del 'Kaiser', que se había retirado en 2006, después de haber cedido el título al español Fernando Alonso, bicampeón ese año con Renault.





En 2012 logró su primera victoria, en el Gran Premio de China de 2012, en Shanghái, y en 2013 festejó otras dos: en Mónaco -donde tiene fijada su residencia- y en Gran Bretaña.





En 2014 firmó su primer subcampeonato -que repetiría el año pasado-, con cinco victorias y diez segundos puestos en una temporada en la que se jugó en la ultima carrera, en Abu Dabi, un Mundial que por primera y única vez otorgaba doble puntuación a la última carrera.





Una regla muy discutida y que, por tal motivo, fue revocada, pero que no influyó en que tuviese que ceder el título a su compañero y gran rival inglés Lewis Hamilton. Que a falta de tres carreras se hizo matemáticamente acreedor a la corona en 2015, año en el que Nico ganó seis carreras.





Rosberg, políglota que pasa temporadas en la isla española de Ibiza y habla de forma correcta el castellano, supo ser paciente y en esta ocasión no dejó escapar su oportunidad. Ganó las cuatro primeras carreras de la temporada, en Australia, Bahrein, China y Rusia; y llegó a tener 43 puntos de ventaja.





Hamilton remontó y, a pesar de su victoria en la debutante Bakú, en el Gran Premio de Europa, Nico llegó a las vacaciones 19 puntos por detrás de su antagonista, que había ganado las dos anteriores a la disputada en la capital de Azerbaiyán y se anotó las cuatro siguientes antes del parón.





El hijo de Keke supo reponerse y ganó las tres primeras carreras tras el parón de agosto, en Bélgica, Italia y Singapur. Saboreó como un triunfo el tercer puesto de Malasia, donde abandonó Hamilton, antes de ganar en Suzuka un Gran Premio de Japón en el que Mercedes festejó su tercer Mundial seguido de constructores y Nico engrosó a 33 puntos su ventaja.





Nico aguantó el contraataque final de Lewis, que no le bastó al inglés para festejar una cuarta corona, pero añadió emoción a la tercera edición seguida de la 'Fórmula Mercedes'.





Nico secundó a Hamilton en sus victorias de Austin (USA), México y Sao Paulo (Brasil), que redujeron la diferencia a doce. Pero concedió hasta ahí. Y este domingo, en el circuito de Yas Marina de la capital de los Emiratos Árabes Unidos amarró el título al acabar segundo. En su familia ya hay dos campeones mundiales.

Noticias relacionadas